enemigos del aprendizaje 27

Enemigos del aprendizaje (2/7)

enemigos del aprendizaje 27

Hola de nuevo en esta entrega analizaremos otros dos enemigos del aprendizaje, analizaremos como nos detienen en nuestro proceso del aprendizaje y en el de nuestros hijos y veremos alguna manera de cómo enfrentarnos a ellos.

3. Dado como soy no puedo aprender eso.

Es común que en la infancia nos pongan etiquetas en nuestros procesos de aprendizaje, y también es común que esas etiquetas las adoptemos como ciertas y de pronto nos vemos contando una historia sobre nosotros mismos usándolas como pretexto para no continuar aprendiendo.

Me refiero por ejemplo a aquellas personas que dicen: “Yo nunca fui bueno en la escuela”, “Yo no soy bueno para los deportes”, “Yo tengo dos pies izquierdos”, etc. Estas frases son consecuencia de procesos de aprendizajes fallidos que van moldeando nuestra personalidad pero que también nos van creando paradigmas y barreras en nuevos procesos.

Estas creencias pueden ser arraigadas en la infancia a consecuencia de frases que los padres, maestros, amigos o familiares le dicen al niño al atravesar con dificultad una de las etapas en las que el niño se enfrenta al aprendizaje, ya sea en la escuela, al realizar una actividad artística o deportiva. “eres un tonto”, “no sirves para esto”, “eres un flojo”, etc. Y el niño puede adoptarla y enfrentarse a este enemigo: Dado como soy no puedo aprender eso.

Por el contrario también puede ocurrir que nos sintamos en un estatus muy alto y digamos que cierta actividad no es para nosotros. Por ejemplo la realeza podrá indicar que hay actividades que solo son para los plebeyos, o también pensar que hay actividades que solo son para cierto genero, por ejemplo “cocinar es solo para mujeres” o “yo no se de autos porque eso es para hombres”.

Para enfrentar esta enemigo, cuando nos hacemos responsables en la educación de nuestros hijos, es importante el cuidar las conversaciones que tenemos con nuestros hijos y comprender que siempre que hagamos algo por primera vez atravesamos por momentos de confusión, pereza mental, estados de ánimo no aptos para aprender en ese momento, pero eso no nos indica que es una característica permanente en nuestros hijos, son solo eso, momentos dentro del proceso, por lo cual no hay que etiquetar y juzgar a nuestros hijos porque pueden arraigar ese modo de “ser” y actuar en consecuencia del mismo.

Cuando nosotros nos enfrentemos a este enemigo debemos enfrentarlo con un auto-análisis de nuestros juicios hacia nosotros mismos, con preguntas como ¿Por qué digo eso sobre mí? ¿Cuándo fue la primera vez que escuche eso de mí? ¿Para qué soy bueno y como puedo aplicarlo en este nuevo aprendizaje? Y otras preguntas reflexivas que amplíen nuestra visión hacia nuestras propias capacidades. Si sientes que no tienes las preguntas correctas te invito a que visites a un Coach Ontológico el te ayudara a descubrirte y superar a este fastidios enemigo.

4. El fenómeno de la ceguera cognitiva. Cuando no sabemos que no sabemos.

¿Cuántas cosas ignoro? ¿Cuántas cosas no he descubierto aun? ¿Cuántas cosas no se que no se?

Este fenómeno es poco común en los niños pues es normal que no sepan, son nuevos en este mundo y les falta mucho por aprender, este estado es bien sabido por ellos y esto los hace curiosos, observadores, preguntones, y lo mejor tienen la emoción de la sorpresa cada día, cada instante que se enfrentan a algo nuevo. Lo malo es que vamos olvidando que este estado es permanente, con forme vamos creciendo vamos creyendo que sabemos, mucho o todo y de pronto se nos olvida que no sabemos. Ya no sabemos que no sabemos. Si no aceptamos que no sabemos, entonces no habrá posibilidad de aprender, no habrá motivo ni razón para hacerlo. En cambio si declaramos nuestra ignorancia ante algo estamos dando el primer paso para adentrarnos al aprendizaje.

Para enfrentarnos a este enemigo tenemos que declararnos un “eterno aprendiz”, recordar esa curiosidad con la cual nacimos y crecimos.

Aceptar que el ignorar es permanente y no degrada en nada a nuestro ser pues no existe nadie que todo lo sepa. A nuestros hijos hay que transmitirles este sentimiento de que el “no saber” no es malo y no debemos crear en ellos el temor a declararse ignorante ante los demás.

Esto nos permitirá volver a ser curiosos, observadores, preguntones y sobretodo nos va a dar la maravilla de la sorpresa.

Espero que esta entrega les sea de utilidad y les invito a aplicar el auto-análisis y tratar de reconocer si estos enemigos están presentes en nuestro proceso de aprendizaje o en el de nuestros hijos.

Nos vemos en la siguiente entrega.

Puedes leer el artículo anterior, Enemigos del aprendizaje parte 1/7, dando clic aquí.

También te invito a contactarme para profundizar en tu análisis y generar acciones al respecto.

Antonio Gómez
Coach Ontológico

Puedes leer más sobre este y todos los temas que Antonio comparte en nuestro sitio en su sección: Aprendamos juntos
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enemigos del aprendizaje

Enemigos del Aprendizaje (1/7)

enemigos del aprendizaje

En esta serie de artículos analizaremos los enemigos del aprendizaje y nos daremos cuenta que no solo evitan que nosotros aprendamos si no como estos pueden interferir en nuestra labor de acompañar a nuestros hijos en su aprendizaje. Espero que les sea de utilidad el conocerlos y así saber cómo enfrentarlos.

1.- Incapacidad o miedo a decir “No sé”.

En nuestro paso de la infancia a la adultez vamos pasando por varias etapas donde el “saber” al parecer es indispensable para destacar en la sociedad, y a veces al enfrentarnos al “no saber” la solución más a la mano es aparentar “saber” lo que nos lleva a enfrentarnos a discusiones donde nuestro papel es defender lo que “sabemos” y por ningún motivo nos atrevemos a decir “No sé” y vivimos en el mundo de las suposiciones lo cual nos impide aprender o conocer formas diferentes de observar el mundo. Por miedo al ridículo o al rechazo de pronto nos volvemos en un “sabelotodo” cerrado a nuevas posibilidades.

Pero este enemigo también se puede presentar al acompañar a nuestros hijos en su aprendizaje y llenarlos de nuestras suposiciones y desinformaciones cada vez que nos pregunten el porqué de las cosas.

El declarar “no sé” es el primer paso para iniciar un nuevo aprendizaje, pudiéndolo complementar con faces como: No sé, pero lo voy a averiguar, o mejor aún: No sé, pero investiguémoslo.

Para enfrentar este enemigo se necesita sinceridad y una actitud abierta al aprendizaje, al final ganamos más de lo que perdemos. Los invito a que se escuchen en sus conversaciones cuando en ellas exista el momento de demostrar lo que sabemos y ver como actuamos y que ganamos en ellas.

2. El facilismo de considerarse la victima y culpar a los factores “externos” a la persona, de las causas de los problemas que enfrentamos y no podemos resolver.

Este enemigo es uno de los primeros que se romper al decidir educar a los hijos en casa, pues lo más fácil es echarle la culpa a los demás con respecto a la educación de nuestros hijos con frases como: “El sistema no sirve”, “El maestro no es competente” “La economía mundial está por los suelos” “No tengo apoyo de nadie”, “Mi hijo es tal o cual cosa”, “A mí no me enseñaron como” etc.
Con estas frases evadimos nuestra responsabilidad en nuestra propia educación y en mayor razón en la educación de nuestros hijos.

Al comprender la educación como algo privado y personal adquirimos la responsabilidad y por consiguiente las riendas de la educación.

Te invito a que analices que tan responsable eres de tu educación y la de tus hijos analizando que decimos sobre los factores externos y como de pronto los usamos como un pretexto para no avanzar en nuestra meta.

Espero que este artículos les haya ampliado su visión y los espero en la siguiente entrega, también los invito a que nos envíen sus comentarios y dudas al respecto.

Antonio Gómez
Coach Ontologico
9981960057
http://www.ampliatuvision.com

Puedes leer más de Antonio en su sección: Aprendamos juntos

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¿Cómo aprendo?

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Hola, mi nombre es Antonio Gómez y antes que nada quiero agradecer a Zayda por la invitación a participar con ella en su blog. La carrera que estudie no está directamente relacionada con el unschooling pero si con la educación y el aprendizaje por lo que se me ocurrió entregarles en este primer artículo una mirada al aprendizaje desde la Ontología del Lenguaje, ciencia de la cual se deriva mi carrera de Coach Ontológico que es la que actualmente desarrollo.

Quiero comenzar por presentarte este cuadro e invitarte a que lo analices:

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Parece complicado ¿verdad?. Te lo explicare. Según la ontología del lenguaje el aprendizaje pasa por esas 4 etapas y para comprenderlo voy a utilizar un ejemplo práctico y que es muy común en cuestión de aprendizaje. Andar en bicicleta.

IGNORANCIA

Inconscientemente incompetente (no sé qué no se)

De pronto cuando somos pequeños un día de esos que comenzamos a conocer el mundo se nos presenta algo nuevo. Otros niños pasan frente a nosotros rápidamente sobre un objeto extraño que nunca habíamos visto, ellos se ven muy divertidos y muchas dudas y emociones nos invaden. Esta es parte de la primera etapa del aprendizaje, una etapa que es permanente en nosotros y trata de todas esas cosas que no sabemos que no sabemos, cosas que no tenemos idea que existen. Es importante aclarar que no hablamos de las cosas que si conocemos y no sabemos explicar o cómo funcionan. Estamos hablando de la ignorancia total que es el primer paso para iniciar a aprender y como decíamos es permanente, todos los días y a todas horas tenemos la oportunidad de que algo nuevo se nos presente. No sé qué no se.

INFORMACIÓN

Conscientemente incompetente (se que no se)

A los otros chicos los vemos muy felices sobre este aparato y se ve sumamente fácil pues se conducen con sencillez. Nos encontramos de pronto haciendo preguntas y conocemos su nombre donde se compra etc. Y queremos hacer lo mismo y ya sea que pidamos a nuestros padres que nos compren una o nos la herede un hermano mayor o nos la preste un amigo del barrio tenemos ese primer contacto con la bicicleta y aunque escuchamos que todos nos dicen que hay que aprender a usarla no es hasta que perdemos el equilibrio por primera vez que nos damos cuenta que no sabemos andar en bicicleta, somos conscientes que no tenemos la habilidad pero también somos conscientes que queremos aprender. Sé que no se.

CONOCIMIENTO

Conscientemente competente (sé que se)

Después de varias caídas me voy dando cuenta que es lo que tengo que hacer para que las ruedas giren, como dar una vuelta, como frenar y como guardar el equilibrio, antes de arrancar pensamos los pasos a seguir y prestamos mucha atención en el camino en nuestro alrededor, sentimos un poco de nerviosismo, tenemos que poner toda nuestra atención en mejorar y a base de repeticiones conscientes voy mejorando la técnica. Se que se.

SABIDURÍA

Inconscientemente competente (no sé qué se)

De pronto esto ya no requiere tanto de mi atención lo hago de manera tan natural que no me doy cuenta de que manera me subo, que pie pongo primero, como fue que pase esa esquina tan cerrada, el equilibrio parece que se logra por si solo. En esta etapa es cuando la practica nos da la habilidad de hacer las cosas sin darnos cuenta y podemos seguir con la practica hasta encontrar la maestría. No se que se.

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Como ven esto nos invita a recorrer este proceso cuando la curiosidad o la necesidad nos invite a adquirir un nuevo aprendizaje. Es importante el pasar la etapa de la Ignorancia sin orgullo, el tener la humildad de decir “no se” que nos da la primicia para decir “pero quiero aprender”. Si nos encontramos en la posición del sabelotodo cerramos las puertas a lo desconocido, a las experiencias y a la práctica.

Maravíllate, observa, escucha, pregunta, intenta, practica y vuélvete un experto.

Antonio Gómez
Coach Ontológico
http://ampliatuvision.com
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