enemigos del aprendizaje 27

Enemigos del aprendizaje (2/7)

enemigos del aprendizaje 27

Hola de nuevo en esta entrega analizaremos otros dos enemigos del aprendizaje, analizaremos como nos detienen en nuestro proceso del aprendizaje y en el de nuestros hijos y veremos alguna manera de cómo enfrentarnos a ellos.

3. Dado como soy no puedo aprender eso.

Es común que en la infancia nos pongan etiquetas en nuestros procesos de aprendizaje, y también es común que esas etiquetas las adoptemos como ciertas y de pronto nos vemos contando una historia sobre nosotros mismos usándolas como pretexto para no continuar aprendiendo.

Me refiero por ejemplo a aquellas personas que dicen: “Yo nunca fui bueno en la escuela”, “Yo no soy bueno para los deportes”, “Yo tengo dos pies izquierdos”, etc. Estas frases son consecuencia de procesos de aprendizajes fallidos que van moldeando nuestra personalidad pero que también nos van creando paradigmas y barreras en nuevos procesos.

Estas creencias pueden ser arraigadas en la infancia a consecuencia de frases que los padres, maestros, amigos o familiares le dicen al niño al atravesar con dificultad una de las etapas en las que el niño se enfrenta al aprendizaje, ya sea en la escuela, al realizar una actividad artística o deportiva. “eres un tonto”, “no sirves para esto”, “eres un flojo”, etc. Y el niño puede adoptarla y enfrentarse a este enemigo: Dado como soy no puedo aprender eso.

Por el contrario también puede ocurrir que nos sintamos en un estatus muy alto y digamos que cierta actividad no es para nosotros. Por ejemplo la realeza podrá indicar que hay actividades que solo son para los plebeyos, o también pensar que hay actividades que solo son para cierto genero, por ejemplo “cocinar es solo para mujeres” o “yo no se de autos porque eso es para hombres”.

Para enfrentar esta enemigo, cuando nos hacemos responsables en la educación de nuestros hijos, es importante el cuidar las conversaciones que tenemos con nuestros hijos y comprender que siempre que hagamos algo por primera vez atravesamos por momentos de confusión, pereza mental, estados de ánimo no aptos para aprender en ese momento, pero eso no nos indica que es una característica permanente en nuestros hijos, son solo eso, momentos dentro del proceso, por lo cual no hay que etiquetar y juzgar a nuestros hijos porque pueden arraigar ese modo de “ser” y actuar en consecuencia del mismo.

Cuando nosotros nos enfrentemos a este enemigo debemos enfrentarlo con un auto-análisis de nuestros juicios hacia nosotros mismos, con preguntas como ¿Por qué digo eso sobre mí? ¿Cuándo fue la primera vez que escuche eso de mí? ¿Para qué soy bueno y como puedo aplicarlo en este nuevo aprendizaje? Y otras preguntas reflexivas que amplíen nuestra visión hacia nuestras propias capacidades. Si sientes que no tienes las preguntas correctas te invito a que visites a un Coach Ontológico el te ayudara a descubrirte y superar a este fastidios enemigo.

4. El fenómeno de la ceguera cognitiva. Cuando no sabemos que no sabemos.

¿Cuántas cosas ignoro? ¿Cuántas cosas no he descubierto aun? ¿Cuántas cosas no se que no se?

Este fenómeno es poco común en los niños pues es normal que no sepan, son nuevos en este mundo y les falta mucho por aprender, este estado es bien sabido por ellos y esto los hace curiosos, observadores, preguntones, y lo mejor tienen la emoción de la sorpresa cada día, cada instante que se enfrentan a algo nuevo. Lo malo es que vamos olvidando que este estado es permanente, con forme vamos creciendo vamos creyendo que sabemos, mucho o todo y de pronto se nos olvida que no sabemos. Ya no sabemos que no sabemos. Si no aceptamos que no sabemos, entonces no habrá posibilidad de aprender, no habrá motivo ni razón para hacerlo. En cambio si declaramos nuestra ignorancia ante algo estamos dando el primer paso para adentrarnos al aprendizaje.

Para enfrentarnos a este enemigo tenemos que declararnos un “eterno aprendiz”, recordar esa curiosidad con la cual nacimos y crecimos.

Aceptar que el ignorar es permanente y no degrada en nada a nuestro ser pues no existe nadie que todo lo sepa. A nuestros hijos hay que transmitirles este sentimiento de que el “no saber” no es malo y no debemos crear en ellos el temor a declararse ignorante ante los demás.

Esto nos permitirá volver a ser curiosos, observadores, preguntones y sobretodo nos va a dar la maravilla de la sorpresa.

Espero que esta entrega les sea de utilidad y les invito a aplicar el auto-análisis y tratar de reconocer si estos enemigos están presentes en nuestro proceso de aprendizaje o en el de nuestros hijos.

Nos vemos en la siguiente entrega.

Puedes leer el artículo anterior, Enemigos del aprendizaje parte 1/7, dando clic aquí.

También te invito a contactarme para profundizar en tu análisis y generar acciones al respecto.

Antonio Gómez
Coach Ontológico

Puedes leer más sobre este y todos los temas que Antonio comparte en nuestro sitio en su sección: Aprendamos juntos
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antonio@ampliatuvision.com

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Cómo acompañar desde el “Unschooling” el aprendizaje de un idioma

En esta ocasión tengo el honor de publicar este artículo que ha escrito Leila Godino para nuestro Blog. Nos sentimos honrados con su participación en este espacio. Ella es autora de “Inglés en el Hogar”, un sitio maravilloso donde comparte  información sobre el aprendizaje de otro idioma (inglés) de una manera amable, sin presiones y pensando en los procesos naturales de aprendizaje de los niños.

 

Cómo acompañar desde el “Unschooling” el aprendizaje de un idioma

 


inglesAprender un idioma es un objetivo que muchos padres plantean a sus hijos independientemente de la modalidad educativa que elijan. Ya sea que sus hijos vayan a una escuela, se eduquen en casa porque sean “homeschoolers”, “unschoolers” o incluso “flexischoolers”, los idiomas siempre están presentes. Pero en el caso de que seamos una familia “unschooler”, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos en el proceso de aprendizaje de un idioma? ¿Cómo acompañar desde el “Unschooling” el aprendizaje de un idioma?

A continuación les voy a compartir algunos aspectos a tener en cuenta si desean acompañar el aprendizaje de un idioma desde el “unschooling”:

 

- Entusiasma y déjate entusiasmar: Un aspecto importante que comparten las familias que educan desde casa es el tiempo que pasan con sus hijos y la posibilidad de servir como modelos a seguir. Algo que me llama mucho la atención es ver como los pequeños se sumergen en el mundo de sus padres, no porque no les quede otra o porque los fuercen, sino porque se contagian con el entusiasmo y la pasión que le ponen sus padres a los proyectos que realizan.

Por ejemplo, es muy común ver a hijos de músicos interesarse también por la música. Esto se debe a la gran capacidad que tienen los padres de influir en la vida de sus hijos y de contagiarlos con su entusiasmo. Volviendo al tema de los idiomas, si tú muestras pasión por los mismos, muestras interés en aprender y le dedicas tiempo a cultivar esta habilidad en ti, es muy probable que tus hijos se entusiasmen también. A mí me encantan los idiomas, me gusta aprenderlos y entenderlos, me gusta mirar con los ojos de esas otras personas que hablan un idioma distinto que yo y tratar de entender el mundo a través de sus palabras. El otro día mi esposo me contaba con mucho entusiasmo que quiere aprender chino, me explicaba lo que había averiguado del idioma hasta el momento y a mí me llenaba de energía lo que me contaba y la verdad que ahora quiero aprender a escribir chino. Es increíble pero es así, cuando pasamos mucho tiempo con las personas que amamos y admiramos solemos contagiarnos el entusiasmo por las cosas que hacemos.

De la misma manera, es muy importante que si tu hijo muestra interés y entusiasmo por aprender un idioma dado, te dejes contagiar de ese entusiasmo y le des la oportunidad de aprender juntos. Involúcrate en sus proyectos, anímalo a seguir, propón actividades para hacer juntos de la cual ese idioma forme parte.

 

- Definan objetivos: Observa a tu hijo, sus intereses, sus gustos y ayúdalo a encauzar ese entusiasmo en un objetivo a lograr. Es importante reconocer para qué quiere aprender un idioma, cuál es la motivación intrínseca detrás de esa actividad y ayúdalo a definir objetivos claros relacionados con dicho objetivo. Esto es importante para poder saber a qué darle prioridad en el aprendizaje del idioma. Como siempre digo, hay muchísimos tipos de inglés y cada uno está relacionado con lo que queremos lograr. No es el mismo inglés que va a saber un mecánico, un abogado o un recepcionista de un hotel. Por ello es importante saber el para qué y a partir de allí plantearse objetivos claros que acompañen el proceso de aprendizaje. De esta manera le vamos a dar prioridad a aspectos del lenguaje que sean verdaderamente relevantes con nuestros objetivos. Por ahí adquirir una pronunciación casi nativa no es el objetivo primordial de un futuro mecánico, pero sí el poder manejar lenguaje técnico relacionado con los manuales de armado y desarmado de motores. De la misma manera, podemos decir que no es tanta prioridad que un recepcionista de hotel tenga que saber cómo escribir un paper científico ni entenderlo, pero sí es muy importante para él alcanzar una pronunciación casi nativa y muy clara del lenguaje coloquial hablado.

 

- Ofrécele oportunidades para empaparse en la lengua que quiere aprender: Es importante que tu hijo pueda experimentar el idioma de primera mano, sobre todo si lo que quiere es manejar el idioma como un nativo. Lo ideal sería que en algún momento pueda visitar un país que hable ese lenguaje que tanto quiere aprender, ya que de esa manera podrá aprender a desenvolverse mejor y experimentar el idioma en su contexto cultural real. Aunque esta opción no sea posible para la mayoría de las familias, lo que se puede intentar es poner a nuestros hijos en contacto con un nativo. Esto es mucho más fácil y económico que viajar a un país extranjero. Hoy en día con las herramientas de conexión que tenemos a nuestro alcance, podemos coordinar vía skype, hangouts, foros, chat para poder conversar con un nativo. Nosotros podemos estar ahí para acompañar a nuestros hijos en ese proceso, para poder supervisar y orientarlos en esta búsqueda, y quién dice que no puedan entablar una amistad a la distancia.

Por último, y la versión más económica de todas, es ofrecerle la posibilidad de crear un hogar bilingüe, transformar nuestro hogar ofreciendo la mayor cantidad de input de ese idioma que nuestros hijos deseen aprender, ya sea a través de libros, canciones, películas, programas de TV, etc. Cuantos más recursos utilicemos en nuestro hogar en lengua extranjera, más familiaridad vamos a lograr con ese idioma. Hay mucha información en internet de cómo pueden realizar esto en la comodidad de su hogar. 

 

- Ayúdalo a ser autodidacta: Este enunciado puede servir para cualquier tipo de aprendizaje, no solo el aprendizaje de un idioma. Es importante poder ayudar a nuestros hijos a desarrollar un aprendizaje autodidacta. Trata de ofrecerles las herramientas para que él solo pueda encontrar la información que necesita y a la vez encontrar herramientas que le permitan autoevaluarse en su proceso de aprendizaje. Hoy en día es muy fácil con internet, ya que podemos encontrar casi cualquier información en la web. Por ejemplo, si nuestro hijo quiere mejorar su pronunciación, lo que podemos hacer es ayudarlo a buscar canciones que le gusten en ese idioma para poder introducirse en la pronunciación, buscar diccionarios online o físicos que nos enseñen la pronunciación de una palabra. Buscar programas en internet que le permitan a nuestro hijo grabarse leyendo o simplemente pronunciando una palabra. De esta manera pueden escuchar su propia pronunciación y compararla con la original para saber en qué mejoraron y qué aspectos les queda por mejorar. Las posibilidades son muchísimas.

 

- Sirve de andamiaje en su aprendizaje: Es importante poder reconocer en qué momento intervenir para servir de apoyo. Por ejemplo, estar ahí para ofrecerle compañía mientras buscan algo juntos en internet que le cuesta trabajo encontrar. Saber cuándo explicarles un tema gramatical si vemos que lo necesitan para entender algo, o cuándo ofrecerles un libro de texto con dicho tema explicado. También saber cuándo buscar ayuda externa porque incluso a nosotros se nos complica poder ayudarlo. Lo importante es estar ahí para que no se desanime y pueda seguir en su camino de aprendizaje.

 

- Respeta su ritmo y sus logros: Es importante reconocer, sobre todo si tienes más de un hijo que aprende el mismo idioma, que cada niño va a aprender y avanzar de forma distinta. Es importante que evites comparaciones ya que cada niño va a avanzar en los distintos aspectos del lenguaje de acuerdo a sus intereses, sus cualidades y sus objetivos. No todos tienen que llegar al mismo nivel ni tampoco tienen que hacerlo al mismo tiempo. Aprender un idioma tiene muchas facetas (pronunciación, vocabulario, gramática, lenguaje hablado, lenguaje escrito, etc.) por lo que es importante que comprendas que no todos los niños tienen que dominar cada faceta por igual para poder saber un idioma.

 

Aprender un idioma es una aventura inigualable que como familia podemos aprovechar y disfrutar. No tengan miedo de embarcarse juntos en ese viaje utilizando los talentos únicos de cada miembro de la familia para sacarle el mejor provecho entre todos.

 

Autora:

leilaMi nombre es Leila Godino y tengo un hijo de dos años de edad llamado Dante. Mi hijo nació el último año de mi carrera de profesorado en inglés, derribando todos los paradigmas que tenía sobre crianza y aprendizaje. Con inglesenelhogar.com quiero acompañar y ayudar a otros padres para que puedan enseñarles inglés a sus hijos o que se animen a aprender junto con ellos.

 

 

 

 

aprender a dibujar con el lado derecho

“Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro”

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Hace unos días compartía con unos amigos sobre este maravilloso libro que cambió mi manera de ver la vida (literalmente). En mis inicios como artista plástico, a los 14 años, conocí que el pintar sólo podría ser aprendido a base de copiar y copiar dibujos y obras de los grandes maestros sin comprender el proceso, sin ver más allá, sin crear sólo copiar. Y quienes hayan asistido a clases de “arte” o “pintura” me entenderán perfecto.

La vida me fue llevando a conocer nuevas formas de aprender a expresarme, de hecho, al casarme y tener a nuestro primer hijo, tuve un poco de tiempo para replantearme la posibilidad de continuar con eso que tanto amaba, la pintura. Conocí al que fue mi maestro por unos pocos años (menos de los que hubiera deseado) y él fue quien me presentó este maravilloso libro que me abrió un panorama desconocido y una nueva forma de ver el mundo que me rodeaba. “Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro”, sonaba tan extraño, sin embrago al leerlo comprendí y aprendí que nuestro cerebro funciona maravillosamente, sólo hay que saber cómo sacar su potencial al máximo. Descubrí que nuestro hemisferio derecho es quien se encarga de todo lo relacionado con la creación y nuestra capacidad de expresarnos, de dibujar (en este caso) y que además está completamente relacionada con nuestra capacidad de VER o percibir el mundo que nos rodea, incluso los colores que observamos.

Ejercicios como dibujar sin ver el papel, te ayudan a comprender la línea de una nueva forma, algunos otros ejercicios propuestos por la Dra. Betty Edwards, como ver un dibujo al revés y dibujarlo sólo observando las líneas y los espacios sin encontrarle forma a la figura, verdaderamente funcionan para quienes están aprendiendo a dibujar.

Y ¿porqué decidí compartir sobre esto hoy? Porque se que hay muchos pequeños artistas, algunos viven frustrados porque no creen tener la capacidad de reproducir o dibujar las cosas tal como lo imaginan o simplemente no creen poder dibujar lo que ven, yo lo viví y c¿mi vida cambio, pero ya tenía más de 20 años para cuando comencé con este proceso, ahora imagina qué maravilloso sería que tu hijo comenzara desde hoy, a esta edad. Es por esto que decidí compartir con ustedes este recurso que de verdad ayudará a sus hijos de una forma simple, además les permitirá ver resultados desde sus primeros días de práctica.

Les dejo esta imagen que he encontrado en línea para que vean con claridad acerca de la base fundamental de este método:

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Entendiendo cómo funciona nuestro cerebro podemos utilizarlo a nuestro favor, a base de ejercicios muy sencillos,  es posible aprender a “desconectar” tu hemisferio izquierdo para que el derecho haga su trabajo sin las limitantes (en relación a la creación) del hemisferio izquierdo.

Espero que esta información sea de utilidad para ti y tus hijos.

Gracias por leerme,

ZaydaC

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Las 5 habilidades que nuestros hijos necesitan desarrollar (Parte 3 Sociales)

Llamamos habilidades sociales al conjunto de conductas que son manifestadas en situaciones interpersonales. Es decir, todo aquello que forma parte del “relacionarnos con los demás”. Estas conductas a las que nos referimos requieren de un buen autocontrol emocional y por supuesto una buena comunicación, el respeto a las creencias, ideales, cultura y prácticas de quienes nos rodean. En resúmen, la clave es la tolerancia.
Como habilidades sociales podemos mencionar:
-Aceptar la responsabilidad al comenzar y terminar alguna tarea en especial.
-Trabajar con un grupo de personas compartiendo y colaborando respetuosamente con todos sus miembros.
-Tener la sensibilidad para escuchar a los demás, tomas decisiones sin atropellar los derechos de otros, valorar diferentes puntos de vista, creencias, ideales y personalidades; expresar nuestra opinión cuidando no ofender a quien nos escucha.
-Ponerse se acuerdo, tener la capacidad de ceder para llegar a acuerdos en común (sin modificar o interponerse con nuestras convicciones), solución de conflictos actuando de manera razonable, siendo justos.
-Capacidad de debate, formulación de preguntas y escuchar a los demás para lograr en conjunto una decisión que convega a todos.
-Comprender que cada situación requiere de una conducta apropiada para ello, que cada acción tiene una reacción (que nuestras acciones tienen consecuencias); tomar diferentes roles dentro de un grupo, según se requiera (tomar el liderazgo o seguir al lider).
Estoy convencida de que en el día a día tanto nosotros, como nuestros hijos, tenemos oportunidades de desarrollar estas habilidades. Es posible encontrarnos son situaciones incluso dentro de casa que requieran de seguimiento. En ocasiones podemos observar en nuestros hijos que algunas de estas capacidades arriba mencionadas, requieren de más trabajo. Sabemos que ellos crecen todos los días y que con nuestra compañía ellos comprenderán cómo es que estas capacidades les ayudarán toda su vida.
Dentro de la dinámica familiar podemos toparnos con algunas oportunidades de desarrollo de habilidades sociales. Un juego de mesa y el respeto de sus reglas es una forma de trabajar en ello, deportes que nuestros hijos practican, incluso la rutina familiar, desde las tareas compartidas en casa hasta los horarios que se disponen para ello. Es importante que nuestros hijos siempre sean parte del proceso, la socialización requiere de una reflexión constante sobre nuestras actitudes y comportamiento, por esta razón, abordar el tema después de una riña o discusión es de suma importancia, esto hace visible para el niño su comportamiento y le hace confrontarse consigo mismo y sus acciones.
Este proceso requiere de sensibilidad, es fácil hacer que nuestros hijos reflexionen sobre sus actitudes si hacemos las preguntas correctas y mucho tiene que ver con su personalidad. Funciona preguntarles ¿cómo te sentiste al hacer o decir tal o cual cosa? ¿cómo crees que (la otra persona) se sintió? ¿cómo podrías resolver esto sin dañar a nadie? ¿cómo puedo ayudarte a resolverlo? ¿qué crees necesitar para resolverlo? ¿qué vas a hacer la próxima vez que te sientas así?, etc.
Las respuestas te sorprenderán, nuestros hijos tienen la capacidad de autoregular su comportamiento, sólo debemos dejarles reflexionar en ello para permitirles que encuentren las respuestas pos sí mismos, y en ello se conozcan a profundidad y logren relacionarse con los demás sin entrar en conflicto y respetando sus diferencias.
La socialización se “aprende” todos los días, las oportunidades están allí, busquemos la manera de apoyarles en esta parte tan importante de su desarrollo.
Para finalizar esta publicación me gustaría compartir contigo lo siguiente, te invito a reflexionar al respecto.
Durante la infancia nuestros hijos se ven inmersos en una cultura que promueve como socialización el estar dentro de una institución educativa. El que ellos estén fuera del sistema, aprendiendo a su paso y desde sus propias convicciones, se ha prestado para argumentar sobre la falta de socialización en niños homeschooles/unschoolers. Nada más equivocado. La socialización como su defición lo describe, es la capacidad de comunicarse efectivamente en situaciones interpersonales. Esas oportunidades de establecer conexiones socioculturales, en el caso de los niños educados en casa son mucho más reales y naturales que las que se viven dentro del sintema educativo en cualquiera de sus niveles. Los niños son confinados a estructuras cerradas y con poca tolerancia a la diversidad, las instituciones educativas separan a los niños por edades, donde los momentos para jugar o platicar con sus “amigos” son menos de 30 minutos al día, donde cada tema sobre el cual pueden hablar entre sí es planeado por un docente.
Muchas instituciones dicen promover una educación “diferente” por medio del socioconstructivismo, donde su argumento sobre el aprendizaje por medio de la convivencia con sus pares, en interacción y trabajo colaborativo dentro del aula, respetando sus intereses y queda anulado cuando es completamente anti natural que el aprendizaje e intereses de todo un grupo sean tratados de la misma forma, cuando se considera que los intereres de 25 o más alumnos son los mismos, cuando se les obliga a seguir un programa porpuesto por un grupo de adultos, simplemente no tiene sentido.
La vida real, fuera de las instituciones, permite que la socialización se dé naturalemente, sin estrategias psicopedagógicas para forzar la comunicación y convivencia “armónica”, con diversidad de edades, en ambientes no preparados, sin programación de actividades, más bien aprevechando cada recurso, personas, actividades, libros, investigaciones; aprovechando el ambiente del cual forman parte, sea cual sea la sociedad en la que viven.
Gracias por leernos,
Zayda C.

Amamos la naturaleza (Inteligencia naturalista)

Amamos la naturaleza, nos encanta observar, recolectar, tocar, oler, correr entre árboles, escuchar a las aves, los sonidos de otros animales y del viento entre los árboles; encontramos algo que amamos en familia y sinceramente aún no conozco una persona a quien no le guste, pero no niego la posibilidad. Creo firmemente que al estar en contacto directo con la naturaleza, surgen oportunidades de aprendizaje y la posiblidad de desarrollar sus habilidades de investigación. Es mucho más probable que en un entorno natural, lleguen a formular preguntas y se comprometan a buscar sus respuestas. Podrían sólo comenzar por observar pero poco a poco hacer anotaciones e incluír allí sus observaciones, como cualquier científico lo hace. Registrar y organizar datos para después hacer sus interpretaciones y porqué no, al final de tanto investigar, observar y todo el proceso científico, presentar sus conclusiones, por escrito o en una presentación oral. Y en ese proceso final agregamos las habilidades de comunicación (hablar, leer, escribir, presentar, entre otras). Basicamente hemos hecho de una experiencia en contacto con la naturaleza, todo un conjunto de aprendizajes.
Como siempre digo, y me gusta repetirlo porque creo que es importante, las posibilidades son muchas.
Desde una caminata por un parque, hasta un paseo en el bosque o la playa, siempre encontrarán algo que les interese. Son curiosos y los verás siempre ansiosos por tocar y observar de cerca cuanta criatura, planta o roca se les presenta.
Un paseo junto al Río Missouri nos dió la posibilidad de aprender sobre los ríos:
-¿Cómo se forman?
-¿Qué tipo de vegetación los acompaña?
-¿Qué animales viven en él?
Investigamos sobre este en particular y se sorprendieron al encontrar que estaban paseando junto al río más largo de Estados Unidos; que aquí donde estabamos este río dividía dos estados y que sólo con cruzarlo estarían en el estado de Nebraska. Fué pretexto perfecto para hablar un poco sobre los ríos de nuestra tierra. En fín, aprovechamos todo lo que pudimos de la experiencia y aún no termina, porque, como he dicho antes puedes continuar aprendiendo de una experiencia, tomas las fotos y las sacas de vez en cuando para platicar al respecto, permites que la conversación avance y verás que llegarán a nuevos cuestionamientos y posibilidades de investigación.
Incluso en tu casa pueden surgir este tipo de posibilidades. Un día de lluvia, algo de agua acumulada en charcos. ¡A mojarse un poco! ¿Qué aprendemos? Desde cómo es que llueve (el ciclo del agua), hasta qué organismos viven en un charco y cómo es todo un ecosistema. ¿Cómo es que se crean esos círculos en el agua cada paso que doy? ¡Tanto que aprender de un simple charco de agua!                                          Las plantas y árboles que tienes en casa también pueden servirte. ¿Porqué aprender de un libro las partes de un árbol, de una planta o las de una flor si las tienes en casa? Mucho mejor es tener ese libro o la información al respecto y sentarte junto a un árbol, una planta o una flor para comparar las ilustraciones y la información.
Amamos la naturaleza porque la comprendermos, nos convertimos en parte de ella cuando nos relacionamos con ella. Valoramos sus características y cada ser que en ella vive porque los observamos de cerca, porque nos acompañan en nuestro caminar por esta vida. Si no tenemos contacto con ella ¿cómo es que se nos pide cuidar de ella?, sería completamente ilógico. Hay que saber sobre ella, vivir entre ella para amarla y respetarla.
En una de esas veces en las que no estamos buscando aprender algo, simplemente en un estacionamiento de hotel, guardando las maletas. Mi nena de sólo cuatro años me dió una lección hermosa. Se acercó a unos enormes pinos y me dijo: “Ven mami, te quiero enseñar algo”. Corrí detrás de ella lista para fotografiar lo que me mostraría. Me dice: “¿Vez este árbol?, mira aquí tiene como una mano y con mi cabello me conecto con él, como en la peli de Avatar, él árbol me habla y yo a él”.
 Quede fascinada a punto de llorar con lo que me decía y cómo es que había logrado comprender que somos parte de este planeta, que cada ser dentro de él es importante y tiene una función. Ellos logran entender lo que muchos adultos, sin importar cuanto lo intenten, no pueden. Este fué un momento en donde el fruto de lo que sembramos en su corazón era finalmente cosechado.
En una publicación anterior hablamos sobre el modelo de Howard Gardner sobre “inteligencias múltiples” y comenté que hablaríamos a profundidad sobre cada una de ellas para identificarlas en tus hijos y generar oportunidades de desarrollo basadas en esas diferencias que los hacen únicos.
Hoy dentro de todo lo anterior y en base a experiencias reales te he hablado sobre la inteligencia Naturalista. Para definirla mejor y no omitir nada, te comparto la definición oficial : “Es la capacidad de percibir las relaciones entre las especies y grupos de objetos y personas reconociendo las posibles diferencias o semejanzas entre ellos. Se especializa en identificar, observar y clasificar miembros de grupos o especies siendo el campo de observación el mundo natural”.
Observa a tus hijos, seguro tenemos muchos lectores naturalistas. No dudes en compartir con nosotros tus experiencias, nos encantaría publicar tus comentarios. Sabemos que cada familia aprende diferente, comparte con nosotros cómo es que abordan algunas temáticas. Siempre es bueno aprender de los demás.
Como siempre, gracias por leernos.
Zayda C.
 
Gran Cañón, Arizona, USA

Nuestros hijos, un conjunto de Inteligencias (Inteligencias Múltiples)

Nuestros hijos son un conjunto de Inteligencias. Hasta hace pocos años se consideraba que se nacía o no inteligente y no había nada que pudiera hacerse al respecto.
Según el Dr. Howard Gardner, quién en 1983 propone la teoría de las inteligencias múltiples, la inteligencia no es necesariamente ser brillante, academicamente hablando.
Gardner define inteligencia como “la capacidad de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos para una o más culturas”.
Es decir, la inteligencia es más bien una habilidad, por lo cual según se teoría, “Einstein no es más inteligente que Michael Jordan”, sus inteligencias pertenecen a campos diferentes.

En el modelo de Gardner existen 8 inteligencias y es a través de ellas que cada individuo conoce e interactúa en el mundo.

*Inteligencia lingüístico-verbal
*Inteligencia lógico-matemática
*Inteligencia viso-espacial
*Inteligencia musical
*Inteligencia cinestésica
*Inteligencia interpersonal
*inteligencia intrapersonal
*Inteligencia naturalista

Cada individuo es una combinación de ellas, en mayor o menor medida.

Hay que enfatizar que todas las inteligencias tienen el mismo nivel de importancia, sin embargo, para el sistema escolar hoy en día sólo dos de ellas tienen valor, la lingüístico-verbal y la lógico-matemática. Dejando a un lado las 6 restantes y considerándolas de menor importancia.

Para concluir es necesario decir que es nuestra responsabilidad, como padres y guías en el desarrollo de nuestro hijos, observarles de cerca para identificar las inteligencias que en mayor medida forman parte de las características de nuestros hijos. Sabiendo ésto, podremos entonces proporcionarles oportunidades de desarrollarse en base a sus capacidades. Ellos asimilarán de forma natural el conocimiento si les es presentado pensando en sus capacidades y sus puntos fuertes.
Cualquier conocimiento puede ser adquirido y asimilado por medio de cada una de las inteligencias que Gardner propone, es cuestión de creatividad.

Gracias por leernos,
Zayda C.