Freinet, en busca del Aprendizaje Natural

En esta ocasión tengo el placer y honor de compartir contigo un artículo de Madai Guido de Jugar en tribu donde nos cuenta sobre la pedagogía de Celestín Freinet y su perspectiva sobre el aprendizaje natural y por experiencia.

Te invito a leerle, visitar su blog y dejarle un comentario. Gracias Madai por acompañarme en esta aventura, me encanta y emociona tenerte de escritora invitada, abrazos.

ZaydaC

 

Freinet, en busca del Aprendizaje Natural

Te invito a viajar por el tiempo para que conozcas de la pedagogía que se convirtió en mi verdadero amor. Los prados frescos y el aroma a flores reina en los pueblos de Francia por ahí de 1950. Ahí como meros espectadores ocultos entre la hierba, vemos como en medio de la naturaleza, caminando con grupo de niños, se encuentra un hombre llamado Celestín Freinet que con toda paciencia permite a los niños descubrir el entorno natural y aprender en libertad.Cada uno de ellos no lleva más que una libreta de hojas blancas y una tiza donde trazan todo cuanto les llama la atención. Así, mientras pasean vemos como un niño dibuja una liebre, otro corre entusiasmado a observar un insecto que encontró en una rama y uno más, se embelesa con el paisaje que se asoma entre las colinas, por cierto, también escriben a su forma letras que en su momento se convertirán en palabras. Freinet no está en absoluto preocupado porque ahora no se entienda su escritura, pues sabe que a su tiempo y a su propio ritmo cada niño aprenderá a hacerlo de forma natural.

¿Qué piensa Freinet del Aprendizaje Natural?

Escuchamos decirle: “Creo que el niño aprende por tanteo experiental, es decir, en base a sus propias experiencias y vivencias cotidianas. Además todo cuanto aprenda debe tener una utilidad para él y para todos.

Ya está terminando la mañana, así que Freinet invita  a los niños a regresar a la escuela. Al llegar un espacio rico en materiales y ambientes invitan a los niños a seguir aprendiendo, todo con calma y sin prisas, los niños andan por su aula tomando lo que deseen hacer. Una biblioteca se observa en un rincón, la cual contiene libros y revistas que los mismos niños han traído y acomodado.

Ya sentados todos juntos en un espacio libre, los niños se comunican entre ellos platicando cosas interesantes. Puede que “den lectura” a sus diversos descubrimientos en su clase-paseoo bien, de los pensamientos que desean compartir. De esta manera se transmite el valor de la escucha activa, la retroalimentación, el valor del respeto, la igualdad, la paciencia entre otros más.

Asomados nosotros desde la ventana, podemos ver en el interior que son los niños quienesplanean colectivamente que desean hacer durante su día, ya sea de manera individual o en grupo si así lo prefieren. En ocasiones han realizado “asambleas” para poner en discusión algún problema que se haya presentado antes o un tema de importancia a considerar y dar soluciones, temas que previamente fueron descritos en su periódico mural, donde felicitan o recomiendan mejoras a sus compañeros por sus acciones.

Cada cierto tiempo los niños eligen sus más preciados escritos, investigaciones y dibujos para compilar su revista escolar e imprimirla. Es por ello que Freinet no lleva un Curriculum, ni libros en específico, sino que insta a los niños a crear los propios por medio de sus aprendizajes reales.

Por su propia iniciativa vemos como un niño se levanta y propone dar una conferencia en la próxima semana. Y es que, gracias a la libertad para aprender, los niños se desafían a sí mismos para hacer investigaciones profundas y presentarlas formalmente a sus compañeros. Nerviosismo pero sobre todo mucha satisfacción se vislumbra en los ojos del niño al pasar por esta experiencia.

No existen exámenes ¿Para probar qué? A cambio de eso, los niños ocupan sus energías en cosas útiles y que aporten valor a sus vidas. De vez en cuando se hacen correspondencia con niños de otros pueblos e incluso su amistad se ha hecho tan fuerte que ya han tenido la oportunidad de conocerse e irse de intercambio.

Las matemáticas no son un problema, pues siguiendo su mismo estilo y confiando en que los niños tienen una alta capacidad para aprender libremente, Freinet les ha traído unas gallinas, naranjas, costales de maíz y otras tantas cosas para que pesen los huevos, cuenten el maíz y corten en porciones iguales las naranjas. Les invita a que tomen medidas de los ingredientes para hacer pasteles, para después venderlos y así general dinero a su “pequeña cooperativa”. De esta manera, están en contacto con las operaciones básicas. A esto le llamó Cálculo Vivo, la forma real de aplicar los números… creo que Freinet es un visionario sin duda, pues de esta manera está generando emprendedores, autómatas y formando educación financiera.

Y entonces, se hace tarde, nosotros debemos regresar a nuestro tiempo, así que nos alejamos poco a poco de los prados, dejando que ese gran hombre con su enorme corazón embriagado por el amor a los niños, continúe su labor. Un hombre que después  de la adversidad vivida, entre guerras, padecer una sordera y de mala salud a causa de ello vivir la experiencia de ser víctima de un campo de concentración, encontró que es, en la cooperación, la comunicación, la escucha y el entendimiento de todos, la llave del desarrollo de los pueblos.

“La escuela no debe desinteresarse de la formación  moral y cívica de los niños y las niñas, pues esta formación no es sólo necesaria, sino imprescindible, ya que sin ella no puede haber una formación auténticamente humana”

Celestín Freinet

Si deseas conocer como se da esta pedagogía aquí en México, existe una escuela llamada Manuel Bartolomé Cossio, que no solo es Pionera sino que además tiene un tesoro invaluable, la maestra Graciela González de Tapia, esposa de José de Tapia quien tuvo la oportunidad de vivir de cerca la filosofía de Freinet. Es una mujer amorosa y entregada a su labor y aunque tuve el gusto de platicar con ella sólo por teléfono, pude apreciar su gran pasión por ayudar. No te olvides de echarle un vistazo a su página hecha por sus propios alumnos.

Y ahora, ¿Qué opinas sobre el Aprendizaje Natural?

Agradezco por leerme,

Nos vemos en unas cuantas lunas…

Madai Guido

Amamos la naturaleza (Inteligencia naturalista)

Amamos la naturaleza, nos encanta observar, recolectar, tocar, oler, correr entre árboles, escuchar a las aves, los sonidos de otros animales y del viento entre los árboles; encontramos algo que amamos en familia y sinceramente aún no conozco una persona a quien no le guste, pero no niego la posibilidad. Creo firmemente que al estar en contacto directo con la naturaleza, surgen oportunidades de aprendizaje y la posiblidad de desarrollar sus habilidades de investigación. Es mucho más probable que en un entorno natural, lleguen a formular preguntas y se comprometan a buscar sus respuestas. Podrían sólo comenzar por observar pero poco a poco hacer anotaciones e incluír allí sus observaciones, como cualquier científico lo hace. Registrar y organizar datos para después hacer sus interpretaciones y porqué no, al final de tanto investigar, observar y todo el proceso científico, presentar sus conclusiones, por escrito o en una presentación oral. Y en ese proceso final agregamos las habilidades de comunicación (hablar, leer, escribir, presentar, entre otras). Basicamente hemos hecho de una experiencia en contacto con la naturaleza, todo un conjunto de aprendizajes.
Como siempre digo, y me gusta repetirlo porque creo que es importante, las posibilidades son muchas.
Desde una caminata por un parque, hasta un paseo en el bosque o la playa, siempre encontrarán algo que les interese. Son curiosos y los verás siempre ansiosos por tocar y observar de cerca cuanta criatura, planta o roca se les presenta.
Un paseo junto al Río Missouri nos dió la posibilidad de aprender sobre los ríos:
-¿Cómo se forman?
-¿Qué tipo de vegetación los acompaña?
-¿Qué animales viven en él?
Investigamos sobre este en particular y se sorprendieron al encontrar que estaban paseando junto al río más largo de Estados Unidos; que aquí donde estabamos este río dividía dos estados y que sólo con cruzarlo estarían en el estado de Nebraska. Fué pretexto perfecto para hablar un poco sobre los ríos de nuestra tierra. En fín, aprovechamos todo lo que pudimos de la experiencia y aún no termina, porque, como he dicho antes puedes continuar aprendiendo de una experiencia, tomas las fotos y las sacas de vez en cuando para platicar al respecto, permites que la conversación avance y verás que llegarán a nuevos cuestionamientos y posibilidades de investigación.
Incluso en tu casa pueden surgir este tipo de posibilidades. Un día de lluvia, algo de agua acumulada en charcos. ¡A mojarse un poco! ¿Qué aprendemos? Desde cómo es que llueve (el ciclo del agua), hasta qué organismos viven en un charco y cómo es todo un ecosistema. ¿Cómo es que se crean esos círculos en el agua cada paso que doy? ¡Tanto que aprender de un simple charco de agua!                                          Las plantas y árboles que tienes en casa también pueden servirte. ¿Porqué aprender de un libro las partes de un árbol, de una planta o las de una flor si las tienes en casa? Mucho mejor es tener ese libro o la información al respecto y sentarte junto a un árbol, una planta o una flor para comparar las ilustraciones y la información.
Amamos la naturaleza porque la comprendermos, nos convertimos en parte de ella cuando nos relacionamos con ella. Valoramos sus características y cada ser que en ella vive porque los observamos de cerca, porque nos acompañan en nuestro caminar por esta vida. Si no tenemos contacto con ella ¿cómo es que se nos pide cuidar de ella?, sería completamente ilógico. Hay que saber sobre ella, vivir entre ella para amarla y respetarla.
En una de esas veces en las que no estamos buscando aprender algo, simplemente en un estacionamiento de hotel, guardando las maletas. Mi nena de sólo cuatro años me dió una lección hermosa. Se acercó a unos enormes pinos y me dijo: “Ven mami, te quiero enseñar algo”. Corrí detrás de ella lista para fotografiar lo que me mostraría. Me dice: “¿Vez este árbol?, mira aquí tiene como una mano y con mi cabello me conecto con él, como en la peli de Avatar, él árbol me habla y yo a él”.
 Quede fascinada a punto de llorar con lo que me decía y cómo es que había logrado comprender que somos parte de este planeta, que cada ser dentro de él es importante y tiene una función. Ellos logran entender lo que muchos adultos, sin importar cuanto lo intenten, no pueden. Este fué un momento en donde el fruto de lo que sembramos en su corazón era finalmente cosechado.
En una publicación anterior hablamos sobre el modelo de Howard Gardner sobre “inteligencias múltiples” y comenté que hablaríamos a profundidad sobre cada una de ellas para identificarlas en tus hijos y generar oportunidades de desarrollo basadas en esas diferencias que los hacen únicos.
Hoy dentro de todo lo anterior y en base a experiencias reales te he hablado sobre la inteligencia Naturalista. Para definirla mejor y no omitir nada, te comparto la definición oficial : “Es la capacidad de percibir las relaciones entre las especies y grupos de objetos y personas reconociendo las posibles diferencias o semejanzas entre ellos. Se especializa en identificar, observar y clasificar miembros de grupos o especies siendo el campo de observación el mundo natural”.
Observa a tus hijos, seguro tenemos muchos lectores naturalistas. No dudes en compartir con nosotros tus experiencias, nos encantaría publicar tus comentarios. Sabemos que cada familia aprende diferente, comparte con nosotros cómo es que abordan algunas temáticas. Siempre es bueno aprender de los demás.
Como siempre, gracias por leernos.
Zayda C.
 

¡A escribir! Sin presiones ni expectativas irreales.

En ocasiones no sabemos cómo comenzar. Mi nena, está en proceso de aprender a escribir y leer. Su motivación ha sido desde hace unos meses poder leer cuentos por sí misma. Eso la ha llevado a desear aprender y lo ha hecho con gusto.
Busqué la manera de ayudarla en este proceso sin recurrir a metodos obsoletos, como los que en cualquier escuela utilizarían. Le compre unos sellos del abecedario en mayusculas y minúsculas, tinta y un cojín. Quedó encantada, comenzo a formar su nombre, el cual ya conocía y jugar; sólo jugar.
Tiene un libro de ejercicios para su edad, se lo compré por si a ella le interesaba utilizarlo alguna vez. No puso mucho entusiasmo en ello de inicio, no me preocupe. Sabía que en el momento que ella se sientiera lista y con ganas de trabajar en él, lo haría.
Pues para mi sorpresa, ese libro casi lo terminó en dos semanas, de pronto le dió por sentarse y resolver laberintos, colorear y observar las imágenes. Después comenzó a trazar las letras y a identificar su sonido apoyandose con el dibujo que las acompaña. Estaba fascinada por conocer letras nuevas y sus sonidos, relacionarlas con objetos que conocía e incluso buscar algunos más a su alrededor.
Nos encantan los cuentos y cada que tenemos oportunidad leemos y escribimos algunos juntos. Por el momento estamos escribiendo entre todos un cuento sobre un gato y sus amigos.
Un día amaneció con muchas ganas de escribir un cuento y yo le propuse escribirlo en la computadora para que quedara registrado. Ella, muy segura, me pidió escribirlo ella misma. Yo me hice a un lado y ella comenzó su aventura. Obviamente había muchas letras que aún desconocía, sin embargo, su entusiasmo no le permitió dejar de teclear. Escribió su nombre y algunas palabras simples que ya sabía escribir. Inventó palabras y me pedía se la leyera. Reímos juntas al escucharlas.
Quiso llevar la experiencia aún más allá. Busco sus “flashcards” del abecedario y comenzó a teclearlas en orden.
Mi papel en todo este proceso de aprendizaje ha sido estar a su lado, ayudándole en cuanto lo requiere. Pero sin intervenir.
Es importante darles su espacio, ellos pueden solos, recordemos que sólo somos guías en su aprendizaje.
En fín, ha sido maravilloso observarla aprender con gusto y por iniciativa propia. Sin presiones, sin expectativas irreales. Simplemete permitiéndole ser feliz y aprender por curiosidad. Como debería ser para cada niño.
Hoy llegamos a descansar un poco y dormir, después de un poco más de 8 horas de viaje en carretera. Y me sorprendió con algo nuevo. Su escritura ya va tomando forma, ahora ya comienza a “escribir” en su propio código y con sus propios símbolos. Separando por “palabras”, formando pequeñas “frases”. Tan natural, tan maravilloso.

Ellos llegarán al aprendizaje, sólo debemos estar atentos a sus procesos. Llegan solos, pero debemos acompañarlos, sin estorbar. Observarlos muy de cerca, apoyarlos en cuanto lo requieran. Dejarlos jugar y así aprender por curiosidad, esa curiosidad con la que nacieron, la curiosidad natural de ser niño.

Gracias por leernos,
Zayda C.

Museos: fuente interminable de aprendizajes

En cada una de nuestras ciudades podemos encontrar museos. Ellos nos hablan de la historia de esa cuidad, de su cultura, su gente, sus expresiones artísticas y mucho más.
Los museos para nosotros son fuente de innumerables oportunidades de aprendizaje.
En esta ocasión te hablaré de cómo continuar aprendiendo de una visita al museo, de esas visitas en la que sólo observas y disfrutas del momento con tus hijos, tomas fotografías y básicamente terminas el día sin decir más.
La clave está en poner atención, en permitirles tomarse su tiempo para observar lo que les provoca curiosidad. Y en esos momento en lo que los vez interesados en algo, tomas la foto. No harás nada por el momento, sólo déjales disfrutar, disfruta tú también de la visita.
Pongamos un ejemplo para clarificar el tema.
En este caso es el Metropolitan, en New York. Esta parte del museo esta dedicada a Egipto (una de ellas, el museo es enorme).
Observaron y caminaron dentro de una construcción egipcia. En el momento sólo tomamos fotografías, disfturamos de ver la impresionante construcción, sin decir más. Puede parecer un momento perdido, que nada se aprendió al respecto. Sin embargo, las posibilidades son muchas.
Tener las fotografías ayuda muchísimo, no sólo son momentos del tiempo que guardamos para recordar, podemos aprovecharlas y en una de esas veces en las que te sientas a ver fotografías y platicar de los viajes y las experiencias guiarlos hacia nuevos aprendizajes.
En este caso en específico, son un pretexto perfecto para hablar de civilizaciones antiguas, arte a través del tiempo (arquitectura), cómo han cambiado nuestras construcciones; cómo interactuamos con los demás, cómo lo hacían antes; cómo era su política, la jerarquía, a qué se dedicaban (oficios), su alimentación, sus ideales, sus religiones, su forma de vestir, los materiales que utilizaban para cada una de sus necesidades (comida, vestido, habitación, herramientas, transporte), las diferencias que encontramos entre ellos y nosotros, en fin tantas posibilidades.
Podemos continuar y simplemente no terminaríamos, son innumerables y como lo dije antes, los museos son una fuente interminable de aprendizajes, hay que estar atentos, tomar muchas fotos, aprovechar cualquier oportunidad para sentarnos con nuestros hijos y verlas, comentar, aprender juntos, entrar a internet e investigar si algo desconocemos; escribir lo aprendido, lo que queremos seguir conociendo, lo que no nos gustó de la experiencia, lo que haríamos diferente en el próximo museo a visitar, en fin, tantas posibilidades.
Seamos creativos, si decimos no serlo o creemos no serlo, preguntemos a nuestros hijos, ellos son creativos por naturaleza y sus ideas te sorprenderán.
En nuestra siguiente publicación compartiré contigo una lista de preguntas que pueden servirte en una visita al museo, te explicaré como utilizar el museo como pretexto para aprender durante tu visita.
Gracias por leernos,
Zayda C