Amamos la naturaleza (Inteligencia naturalista)

Amamos la naturaleza, nos encanta observar, recolectar, tocar, oler, correr entre árboles, escuchar a las aves, los sonidos de otros animales y del viento entre los árboles; encontramos algo que amamos en familia y sinceramente aún no conozco una persona a quien no le guste, pero no niego la posibilidad. Creo firmemente que al estar en contacto directo con la naturaleza, surgen oportunidades de aprendizaje y la posiblidad de desarrollar sus habilidades de investigación. Es mucho más probable que en un entorno natural, lleguen a formular preguntas y se comprometan a buscar sus respuestas. Podrían sólo comenzar por observar pero poco a poco hacer anotaciones e incluír allí sus observaciones, como cualquier científico lo hace. Registrar y organizar datos para después hacer sus interpretaciones y porqué no, al final de tanto investigar, observar y todo el proceso científico, presentar sus conclusiones, por escrito o en una presentación oral. Y en ese proceso final agregamos las habilidades de comunicación (hablar, leer, escribir, presentar, entre otras). Basicamente hemos hecho de una experiencia en contacto con la naturaleza, todo un conjunto de aprendizajes.
Como siempre digo, y me gusta repetirlo porque creo que es importante, las posibilidades son muchas.
Desde una caminata por un parque, hasta un paseo en el bosque o la playa, siempre encontrarán algo que les interese. Son curiosos y los verás siempre ansiosos por tocar y observar de cerca cuanta criatura, planta o roca se les presenta.
Un paseo junto al Río Missouri nos dió la posibilidad de aprender sobre los ríos:
-¿Cómo se forman?
-¿Qué tipo de vegetación los acompaña?
-¿Qué animales viven en él?
Investigamos sobre este en particular y se sorprendieron al encontrar que estaban paseando junto al río más largo de Estados Unidos; que aquí donde estabamos este río dividía dos estados y que sólo con cruzarlo estarían en el estado de Nebraska. Fué pretexto perfecto para hablar un poco sobre los ríos de nuestra tierra. En fín, aprovechamos todo lo que pudimos de la experiencia y aún no termina, porque, como he dicho antes puedes continuar aprendiendo de una experiencia, tomas las fotos y las sacas de vez en cuando para platicar al respecto, permites que la conversación avance y verás que llegarán a nuevos cuestionamientos y posibilidades de investigación.
Incluso en tu casa pueden surgir este tipo de posibilidades. Un día de lluvia, algo de agua acumulada en charcos. ¡A mojarse un poco! ¿Qué aprendemos? Desde cómo es que llueve (el ciclo del agua), hasta qué organismos viven en un charco y cómo es todo un ecosistema. ¿Cómo es que se crean esos círculos en el agua cada paso que doy? ¡Tanto que aprender de un simple charco de agua!                                          Las plantas y árboles que tienes en casa también pueden servirte. ¿Porqué aprender de un libro las partes de un árbol, de una planta o las de una flor si las tienes en casa? Mucho mejor es tener ese libro o la información al respecto y sentarte junto a un árbol, una planta o una flor para comparar las ilustraciones y la información.
Amamos la naturaleza porque la comprendermos, nos convertimos en parte de ella cuando nos relacionamos con ella. Valoramos sus características y cada ser que en ella vive porque los observamos de cerca, porque nos acompañan en nuestro caminar por esta vida. Si no tenemos contacto con ella ¿cómo es que se nos pide cuidar de ella?, sería completamente ilógico. Hay que saber sobre ella, vivir entre ella para amarla y respetarla.
En una de esas veces en las que no estamos buscando aprender algo, simplemente en un estacionamiento de hotel, guardando las maletas. Mi nena de sólo cuatro años me dió una lección hermosa. Se acercó a unos enormes pinos y me dijo: “Ven mami, te quiero enseñar algo”. Corrí detrás de ella lista para fotografiar lo que me mostraría. Me dice: “¿Vez este árbol?, mira aquí tiene como una mano y con mi cabello me conecto con él, como en la peli de Avatar, él árbol me habla y yo a él”.
 Quede fascinada a punto de llorar con lo que me decía y cómo es que había logrado comprender que somos parte de este planeta, que cada ser dentro de él es importante y tiene una función. Ellos logran entender lo que muchos adultos, sin importar cuanto lo intenten, no pueden. Este fué un momento en donde el fruto de lo que sembramos en su corazón era finalmente cosechado.
En una publicación anterior hablamos sobre el modelo de Howard Gardner sobre “inteligencias múltiples” y comenté que hablaríamos a profundidad sobre cada una de ellas para identificarlas en tus hijos y generar oportunidades de desarrollo basadas en esas diferencias que los hacen únicos.
Hoy dentro de todo lo anterior y en base a experiencias reales te he hablado sobre la inteligencia Naturalista. Para definirla mejor y no omitir nada, te comparto la definición oficial : “Es la capacidad de percibir las relaciones entre las especies y grupos de objetos y personas reconociendo las posibles diferencias o semejanzas entre ellos. Se especializa en identificar, observar y clasificar miembros de grupos o especies siendo el campo de observación el mundo natural”.
Observa a tus hijos, seguro tenemos muchos lectores naturalistas. No dudes en compartir con nosotros tus experiencias, nos encantaría publicar tus comentarios. Sabemos que cada familia aprende diferente, comparte con nosotros cómo es que abordan algunas temáticas. Siempre es bueno aprender de los demás.
Como siempre, gracias por leernos.
Zayda C.
 

Nuestros hijos, un conjunto de Inteligencias (Inteligencias Múltiples)

Nuestros hijos son un conjunto de Inteligencias. Hasta hace pocos años se consideraba que se nacía o no inteligente y no había nada que pudiera hacerse al respecto.
Según el Dr. Howard Gardner, quién en 1983 propone la teoría de las inteligencias múltiples, la inteligencia no es necesariamente ser brillante, academicamente hablando.
Gardner define inteligencia como “la capacidad de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos para una o más culturas”.
Es decir, la inteligencia es más bien una habilidad, por lo cual según se teoría, “Einstein no es más inteligente que Michael Jordan”, sus inteligencias pertenecen a campos diferentes.

En el modelo de Gardner existen 8 inteligencias y es a través de ellas que cada individuo conoce e interactúa en el mundo.

*Inteligencia lingüístico-verbal
*Inteligencia lógico-matemática
*Inteligencia viso-espacial
*Inteligencia musical
*Inteligencia cinestésica
*Inteligencia interpersonal
*inteligencia intrapersonal
*Inteligencia naturalista

Cada individuo es una combinación de ellas, en mayor o menor medida.

Hay que enfatizar que todas las inteligencias tienen el mismo nivel de importancia, sin embargo, para el sistema escolar hoy en día sólo dos de ellas tienen valor, la lingüístico-verbal y la lógico-matemática. Dejando a un lado las 6 restantes y considerándolas de menor importancia.

Para concluir es necesario decir que es nuestra responsabilidad, como padres y guías en el desarrollo de nuestro hijos, observarles de cerca para identificar las inteligencias que en mayor medida forman parte de las características de nuestros hijos. Sabiendo ésto, podremos entonces proporcionarles oportunidades de desarrollarse en base a sus capacidades. Ellos asimilarán de forma natural el conocimiento si les es presentado pensando en sus capacidades y sus puntos fuertes.
Cualquier conocimiento puede ser adquirido y asimilado por medio de cada una de las inteligencias que Gardner propone, es cuestión de creatividad.

Gracias por leernos,
Zayda C.