La escolarización (en casa o escuela) produce esclavos

Una de mis reflexiones diarias y de mis luchas personales es dejar a mi hijo y mis hijas ser ellos mismos sin control de mi parte. Fui una persona controladora, suelo decir que era enfermedad con la que lidiaba diariamente y que todo a mi alrededor necesitaba de mi mano para suceder. Ha sido un camino largo, no diré que fácil porque no mentiré, me tuve que enfrentar a mi más cruel y despiadada enemiga: YO.

Cierto día, simplemente me cansé de mí. Las consecuencias, tanto para mí como para mis hijos serían devastadoras si no me detenía en ese preciso instante. La inseguridad es la madre del control, así que debía trabajar mucho para comprender poco a poco que no estaba en mis manos resolverlo todo ni coordinar la vida de quienes me rodean para que todo fuera lo mejor posible. Mis intenciones, como las de cualquier padre/madre siempre son las mejores, siempre pensamos en su bienestar, ésta no era la excepción.

¿Sabes qué cambió mi perspectiva controladora de un día para otro?

Un pensamiento simple:

“No quiero que aprendan que alguien mas tiene derecho a decirles qué hacer, o cómo o cuándo vivir su vida. Si su propia madre lo estaba haciendo desde que nacieron, seguro pensarían que eso es “normal” y que está bien seguir órdenes e instrucciones o el castigo será severo”.

Queremos regular todo para sentir que estamos “haciendo nuestro trabajo”, el unschooling o desescolarización es elección de pocas familias porque no es medible, escuché esta frase en un documental que recientemente vi y en el cual participé en el diálogo post proyección. No lo había visto desde este punto y es totalmente cierto. Ese “mantener todo medible” nos lleva a optar por una educación estructurada, pensamos que es la única manera en que nuestros hijos aprenderán y estarán preparados para su vida adulta. La realidad es otra, los estamos preparando para ser quien nosotros o en el caso de los escolarizados, el sistema, quiere que sean: sujetos gobernables.

La escolarización (en escuela o casa) produce esclavos. Lo siento, la verdad “peca” de incómoda, pero eso que sientes que te incomoda es tu instinto hablándote, quiere hacerte VER que el camino no es ese.

Algunos escuchamos esa voz interna y hacemos todo lo posible por cambiar nuestra conducta y nuestros pensamientos. Habrá quienes de primer instinto tomen decisiones importantes y cambien de rumbo, pero también es válido y natural darse el tiempo de procesarlo y vivir ese cambio de visión en tus tiempos.

Permite a tus hijos ser “errores en el sistema” y estarás aportando seres conscientes con toda la capacidad para cambiar las cosas.

¿Te has preguntado que clase de adultos serán tus hijos?

Es seguro que sí.

Hoy tengo claro que no quiero hijos gobernables, esclavos del sistema o de alguien más. Cada día es un lío para mí, no es fácil dejar de controlar cuando es lo único que, según tú, permitiría que fueran personas de bien y que alcanzaran el éxito en sus vidas. Días pasan sin problema, otros mi antigua persona de pronto despierta y decide decirles “que ya es tiempo de comer” o que “un baño el día de hoy no les haría mal” o que “duerman temprano” y otras tantas con las que aún lucho internamente.

No, tampoco controlo sus hábitos, promuevo la autodisciplina en mi familia y permito que ellos autoregulen sus tiempos y sus decisiones diarias. Puedes leer más a fondo sobre este aspecto en un artículo que escribí hace años y que te dará una visión más amplia de este aspecto.

Cada familia decida lo que mejor convenga para ella. Mi blog y todas mis ideas son eso, ideas y opiniones, que con fundamento teórico y años de investigación me han dado como resultado una vida mucho más placentera, una relación saludable con mis hijos y un camino hermoso lleno de conflictos y nuevos retos, pero también, lleno de satisfacciones y muchos buenos ratos.

Será también tu decisión, no pretendo imponer mis ideas, mi objetivo es informar y compartir.

Lo único que me queda decir es que una vida escolarizada traerá como consecuencia sujetos presos de un sistema enfermo sin aspiraciones a más. Soldados armados con la ignorancia que se requiere para mantener vivo un mundo carente de humanidad y amor.

¿Por qué lo afirmo?

Porque esta es la cara del mundo en el que vivimos hoy, resultado de nuestro historial escolarizado y controlado desde hace ya muchísimos años.

En libertad es mejor.

Una educación viva, libre, que se gesta desde el yo, que atiende a lo individual y no a la generalidad, es nuestra única verdadera “arma” contra el sistema.
Será decisión de cada padre/madre llevar a su familia por aquel o este camino. Por desgracia las consecuencias las pagaremos todos.

Por lo menos, ya somos muchas las familias que optamos por un cambio, que decidimos no escolarizar (en casa o en la escuela) a nuestras familias, que promovemos el aprendizaje libre y natural y que felizmente vemos los resultados día con día.

¿Te gustaría seguir aprendiendo conmigo? ¿Aprendemos juntos?

Te invito a mi próximo Webinar, inscríbete y nos vemos pronto, será un gusto compartir y apoyarte en lo que en mis manos esté.

Gracias por leerme,

Zayda Cadengo

 

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