enemigos del aprendizaje

Enemigos del Aprendizaje (1/7)

enemigos del aprendizaje

En esta serie de artículos analizaremos los enemigos del aprendizaje y nos daremos cuenta que no solo evitan que nosotros aprendamos si no como estos pueden interferir en nuestra labor de acompañar a nuestros hijos en su aprendizaje. Espero que les sea de utilidad el conocerlos y así saber cómo enfrentarlos.

1.- Incapacidad o miedo a decir “No sé”.

En nuestro paso de la infancia a la adultez vamos pasando por varias etapas donde el “saber” al parecer es indispensable para destacar en la sociedad, y a veces al enfrentarnos al “no saber” la solución más a la mano es aparentar “saber” lo que nos lleva a enfrentarnos a discusiones donde nuestro papel es defender lo que “sabemos” y por ningún motivo nos atrevemos a decir “No sé” y vivimos en el mundo de las suposiciones lo cual nos impide aprender o conocer formas diferentes de observar el mundo. Por miedo al ridículo o al rechazo de pronto nos volvemos en un “sabelotodo” cerrado a nuevas posibilidades.

Pero este enemigo también se puede presentar al acompañar a nuestros hijos en su aprendizaje y llenarlos de nuestras suposiciones y desinformaciones cada vez que nos pregunten el porqué de las cosas.

El declarar “no sé” es el primer paso para iniciar un nuevo aprendizaje, pudiéndolo complementar con faces como: No sé, pero lo voy a averiguar, o mejor aún: No sé, pero investiguémoslo.

Para enfrentar este enemigo se necesita sinceridad y una actitud abierta al aprendizaje, al final ganamos más de lo que perdemos. Los invito a que se escuchen en sus conversaciones cuando en ellas exista el momento de demostrar lo que sabemos y ver como actuamos y que ganamos en ellas.

2. El facilismo de considerarse la victima y culpar a los factores “externos” a la persona, de las causas de los problemas que enfrentamos y no podemos resolver.

Este enemigo es uno de los primeros que se romper al decidir educar a los hijos en casa, pues lo más fácil es echarle la culpa a los demás con respecto a la educación de nuestros hijos con frases como: “El sistema no sirve”, “El maestro no es competente” “La economía mundial está por los suelos” “No tengo apoyo de nadie”, “Mi hijo es tal o cual cosa”, “A mí no me enseñaron como” etc.
Con estas frases evadimos nuestra responsabilidad en nuestra propia educación y en mayor razón en la educación de nuestros hijos.

Al comprender la educación como algo privado y personal adquirimos la responsabilidad y por consiguiente las riendas de la educación.

Te invito a que analices que tan responsable eres de tu educación y la de tus hijos analizando que decimos sobre los factores externos y como de pronto los usamos como un pretexto para no avanzar en nuestra meta.

Espero que este artículos les haya ampliado su visión y los espero en la siguiente entrega, también los invito a que nos envíen sus comentarios y dudas al respecto.

Antonio Gómez
Coach Ontologico
9981960057
http://www.ampliatuvision.com

Puedes leer más de Antonio en su sección: Aprendamos juntos

logo como aprendo

¿Cómo aprendo?

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Hola, mi nombre es Antonio Gómez y antes que nada quiero agradecer a Zayda por la invitación a participar con ella en su blog. La carrera que estudie no está directamente relacionada con el unschooling pero si con la educación y el aprendizaje por lo que se me ocurrió entregarles en este primer artículo una mirada al aprendizaje desde la Ontología del Lenguaje, ciencia de la cual se deriva mi carrera de Coach Ontológico que es la que actualmente desarrollo.

Quiero comenzar por presentarte este cuadro e invitarte a que lo analices:

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Parece complicado ¿verdad?. Te lo explicare. Según la ontología del lenguaje el aprendizaje pasa por esas 4 etapas y para comprenderlo voy a utilizar un ejemplo práctico y que es muy común en cuestión de aprendizaje. Andar en bicicleta.

IGNORANCIA

Inconscientemente incompetente (no sé qué no se)

De pronto cuando somos pequeños un día de esos que comenzamos a conocer el mundo se nos presenta algo nuevo. Otros niños pasan frente a nosotros rápidamente sobre un objeto extraño que nunca habíamos visto, ellos se ven muy divertidos y muchas dudas y emociones nos invaden. Esta es parte de la primera etapa del aprendizaje, una etapa que es permanente en nosotros y trata de todas esas cosas que no sabemos que no sabemos, cosas que no tenemos idea que existen. Es importante aclarar que no hablamos de las cosas que si conocemos y no sabemos explicar o cómo funcionan. Estamos hablando de la ignorancia total que es el primer paso para iniciar a aprender y como decíamos es permanente, todos los días y a todas horas tenemos la oportunidad de que algo nuevo se nos presente. No sé qué no se.

INFORMACIÓN

Conscientemente incompetente (se que no se)

A los otros chicos los vemos muy felices sobre este aparato y se ve sumamente fácil pues se conducen con sencillez. Nos encontramos de pronto haciendo preguntas y conocemos su nombre donde se compra etc. Y queremos hacer lo mismo y ya sea que pidamos a nuestros padres que nos compren una o nos la herede un hermano mayor o nos la preste un amigo del barrio tenemos ese primer contacto con la bicicleta y aunque escuchamos que todos nos dicen que hay que aprender a usarla no es hasta que perdemos el equilibrio por primera vez que nos damos cuenta que no sabemos andar en bicicleta, somos conscientes que no tenemos la habilidad pero también somos conscientes que queremos aprender. Sé que no se.

CONOCIMIENTO

Conscientemente competente (sé que se)

Después de varias caídas me voy dando cuenta que es lo que tengo que hacer para que las ruedas giren, como dar una vuelta, como frenar y como guardar el equilibrio, antes de arrancar pensamos los pasos a seguir y prestamos mucha atención en el camino en nuestro alrededor, sentimos un poco de nerviosismo, tenemos que poner toda nuestra atención en mejorar y a base de repeticiones conscientes voy mejorando la técnica. Se que se.

SABIDURÍA

Inconscientemente competente (no sé qué se)

De pronto esto ya no requiere tanto de mi atención lo hago de manera tan natural que no me doy cuenta de que manera me subo, que pie pongo primero, como fue que pase esa esquina tan cerrada, el equilibrio parece que se logra por si solo. En esta etapa es cuando la practica nos da la habilidad de hacer las cosas sin darnos cuenta y podemos seguir con la practica hasta encontrar la maestría. No se que se.

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Como ven esto nos invita a recorrer este proceso cuando la curiosidad o la necesidad nos invite a adquirir un nuevo aprendizaje. Es importante el pasar la etapa de la Ignorancia sin orgullo, el tener la humildad de decir “no se” que nos da la primicia para decir “pero quiero aprender”. Si nos encontramos en la posición del sabelotodo cerramos las puertas a lo desconocido, a las experiencias y a la práctica.

Maravíllate, observa, escucha, pregunta, intenta, practica y vuélvete un experto.

Antonio Gómez
Coach Ontológico
http://ampliatuvision.com
9981960057

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unschooling para todos los niños

El Unschooling es para todos los niños, ¿será también para todos los padres?

unschooling para todos los niños

Tengo sólo 5 minutos al día en los que no necesito pensar en nada, me permito sentarme y sólo dejar pasar el tiempo. Me detengo y funciona no pensar en nada por los primeros 20 segundos, aún trabajo en ello, ya que al cabo del primer minuto ya estoy escribiendo en mi mente lo que encuentras en mis artículos. Y de allí, de esos momentos donde “no hago nada” ha nacido la siguiente reflexión, algo con lo que me encuentro todos los días.

He leído tantas veces en conversaciones en las redes sociales, en comentarios e incluso en artículos que el Unschooling es una “forma de educar en casa”. A mi parecer, no lo es. La idea del homeschooling donde se tiene un horario, un currículo que seguir, incluso una escuela virtual, eso si suena más convincente al hablar de “educación en casa” y es respetable, siempre he creído que cada familia elige lo que mejor le viene, lo que mejor se ajusta a su forma de ver y vivir sus días. No creo incluso en esa palabra que ronda la red donde se refieren a una versión híbrida (un Unschooling mezclado con un Homeschooling) de educación en casa “el flexischooling”, incluso yo he caído en la pronunciación y escritura de la misma. Pero, bien pensado el asunto, creo que no tiene sentido, ¿cómo es que existe tal cosa?, ¿cómo se puede ser homeschooler y unschooler a la vez? o será que es ¿un día si y otro no?, ¿cómo funcionaría eso?

No lo se, pienso en ello y siento que es tan fácil decir ES o NO ES, ¿porqué tendemos a crear palabras para nombrar algo intermedio? ¿será que nos sentimos más cómodos si estamos en medio? “así nadie me juzga, yo estoy en medio”, cuando en definitiva es IMPOSIBLE que exista, desde mi perspectiva y pedagogicamente hablando.

Ahora bien, sobre Unschooling. Me encuentro con esto: somos una familia Unschooler pero de vez en cuando hago a mis hijos llenar libros de ejercicios que no pidieron, pero que yo considero son necesarios para su futuro; o los dejo hacer lo que quieren hasta que me parece que ya fue suficiente de “juego” ¡qué se pongan a trabajar!; o les invito y aliento a seguir sus intereses pero yo les digo cómo deben investigar, qué deben escribir, cómo deben hacerlo ¡ellos no saben cómo, me necesitan!; o les leo libros que para mí son geniales y todo niño debería amar y necesita leer durante su infancia “yo los amé, a mi me sirvieron mucho ¿porqué a mis hijos no?”; o les dejo perseguir sus sueños e indagar sobre lo que les interesa un rato, terminando eso que ingresen a su escuela online y cumplan con lo requerido allá; entre otras tantas que no dejo de escuchar. Se vale proponer más no imponer. Lo que me ha llevado es pensar: “¿será que el Unschooling ES PARA TODOS LOS NIÑOS, pero no para todos los padres?”.

Los adultos, sus padres, nosotros somos los inseguros, los miedosos, los no creativos, los faltos de imaginación, los desconfiados (sin generalizar, pero…¡vaya que así somos muchos!) Somos nosotros los que permitimos que el aprendizaje fluya naturalmente o lo frenamos por completo. Los padres somos los responsables del cómo viven su día a día nuestros hijos, somos nosotros los que determinamos con nuestras acciones y nuestra vida “el cómo” viven sus días, ellos son nuestro reflejo y si en algo “fallan” es fallo nuestro, si algo no comprenden es porque nosotros hemos provocado esa incomprensión; se sienten inseguros, nosotros provocamos esa inseguridad; no saben qué o cómo hacer o resolver algo, somos nosotros quienes fomentamos esa falta de creatividad; sienten desgano al pensar en investigar, esa falta de ganas de investigar también es provocada por nosotros; no tienen ganas de aprender sobre algo nuevo, esas escasas ganas de encontrarse con nuevos aprendizajes, ¿adivina de dónde provienen?…y la lista sigue.

¿Porqué afirmo que el Unschooling es para todos los niños?

El Unschooling es para todos los niños porque TODO niño nace libre y curioso, autodidacta por naturaleza, dispuesto a aprender por iniciativa propia, sediento de nuevos conocimientos; así nacimos todos, pero el sistema educativo se encargó de hacernos creer que aprender es aburrido y que no tiene sentido. No conozco niño alguno que no tenga ganas de aprender sobre algo o que nada le provoque curiosidad o le interese. Puede haber niños que se sientan perdidos, pero eso no es culpa del niño, siempre lo digo, ¿qué está sucediendo en esos momentos en los cuales no parece estar interesado en algo? ¿y si lo que necesita es un mejor acompañamiento?

Ahora bien, ¿qué necesita un niño(a) para vivir el Unschooling y disfrutar de su aprendizaje libre y autónomo?

Por su parte, básicamente nada, SÓLO SER ELLA/ÉL MISMO. Por otro lado, necesita padres que confíen en él o ella, que estén tranquilos y relajados, que se comprometan a documentarse sobre el cómo es que su hijo(a) aprende, que se comprometan a seguir y acompañarles no a imponer ni a obligar a “trabajar” ; padres libres, libres para aprender en conjunto con sus hijos, libres de esas cosas de las que se han contaminado durante su vida escolar; dispuestos a comprender el aprendizaje desde otra perspectiva, comprender que la verdad es que nuestros hijos aprenden de TODO en TODO MOMENTO, sin necesidad de nosotros sugerir tal o cual actividad, material, materias a cursar, libros que leer, etc. Hemos aprendido que así es como hay que “enseñarle” a los niños, nos enseñaron durante todos nuestros años escolares que si no tienes una maestra al frente y unos libros que llenar, un programa estricto que seguir y unas materias que cursar, no estás aprendiendo; tenemos muy bien aprendido que jugar es “perder el tiempo” y que sólo basta con los 20 o 30 minutos de recreo para ello y que para nada se aprende durante esos tiempos de juego; que la única manera en que se aprende es como supuestamente “aprendimos” nosotros. Y perdón por todos los “aprender” pero era necesario.

Te pregunto, ¿si hoy tuvieras que resolver uno de esos exámenes de los primeros años escolares, (elige el grado y materia que tú quieras) lo aprobarías? ¿De verdad recuerdas lo que te “enseñaron”? Entonces, ¿porqué creer que nuestros niños hoy necesitan de esas mismas metodologías? ¿Porqué entonces recrear la escuela en casa? ¿Porqué repetir lo mismo que sabemos bien, no ha funcionado? Sabemos, quienes hemos optado salir del sistema educativo, que las escuelas no aportan lo que un individuo requiere, que el sistema es obsoleto, que no es eso lo que deseamos para nuestros hijos, para su futuro.

Es hora de abrir los ojos ¡nuestros hijos nos necesitan! y nos necesitan para ser sus compañeros de aventuras, sus proveedores de experiencias de aprendizaje, de materiales significativos de acuerdo a sus características individuales, edades e intereses. Nos necesitan atentos, nos necesitan observadores, incluso nos necesitan documentando sus procesos de aprendizaje, llevando un record del cómo es que llegaron a tal o cual aprendizaje, de lo que a ellos les interesa, de esas preguntas que surgen de pronto y de la nada y a las que habría que darle seguimiento por la valiosa aportación en su desarrollo.

¿Quieres ser un padre Unschooler? ¡Sí puedes! No tardes mucho porque HOY es cuando, porque cada día que pasa es irrecuperable. Es cuestión de decisión, como siempre digo, es personal y sí, es necesario trabajar en ti mismo para lograr este cambio de pensamiento, es necesario cambiar tú y comprender el Unschooling desde tu propia vida para lograr transmitirlo a tus hijos. ¿Cómo empezar? Sé un unschooler tú también, investiga sobre lo que te interesa ¿habrá algo sobre lo cual quisieras saber más y no lo has hecho? Sé, autodidacta, busca algo nuevo para conocer y comparte tus aprendizajes y el cómo los obtuviste con tus hijos. No se te ocurre nada por ahora, investiga sobre los intereses que manifiesta tu hijo y compartan un momento conversando y mostrando lo que encuentren cada uno por su parte. Promueve desde tu propia vida, con tu ejemplo, lo que quieres desarrollar en la vida de tu hijo(a).

Entonces, para cerrar, te dejo algo para reflexionar: “El Unschooling es para todos los niños, ¿será también para todos los padres?”
Y al final, esa será decisión tuya y de nadie más, vivir este estilo de vida radical, es compromiso TOTAL y requiere mucho, pero mucho, RESPETO hacia tus hijos, hacia sus procesos naturales de aprendizaje, hacia su ritmo y cada una de esas características que le han único.

Como siempre, gracias por leerme.

Zayda C

ciudadanos incomodos

“Criando ciudadanos incómodos”

Ayer justo tenía esta idea en la mente y no sabía siquiera si compartirla con mi esposo. Nueve de la mañana de ayer y desperté como todos los días, llena de ganas por comenzar el día con un baño matutino que me despierta más que el café que he dejado desde que comenzamos este viaje. Como siempre, abro mi cuenta de correo electrónico, respondo preguntas, continuo escribiendo mi libro, que ha quedado a medias ya que la tecnología me jugó una mala y borró más de la mitad de lo que ya tenía escrito.

No paré allí, fui al Facebook a leer lo que durante la noche me había perdido y a encontrarme con mis amistades que desde lejos compartimos momentos donde las risas, que normalmente se escucharían por toda la habitación si estuviésemos juntos, se convierten en un silencioso “jajaja” y “:D”. Ni hablar, es lo que hay y por lo menos me permite conectarme con ellos. Y bien, pues voy leyendo y leyendo y leyendo y me encuentro con una noticia, que para nada me ha sorprendido, pero leerla me a volteado una bofetada de “despierta” que me levanta de la silla y sin pensarlo la comparto. Nuestro país se encuentra en un momento donde las autoridades, nuestro gobierno, manifiesta estar en contra de nuestro derecho a expresarnos libremente, el Internet podría ser limitado para aquellas personas que “ellos”  consideren una “amenaza para la seguridad nacional” (México), entre otras cosas, perderíamos la capacidad de escribir y publicar libremente, incluso dentro de las redes sociales.

Volteo a ver a mis hijos, aún duermen tranquilos, la noche anterior vimos películas hasta tarde. Mi mente no deja de pensar en lo que estamos viviendo, en nuestra idea de mantenerlos alejados de toda esa “peste” (llámese sistema, gobierno etc.), en que estamos permitiendo que nuestros hijos aprendan a ser ciudadanos incómodos (para el gobierno) y de verdad, la idea de “estar criando” hijos que no guardarán silencio ante una injusticia, que serán valientes para perseguir sus sueños a pesar de las circunstancias, que abrirán para sí mismos las puertas que les cierren en la cara, que comprenderán que la unión es más fuerte que cualquier gobierno, que tendrán las herramientas para salir adelante y pelearán por conservarlas; debo confesar que sentí miedo. De pronto pude visualizar a mis hijos en ese futuro y temí por ellos, porque sé que no serán el tipo de ciudadano que se conforma con lo que le permiten hacer, que se conforma con tener un trabajo que lo mantiene ocupado todo el tiempo y que cuando llega la paga sólo le queda “ahogar sus penas” gastando todo en trivialidades, en comprar determinadas cosas para sentir que “pertenece” a una sociedad donde “lo que tienes” vale más que “lo que eres”.

Nuestro futuro, el futuro de nuestros hijos es incierto, no sabemos que nos alcanzará, no sabemos nada porque sólo tenemos el “hoy”. Sentí miedo, y mucho, pero cuando en medio de la cena lo comenté con mi esposo, él calmó mis miedos con una sencilla frase, algo así: ” Todos los padres tenemos miedos, la pregunta en realidad es ¿qué queremos para nuestros hijos?

Fue entonces que comprendí que no quiero para mis hijos una vida “cómoda” y llena de cosas inútiles que sólo les servirán para convertirse en un número más de esta ecuación perfecta (me he robado esta frase de alguien a quien admiro mucho), perfecta para nadie más que para los “titiriteros” de esta función de teatro, donde pagas tu boleto, llegas a la butaca y la obra y cada uno de sus personajes te insulta y escupe desde el escenario. No quiero esto y por ello no dejo de trabajar para y por mis hijos, día a día ellos van comprendiendo que cuestionar todo es la base de su seguridad, que sólo puedes alcanzar tus metas y sueños si construyes desde hoy tus herramientas, únicas y diseñadas para ti y por ti. Y que bello pensar así pero que difícil para una madre comprender que “está criando ciudadanos incómodos” y que es posible que en algún momento de sus vidas sean perseguidos, si esto (leyes contra la libre expresión) es cosa de hoy, ¿qué no les espera a ellos? Mi corazón sabe que todos en este mundo tenemos un rol que cumplir, un propósito, que en determinado momento ellos también tomarán las riendas de su futuro y lo moldearán como mejor les parezca, tanto para sí, como para quienes les rodean. Justo hace apenas dos días mi hijo me comentaba que “de grande” pelearía por los derechos de los animales (seguido de una breve platica conmigo sobre la posibilidad de comenzar desde hoy, claro está); este tipo de reflexiones no las he visto más que en niños que son libres de hacer con su tiempo y su pensamiento lo que desean, libres para aprender sobre lo que es valioso para ellos, sin dejar de lado lo valioso de jugar y disfrutar de su infancia.

Ayer fui a dormir más tranquila que de costumbre, estoy segura de que vamos por buen camino, estamos donde debemos estar. Nuestras convicciones nos acompañan en esta travesía, nuestros corazones permanecen intactos, nuestra mente libre y nuestros pasos firmes.

Te dejo esta pregunta: ¿qué futuro quieres para tus hijos?

Gracias por leerme,

Zayda C.

aprendemos o nos enseñan

Unschooling, ¿aprendemos o nos enseñan?

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En ocasiones me encuentro en conversaciones sobre las diferencias entre el Unschooling, Homeschooling, flexischooling, etc. Y de verdad que existe tan gran variedad de ver este “estilo de vida” que no terminamos con la lista. Y para todas esas pláticas al respecto decidí darle formalidad a mis argumentos y crear este escrito para compartir con ustedes lo que para nosotros es el Unschooling. Aclarando, como siempre, que esto que leerás es desde nuestra perspectiva familiar, nadie lo vive como lo hace otra familia porque depende de su realidad, de sus convicciones.

Nuestros días como unschoolers están llenos de VIDA, no consideramos que el Unschooling sea una forma de EDUCAR, por el contrario creemos firmemente que el concepto “educación” está mal comprendido por la mayoría de nosotros. He escuchado tantas veces que “a los niños se les educa, a los niños se les enseña”, sin embrago el concepto está muy alejado de esto, tenemos arraigada la idea de que “un sujeto (adulto, docente, etc.)” es el medio por el cual el niño obtendrá el conocimiento. Por ello, es que desde hace años he investigado al respecto, sobre el funcionamiento de nuestro cerebro y los procesos de aprendizaje desde la perspectiva de las neurociencias. Comparto contigo un poco de lo que he encontrado.

Aprendemos, no nos enseñan.

Nuestro cerebro tiene la capacidad de aprender, obtener conocimientos del ambiente y almacenarlos para ponerlos en práctica cuando sea necesario. La memoria, es nuestra capacidad de almacenar, retener y recordar información; es una función cerebral que resulta de las conexiones sinápticas entre las neuronas. Ahora bien, las neuronas son un tipo de células especializadas en la recepción de estímulos y conducción de impulsos nerviosos. Entonces, la sinápsis (enlace) es una unión intercelular y es en este proceso que nuestro cerebro almacena la información, los estímulos del ambiente, las experiencias y es así como APRENDEMOS. También es importante destacar que nuestro cerebro tiene la capacidad de modificar los conocimientos previos, de adaptarse. A esto llamamos “proceso de plasticidad”, en el cual se crea o refuerzan conexiones neuronales para modificar el aprendizaje. Este proceso dura TODA LA VIDA, sin embrago los neurocientíficos han comprobado que existen períodos más sensibles para la creación de sinápsis, obviamente durante la infancia.

Y en todo esto que describo, reflexionemos un poco, ¿dónde queda el papel del concepto educación que muchos tenemos en mente? ¿tenemos, los adultos, la capacidad de “enseñar”? ¿será que aprendemos o nos enseñan?. Según lo que esta descrito aquí, APRENDEMOS. El proceso requiere de estímulos externos, no de personas “recitando” lo que saben sobre determinado tema, no de personas creando ejercicios para aprender, si consideras un libro de ejercicios será simplemente para practicar lo aprendido y sin embargo, no hay mejor práctica que la vida misma. Oportunidades para poner en práctica nuestros conocimientos abundan, sólo hay que saber buscarlas e incluso a veces sin darnos cuenta allí están y nos topamos con ellas sin pensarlo ni planearlo.

Por ello, por todo lo anterior es que dedico mi vida a llevar esto a quienes me rodean, esto es lo verdaderamente importante, la INFANCIA es un período importantísimo, si les llenamos el día de “enseñanza” y les “educamos” no permitimos que esto que recién explico, se dé de manera natural, forzamos lo que debería darse de manera espontánea y sin presiones, sin expectativas irreales.

En el Unschooling (en nuestra familia) no “recreamos la escuela en casa”, no llevamos un currículo, para nada elegimos qué “deben” aprender nuestros hijos; les permitimos vivir bajo sus propios tiempos, les permitimos protagonizar su aprendizaje y obtener los conocimientos que para ellos son importantes, les acompañamos en todo proceso, les proveemos de todo recurso por ellos requerido.

Aprenden de la vida, nuestro estilo de vida promueve el aprendizaje natural y espontáneo a cada segundo. Creemos en ellos, confiamos en nuestros hijos, en que esta es la mejor manera de aprender, les observamos de cerca, no los perdemos de vista porque nos necesitan conscientes de sus intereses, de quienes son y quienes quieren ser, de lo que ven, lo que escuchan. Estamos siempre atentos incluso a nuestro comportamiento como padres, consideramos que ellos aprenden de nuestra vida, nuestro ejemplo, así es que cuidamos “el cómo” nos ven, lo que decimos, lo que hacemos. Promovemos con el ejemplo, no con palabras vacías.

Nuestros hijos son nuestro motor, sabemos que día a día aprenden sin parar, así es que nos movemos, viajamos, conocemos nuevas personas y espacios, nos relacionamos y experimentamos, tomamos riesgos. Les rodeamos de personas valiosas, incluso es necesario que nos observen no estar de acuerdo con otros adultos, que nos observen dialogar y en común acuerdo llegar a un punto medio entre nuestras ideas.

Cada día está plagado de un poco de todo, de todo lo que consideramos importante. Amamos a nuestros hijos y por ellos les alentamos a perseguir sus sueños, a aprender nuevas cosas, a investigar sobre lo que les provoca curiosidad y sobretodo a jugar y disfrutar su infancia en libertad, a hacer con su tiempo lo que crean mejor, sin limitarlos arbitrariamente, sin reglas absurdas. En orden, su orden no el nuestro. Su futuro, nuestro futuro es incierto, no sabemos que nos y les espera, por ello es inútil establecer “conocimientos necesarios” para un mañana que TODOS desconocemos.

“El mañana es incierto, el ayer quedó en el pasado, el HOY es un regalo”, así es que, a disfrutarlo.

Gracias por leerme, no dudes en dejarme un comentario.

Un abrazo.

Zayda C.

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Travelschooling, aprender viajando

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Desde el inicio de nuestro camino por el unschooling nos aventuramos y compartimos momentos maravillosos, llenos de aprendizaje, nuevas forma de ver nuestro mundo y sobretodo nos conocimos mientras conocíamos un país donde no nacimos. Paseamos por Estados Unidos por meses, casi un año completo estuvimos viajando por tierra, desde Texas, hasta Búfalo Nueva York (frontera con Canadá).
Nuestros hijos pidieron encontrar en estos viajes muchos de los aprendizajes que en cualquier escuela ordinaria encontrarían, sin embargo, no se los platicaron ni les evaluaron al respecto, nuestros hijos lo vivieron, lo respiraron y se adueñaron el conocimiento con gusto, por iniciativa propia y naturalmente, por curiosidad. Travelschooling es eso, es viajar pero no sólo trasladarse de un punto a otro, es encontrar en todo el proceso de un viaje (desde la planeación) conocimientos nuevos, aprendizajes perdurables y situaciones que les permiten poner en práctica sus habilidades y conocimientos; desarrollar actitudes como la tolerancia, el respeto. Construir su identidad, personalidad, convicciones, forma de ver la vida. Ser dueños y protagonistas de su camino al conocimiento. Aprender de todo y en todo momento sin olvidar ser felices y divertirse.

¿Planeas viajar pronto? No es necesario que sea un viaje largo o a lugares lejanos, un viaje dentro de tu misma ciudad o ciudades cercanas tiene muchas posibilidades. Incluso puedes plantear a tus chicos que ellos planeen un viaje, proponiendo lugares, investigando sobre ellos, los costos, los tiempos de traslado, los lugares en específico a visitar, el hospedaje, la duración del viaje y lo que les interesa más del lugar. Todo este proceso se puede convertir en un proyecto familiar maravilloso y te darás cuenta de que cuando los chicos se involucran desde el inicio, aprenden muchísimo. Te invito a no perder esta oportunidad, es hermoso ver sus caras de asombro conociendo nuevos lugares, culturas, incluso la comida tan distinta de un lugar a otro.

Espero haya sido de utilidad y tengas ya un plan para comenzar tu siguiente aventura familiar como viajeros. Recuerda que puedes escribirme, con gusto puedo resolver tus dudas al respecto e incluso darte algunas ideas, si así lo deseas.
Gracias por leerme,
ZaydaC
Escríbeme a: zaydac@unschoolingaprendoenlibertad.com

Todo un Museo de preguntas

Museos: fuente interminable de aprendizajes

En cada una de nuestras ciudades podemos encontrar museos. Ellos nos hablan de la historia de esa cuidad, de su cultura, su gente, sus expresiones artísticas y mucho más.
Los museos para nosotros son fuente de innumerables oportunidades de aprendizaje.
En esta ocasión te hablaré de cómo continuar aprendiendo de una visita al museo, de esas visitas en la que sólo observas y disfrutas del momento con tus hijos, tomas fotografías y básicamente terminas el día sin decir más.
La clave está en poner atención, en permitirles tomarse su tiempo para observar lo que les provoca curiosidad. Y en esos momento en lo que los vez interesados en algo, tomas la foto. No harás nada por el momento, sólo déjales disfrutar, disfruta tú también de la visita.
Pongamos un ejemplo para clarificar el tema.
En este caso es el Metropolitan, en New York. Esta parte del museo esta dedicada a Egipto (una de ellas, el museo es enorme).
Observaron y caminaron dentro de una construcción egipcia. En el momento sólo tomamos fotografías, disfturamos de ver la impresionante construcción, sin decir más. Puede parecer un momento perdido, que nada se aprendió al respecto. Sin embargo, las posibilidades son muchas.
Tener las fotografías ayuda muchísimo, no sólo son momentos del tiempo que guardamos para recordar, podemos aprovecharlas y en una de esas veces en las que te sientas a ver fotografías y platicar de los viajes y las experiencias guiarlos hacia nuevos aprendizajes.
En este caso en específico, son un pretexto perfecto para hablar de civilizaciones antiguas, arte a través del tiempo (arquitectura), cómo han cambiado nuestras construcciones; cómo interactuamos con los demás, cómo lo hacían antes; cómo era su política, la jerarquía, a qué se dedicaban (oficios), su alimentación, sus ideales, sus religiones, su forma de vestir, los materiales que utilizaban para cada una de sus necesidades (comida, vestido, habitación, herramientas, transporte), las diferencias que encontramos entre ellos y nosotros, en fin tantas posibilidades.
Podemos continuar y simplemente no terminaríamos, son innumerables y como lo dije antes, los museos son una fuente interminable de aprendizajes, hay que estar atentos, tomar muchas fotos, aprovechar cualquier oportunidad para sentarnos con nuestros hijos y verlas, comentar, aprender juntos, entrar a internet e investigar si algo desconocemos; escribir lo aprendido, lo que queremos seguir conociendo, lo que no nos gustó de la experiencia, lo que haríamos diferente en el próximo museo a visitar, en fin, tantas posibilidades.
Seamos creativos, si decimos no serlo o creemos no serlo, preguntemos a nuestros hijos, ellos son creativos por naturaleza y sus ideas te sorprenderán.
En nuestra siguiente publicación compartiré contigo una lista de preguntas que pueden servirte en una visita al museo, te explicaré como utilizar el museo como pretexto para aprender durante tu visita.
Gracias por leernos,
Zayda C
Gran Cañón, Arizona, USA

Nuestros hijos, un conjunto de Inteligencias (Inteligencias Múltiples)

Nuestros hijos son un conjunto de Inteligencias. Hasta hace pocos años se consideraba que se nacía o no inteligente y no había nada que pudiera hacerse al respecto.
Según el Dr. Howard Gardner, quién en 1983 propone la teoría de las inteligencias múltiples, la inteligencia no es necesariamente ser brillante, academicamente hablando.
Gardner define inteligencia como “la capacidad de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos para una o más culturas”.
Es decir, la inteligencia es más bien una habilidad, por lo cual según se teoría, “Einstein no es más inteligente que Michael Jordan”, sus inteligencias pertenecen a campos diferentes.

En el modelo de Gardner existen 8 inteligencias y es a través de ellas que cada individuo conoce e interactúa en el mundo.

*Inteligencia lingüístico-verbal
*Inteligencia lógico-matemática
*Inteligencia viso-espacial
*Inteligencia musical
*Inteligencia cinestésica
*Inteligencia interpersonal
*inteligencia intrapersonal
*Inteligencia naturalista

Cada individuo es una combinación de ellas, en mayor o menor medida.

Hay que enfatizar que todas las inteligencias tienen el mismo nivel de importancia, sin embargo, para el sistema escolar hoy en día sólo dos de ellas tienen valor, la lingüístico-verbal y la lógico-matemática. Dejando a un lado las 6 restantes y considerándolas de menor importancia.

Para concluir es necesario decir que es nuestra responsabilidad, como padres y guías en el desarrollo de nuestro hijos, observarles de cerca para identificar las inteligencias que en mayor medida forman parte de las características de nuestros hijos. Sabiendo ésto, podremos entonces proporcionarles oportunidades de desarrollarse en base a sus capacidades. Ellos asimilarán de forma natural el conocimiento si les es presentado pensando en sus capacidades y sus puntos fuertes.
Cualquier conocimiento puede ser adquirido y asimilado por medio de cada una de las inteligencias que Gardner propone, es cuestión de creatividad.

Gracias por leernos,
Zayda C.