¡A escribir! Sin presiones ni expectativas irreales.

En ocasiones no sabemos cómo comenzar. Mi nena, está en proceso de aprender a escribir y leer. Su motivación ha sido desde hace unos meses poder leer cuentos por sí misma. Eso la ha llevado a desear aprender y lo ha hecho con gusto.
Busqué la manera de ayudarla en este proceso sin recurrir a metodos obsoletos, como los que en cualquier escuela utilizarían. Le compre unos sellos del abecedario en mayusculas y minúsculas, tinta y un cojín. Quedó encantada, comenzo a formar su nombre, el cual ya conocía y jugar; sólo jugar.
Tiene un libro de ejercicios para su edad, se lo compré por si a ella le interesaba utilizarlo alguna vez. No puso mucho entusiasmo en ello de inicio, no me preocupe. Sabía que en el momento que ella se sientiera lista y con ganas de trabajar en él, lo haría.
Pues para mi sorpresa, ese libro casi lo terminó en dos semanas, de pronto le dió por sentarse y resolver laberintos, colorear y observar las imágenes. Después comenzó a trazar las letras y a identificar su sonido apoyandose con el dibujo que las acompaña. Estaba fascinada por conocer letras nuevas y sus sonidos, relacionarlas con objetos que conocía e incluso buscar algunos más a su alrededor.
Nos encantan los cuentos y cada que tenemos oportunidad leemos y escribimos algunos juntos. Por el momento estamos escribiendo entre todos un cuento sobre un gato y sus amigos.
Un día amaneció con muchas ganas de escribir un cuento y yo le propuse escribirlo en la computadora para que quedara registrado. Ella, muy segura, me pidió escribirlo ella misma. Yo me hice a un lado y ella comenzó su aventura. Obviamente había muchas letras que aún desconocía, sin embargo, su entusiasmo no le permitió dejar de teclear. Escribió su nombre y algunas palabras simples que ya sabía escribir. Inventó palabras y me pedía se la leyera. Reímos juntas al escucharlas.
Quiso llevar la experiencia aún más allá. Busco sus “flashcards” del abecedario y comenzó a teclearlas en orden.
Mi papel en todo este proceso de aprendizaje ha sido estar a su lado, ayudándole en cuanto lo requiere. Pero sin intervenir.
Es importante darles su espacio, ellos pueden solos, recordemos que sólo somos guías en su aprendizaje.
En fín, ha sido maravilloso observarla aprender con gusto y por iniciativa propia. Sin presiones, sin expectativas irreales. Simplemete permitiéndole ser feliz y aprender por curiosidad. Como debería ser para cada niño.
Hoy llegamos a descansar un poco y dormir, después de un poco más de 8 horas de viaje en carretera. Y me sorprendió con algo nuevo. Su escritura ya va tomando forma, ahora ya comienza a “escribir” en su propio código y con sus propios símbolos. Separando por “palabras”, formando pequeñas “frases”. Tan natural, tan maravilloso.

Ellos llegarán al aprendizaje, sólo debemos estar atentos a sus procesos. Llegan solos, pero debemos acompañarlos, sin estorbar. Observarlos muy de cerca, apoyarlos en cuanto lo requieran. Dejarlos jugar y así aprender por curiosidad, esa curiosidad con la que nacieron, la curiosidad natural de ser niño.

Gracias por leernos,
Zayda C.

6 thoughts on “¡A escribir! Sin presiones ni expectativas irreales.

  1. Qué lindo Zayda! es tan hermoso ver cómo solitos se van abriendo el camino para aprender! Mi hijo que ya va por los 6 no quiere saber nada jajajaja pero copia muy bien en el teclado cuando tiene que poner alguna página o pass. Es cuestión de tiempo!

    • Si Paula!! La verdad que cuando menos lo esperamos, ellos nos sorprenden. Si los dejamos libres ellos vuelan 😉 Un abrazo y gracias por tu comentario!

  2. Es cierto, ella sola hasta ahora escribe su nombre, bueno las letras sin secuencia he algunos números de hecho me sorprendió porque yo no me he enfocado en ello!

    • Así es Ana, nuestros peques nacen curiosos y deseosos por aprender. Si lesa damos su espacio y confiamos en ellos, este tipo de sorpresas nos dan 🙂 Un abrazo

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