La única y verdadera definición del Unschooling

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Con poco más de 1 año sin escribir para este sitio, regreso con una reflexión que tengo que compartir contigo.

Como sabes este sitio se fundó con el Unschooling tatuado y con todas sus letras, nada era más parecido a lo que mi familia estaba viviendo ni a lo que promuevo y comparto con todos ustedes. Al poco tiempo, algunos meses después, nos dimos cuenta de que el Unschooling por sí solo nos quedaba corto y descubrimos que nos parecíamos más a los radical unschoolers. Han pasado ya algunos meses más y también hemos llegado al punto donde éste último concepto nos queda de nuevo holgado. Creo que no somos nada, dejamos de encajar en ambas definiciones.

Buscas por las redes sociales e incontables grupos de familias que han retirado a sus hijos de las escuelas aparecen en la pantalla y te sientes con muchas ganas de pertenecer a todos y contarle al mundo la gran cantidad de familias que han optado por esta opción educativa. Estarás de acuerdo conmigo, no todos los grupos son tan “lindos” como parecen en un inicio. La crítica es fuerte y carecen de sensibilidad hacia “los nuevos” que llegan con el montón de preguntas (las mismas siempre y las que tanto tú como yo tuvimos en un principio). Algunos de ellos son dirigidos bloggers y promueve su blog, yo misma lo hago en nuestra Comunidad UNSCHOOLER.

Escriben lo que creen que es el unschooling, homeschooling, flexischooling… y cierran la puerta. Defienden a capa y espada sus cerradas definiciones y las comparten como si fuese la verdad absoluta.

Yo hablo desde nuestra experiencia y promuevo la desescolarización, sin embargo, quien me sigue desde hace tiempo se habrá dado cuenta de que no escribo la verdad única y absoluta y jamás me leerán diciendo que “yo sé lo que es el unschooling” y que “sólo yo tengo la verdad en mis letras”. Comparto lo que pienso y siento y si algo es de apoyo o hacen “click” con mi ideas, genial, si no, igualmente me hace feliz saber que no todos pensamos igual, considero que esas diferencias son una de las riquezas de nuestro mundo.

Ahora bien, el unschooling o cualquier otro tipo de educación sin escuela tiene su propio valor. El valor y significado que le das tú al diseñar para tu familia lo que mejor va conforme a sus creencias, ideales, objetivos, etc.

 

Sobre definiciones

Una familia, como la tuya o como la mía, con todo eso que le hacen única, con esas experiencias diarias que marcan su vida desde que despiertan hasta que duermen, con esos detalles, creencias, ideales; son precisamente lo que NO permite establecer una definición única del unschooling.

Cada niño es único y sus necesidades son distintas a las de los demás, incluso a las de sus hermanos. Por ello cada familia toma un camino u otro y para ese niño y esa familia eso es lo ideal.

Ahora, entender desde la perspectiva de alguien más lo que significa el homeschooling, el unschooling, el radical unschooling, el flexischooling, el ecléctico (o cualquier otro tipo), es simplemente poco real. Es mucho mejor establecer como familia sus propios objetivos y con base en ello definir lo que para ustedes es la educación sin escuela, incluso, inventar un nuevo nombre a lo que como familia hacen en relación a la educación. Si bien, es importante saber qué estamos haciendo, no lo es tanto es saber a qué se le parece. Las etiquetas encierran, limitan y no nos permiten fluir.

Nuestra etiqueta hoy en día, después de años en este estilo de vida (sin escuelas) se llama FAMILIA MC, no somos unschoolers, no somos radical, no somos flexi, no somos nada de eso, somos una familia como tantas, que en amor y comprensión aprendemos todos de todos fuera de las escuelas, fuera del sistema educativo con sus imposiciones absurdas y conocimientos obligatorios, tan vacíos como el sistema mismo.

Mi invitación, para terminar esta reflexión, es a no encerrarte en ninguna, a no etiquetar a tu familia y a permitir que el aprendizaje en familia, libre, autónomo y natural, fluya día con día. No es necesario saber “qué somos” o “qué haremos” o “qué tipo de educación sin escuela vamos a elegir”. Lo que sí es necesario es establecer objetivos y caminar seguros y en paz. Lo que si IMPORTA son nuestros hij@s y nuestra relación con ell@s.

La única y verdadera definición del Unschooling (o cualquier otro) es la que tú y tu familia establecen, punto. Que no te engañen.

Como siempre, gracias por leerme.

No olvides que puedes escribirme aquí y dejarme tus dudas o comentarios.

Zayda Cadengo

 

Los desescolarizados, una “amenaza” real

desescolarizados

¿Desescolarizados? ¿Quienes son? ¿Qué hacen? ¿Por qué existen?

Desde siempre he considerado a la escuela como única fuente de aprendizaje y conocimientos que ayudarán a mis hijos a ser alguien en la vida, hoy me propongo criticar y hacer ver a quienes me lean que estos “desescolarizados” son una amenaza y debemos hacer algo al respecto y pronto o nuestra sociedad pagará las consecuencias.

Resulta que hoy está de moda sacar a los niños y niñas de las escuelas, llevarles a casa y hacer de su día un parque de diversiones. Ahora, después de tanto tiempo y esfuerzo que nuestro sistema educativo ha puesto en la educación de nuestros hijos. ¿No es esto una aberración? ¡Mal agradecidos! ¿Cómo se atreven a cuestionar lo que nos enseñó la escuela? ¿Qué acaso no estamos perfecto hoy día? Sucede, que comienzan a cuestionarme por el hecho de que yo, una madre preocupada por sus hijos, tenga aún plena confianza en la escolarización ¿qué acaso se consideran superiores en algún sentido? es decir, ¿consideran tener TODO lo que se necesita para enseñar a sus hijos en cada aspecto de su vida? Yo no creo. Sinceramente me tiene un cuanto preocupada este asunto de los desescolarizados, no sé bien si están saliendo de sus cuevas (en las cuales se reprodujeron y ahora quieren ser parte de nuestra benditas sociedades) ¿de dónde salieron tantas y tantas familias de desescolarizados? Yo siento que son simples hippies, algunos seguro viven en combies y andan por el mundo apestando nuestra limpia sociedad. ¿Y sus desescolarizados? ¿Qué harán con sus vidas? ¿Es que de verdad estas familias se creen el cuento de que los niños aprenden jugando? ¡Por favor! Eso no puede ser cierto, el juego es una pérdida de tiempo, los niños necesitan tener un día lleno de responsabilidades tanto escolares como extra escolares, necesitan tareas todos los días por las tardes para llenar sus libretas y completar los libros de texto que nuestro amado sistema escolar ha creado para un mejor futuro. Nuestros niños hoy, más que nunca, necesitan maestros en frente diciéndoles qué hacer, cómo pensar, que les enseñen a distinguir entre lo bueno y lo malo, que les llenen el día de conocimientos que les conducirán a encontrar su camino en unos años, cuando deban elegir una carrera para toda la vida y tenga el empleo de sus sueños. Ellos no necesitan a sus padres, nosotros lo único que hacemos es pagar las colegiaturas y revisas sus calificaciones, la verdad no nos da tiempo de más, entre nuestros trabajos y las responsabilidades de cualquier adulto productivo, necesitamos el apoyo de las escuelas para nosotros poder salir a hacer realidad nuestros sueños de tener una casa, un coche, viajes y demás cosas necesarias para que nuestros hijos sean también felices con todo eso que podemos darles. ¿Tiempo? no, ese no tenemos, es que no alcanza, pero tenemos muchas cosas que podemos comprar para ellos, entre juguetes y demás “chucherías” seguro se les olvida que no estamos en todo el día, además su nana es una lindura que hasta cuentos les lee antes de dormir, bella mi Anahí (con su nombre de rebelde, futura primera dama) que siempre está a mi lado para cuidar a mi hijos, sin ella, no seríamos la familia feliz que hoy somos.

¡Esos desescolarizados con sus padres todo el día a su total y completa disposición! Seguro que se vuelven unos irresponsables, llenos de miedos a la vida, porque, permíteme que lo diga, pero esos pobres niños viven en una burbuja, tan absurda y tan peligrosa para nosotros lo que seguimos los lineamientos que marca nuestro régimen social. ¿Imaginas nuestro futuro y el de nuestros hijos al lado de estos desescolarizados? A mi me da un miedo terrible, la verdad que cuando lo traigo a mi mente me dan una ganas de acabar con todos ellos. Es que tan sólo toma un minuto para pensar en lo que tendremos que vivir con estos hippies por todos lados, seguro ni se bañan, he visto fotos donde incluso toman como muy gracioso que sus desescolarizados anden en pijamas todo el día, sí, me lees bien, ¡TODO EL DÍA! ¿qué tiene eso de gracioso? Ahora que lo pienso, entonces ¿qué hacen en su día a día? ¿duermen o qué? Yo creo que sí. Ahora entonces me comprendes, entiendes mi preocupación, imagina nuestro futuro lleno de gente sin bañarse y en pijamas por las calles como si nada, pobres de mis hijos, no sé que van a pensar de eso, ¡esos mugrosos desescolarizados!

Y lo peor, sí, aún no lo he escrito, espera a que lo leas. Estos desescolarizados serán unos ignorantes de adultos, de hecho, creo que ya lo son, porque piénsalo, estos niños no están aprendiendo nada, ¡hay no! siento que estamos regresando en el tiempo a la época de las cavernas, al rato ya ni podrán hablar ¿cómo nos comunicaremos con ellos? Creo que en definitiva serán como otra especie, un humanoide algo atrasado y con nada en el cerebro. ¡Terrible! Porque puedo apostar que ni matemáticas básicas saben, ahora hablar de escritura o lectura ¡pf! queda en el olvido.

Es que de verdad no los comprendo, no entiendo porqué les resulta repugnante aprender en la escuela, si las escuelas son lo mejor que ha construido nuestra sociedad. Después, también resulta que abundan entre estas familias de cavernícolas los ex docentes, osea, personas que trabajaron dentro de nuestro maravilloso sistema escolar, ¿qué pasa con ellos? ¿qué no vieron lo hermoso del aprendizaje para las masas? De verdad que no comprendo por qué estos profesionales han optado por salir del sistema y sacar a sus hijos de él.

Ahora bien, ya te conté de mis primeras preocupaciones, me falta otra. ¡La socialización! estos desescolarizados no socializan, no tienen 6-7 horas diarias en un salón de clases junto a 15-25 otros niños para socializar de lunes a viernes, entonces, ¿cómo aprenderán a convivir? ¿cómo si no están en el único lugar donde la socialización es promovida? Incluso hoy día existen nuevas pedagogías donde los niños trabajan diariamente por equipos, ¡eso se lo están perdiendo! y cuando sean adultos no sabrán cómo compartir, no tendrán la capacidad de ser parte de nuestra sociedad, de verdad que ¡cuánto daño le están haciendo a sus hijos! Yo incluso conversé con una amiga psicóloga, una experta con muchos años de experiencia con niños y me decía que esto de los desescolarizados es un daño irreversible para nuestra sociedad, que esos niños jamás serán capaces de integrarse con nosotros, tal cual sucede cuando los animales crecen en cautiverio y pasan muchos años en sus jaulas como entretenimiento de otros y haciendo lo que los demás les dicen, comiendo a la hora que les toca, jugando cuando les es permitido, etc. a estos animales, cuando les liberan no saben qué hacer con sus vidas y seguro muchos mueren devorados por predadores al poco tiempo. 

Es una tristeza lo que estos padres están haciendo a sus hijos, pobres niños jamás conocerán el mundo real, no tendrán amigos, no sabrán de esas cosas que sólo pasas en la escuela, no conocerán al amor de su vida en una de ellas, ni tendrán la posibilidad de ser normales como nosotros.

En cambio, nuestros hijos, los que sí van a las escuelas, seguro serán adultos llenos de experiencias bellas durante su etapa escolar, aprenderán mucho y se convertirán en adultos felices, trabajando en lo que aman y siendo parte de la normalidad. Seguro no terminan como los desescolarizados, trabajando en Mc Donald´s o peor aún, en OXXOs de cajeros, nuestros hijos terminarán sus brillantes carreras y conseguirán un trabajo maravilloso con oficina privada y secretaria, con super sueldos y una carrera en avance constante (suspiro) ¡suena hermoso!

Otra. También ahora dicen que los desescolarizados son “libres” ¡bah! ¿libres de qué? si nadie nos tiene atados a nada, si todo está dispuesto así, es porque nuestros gobiernos quieren lo mejor para nuestra sociedad, quieren que avancemos y que construyamos en conjunto un mejor mundo y parte de ello, de su plan perfecto, es el sistema educacional, en definitiva lo es, porque sin él, entonces ¿cómo nuestros hijos formarán parte de esta visión que nuestros gobernantes tienen de nuestro futuro? Lo ves, te lo digo porque es cierto, yo lo creo, nuestro sistema educativo es la respuesta a la necesidad de nuestra cultura-sociedad de avanzar, de crecer, de ser mejor y mis hijos formarán parte de ello y de eso estoy muy orgullosa. Libres nosotros que sabemos lo que queremos y no andamos como paranoicos sacando a nuestros hijos de las escuelas creyendo en supuestas teorías conspiratorias por parte de nuestros amados y venerados gobiernos.

Yo digo que hay que hacer una marcha para terminar con esta situación, la podemos llamas “La Marcha contra los cavernícolas desescolarizados” y cerramos todas las carreteras hasta que estas familias recapaciten y regresen a sus hijos a las escuelas, osea, también tienen que ver que con mis impuestos se hace posible que existan las escuelas y ellos tirando a la basura ese dinero que me quitan, ni en eso tienen consideración, están tan cerrados en su mundito hippie lleno de rastas, pijamas y piojos que no ven las consecuencias de sus actos. De verdad que deberían quitarles a los hijos, se de algunas familias a las que sí les han sacado un susto esos del DIF, ojalá que esa preciada institución nos dé mejores noticias próximamente y regrese al sistema a cientos de niños. Únanse, los desescolarizados son una amenaza real para nosotros los normales, son una pequeña sociedad secreta que contagia a su paso y provoca que otras familias caigan en su mundo donde los niños mandan y los padres son sólo sus “amigos” ¡qué irresponsabilidad! Te imaginas un mundo donde los padres sean visto como iguales a los niños, o peor aún, donde los niños sean considerados como iguales a los adultos, un caos total. Hay que evitarlo a toda costa.

Sinceramente espero que estos desescolarizados recapaciten, pero como no creo que lo hagan, al menos hagamos sus vida un fastidio con nuestras preguntas sobre la socialización, sobre sus hijos en una burbuja, sobre cómo le van a hacer para entrar a las universidades, sobre el daño que les hacen a sus pobres hijos al tenerlos fuera de las escuelas, sobre eso que dicen de permitir a los niños que aprendan lo que quieran, cuando quieran y sobretodo eso de dejarles jugar todo el día.

Los desescolarizados son una amenaza real, piensan.

Del corazón de una madre que no tiene ganas de desescolarizar ni de comprender a los desescolarizados, por una persona que considera que el sistema es parte de nuestra vida o somos anormales, por una madre tan común que seguramente todos los desescolarizados se han topado con una como ella.

***Una reflexión crítica al sistema y nuestra sociedad basada en comentarios y experiencias reales de cientos de familias que ha optado por desescolarizar.

***Escrito con un toque de humor negro por Zayda Cadengo (fundadora y directora de este sitio web y quien promueve la desescolarización).