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Travelschooling, aprender viajando

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Desde el inicio de nuestro camino por el unschooling nos aventuramos y compartimos momentos maravillosos, llenos de aprendizaje, nuevas forma de ver nuestro mundo y sobretodo nos conocimos mientras conocíamos un país donde no nacimos. Paseamos por Estados Unidos por meses, casi un año completo estuvimos viajando por tierra, desde Texas, hasta Búfalo Nueva York (frontera con Canadá).
Nuestros hijos pidieron encontrar en estos viajes muchos de los aprendizajes que en cualquier escuela ordinaria encontrarían, sin embargo, no se los platicaron ni les evaluaron al respecto, nuestros hijos lo vivieron, lo respiraron y se adueñaron el conocimiento con gusto, por iniciativa propia y naturalmente, por curiosidad. Travelschooling es eso, es viajar pero no sólo trasladarse de un punto a otro, es encontrar en todo el proceso de un viaje (desde la planeación) conocimientos nuevos, aprendizajes perdurables y situaciones que les permiten poner en práctica sus habilidades y conocimientos; desarrollar actitudes como la tolerancia, el respeto. Construir su identidad, personalidad, convicciones, forma de ver la vida. Ser dueños y protagonistas de su camino al conocimiento. Aprender de todo y en todo momento sin olvidar ser felices y divertirse.

¿Planeas viajar pronto? No es necesario que sea un viaje largo o a lugares lejanos, un viaje dentro de tu misma ciudad o ciudades cercanas tiene muchas posibilidades. Incluso puedes plantear a tus chicos que ellos planeen un viaje, proponiendo lugares, investigando sobre ellos, los costos, los tiempos de traslado, los lugares en específico a visitar, el hospedaje, la duración del viaje y lo que les interesa más del lugar. Todo este proceso se puede convertir en un proyecto familiar maravilloso y te darás cuenta de que cuando los chicos se involucran desde el inicio, aprenden muchísimo. Te invito a no perder esta oportunidad, es hermoso ver sus caras de asombro conociendo nuevos lugares, culturas, incluso la comida tan distinta de un lugar a otro.

Espero haya sido de utilidad y tengas ya un plan para comenzar tu siguiente aventura familiar como viajeros. Recuerda que puedes escribirme, con gusto puedo resolver tus dudas al respecto e incluso darte algunas ideas, si así lo deseas.
Gracias por leerme,
ZaydaC
Escríbeme a: zaydac@unschoolingaprendoenlibertad.com

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La tolerancia se vive, no se aprende

La tolerancia, considerada un valor universal que permite una convivencia pacífica, enfocada a tener la sensibilidad de apreciar las diferencias y la diversidad que enriquece este mundo, respetar y ser capaces de contribuír de alguna forma a las necesidades de los demás.
Hemos aprendido tanto en nuestros viajes sobre otras culturas, religiones, costumbres; nuestros hijos se han cuestionado tanto al respecto. Han visto la diversidad de cerca, desde el vestido, el idioma, la piel. Tratamos de no pasarnos el tiempo respondiendo a sus preguntas al respecto, creemos que es mucho más valioso que ellos mismos respondan a sus cuestionamientos o busquen la manera de resolverlo.
En uno de nuestro viajes tuvimos la oportunidad de pasar unos días en el estado de Nueva York, en una ciudad cercana a las Cataratas del Niagara. Obviamente no desaprovechamos la oportunidad y pasamos un día entero aprendiendo y admirando tan hermoso lugar.
Como era de esperarse, siendo un uno de los lugars más visitados a nivel mundial, estaba repleto de personas que, como nosotros, en familia o en pareja disfrutaban del lugar. Caminabamos para conocer lo más que pudieramos y mientras lo hacíamos nuestros unschoolers viajeros observaban curiosos la variedad de vestido y la diversidad de idiomas conjugados en un sólo lugar. Era como un museo viviente de personas, culturas y tradiciones. A donde quiera que volteaban encontraban algo peculiar que observar y sobre lo cual preguntarnos.
Oportunidad perfecta para hablar de respeto y tolerancia, pero no forzamos nada, dejamos que ellos observaran y cuestinaran cuanto querían. Preguntaban mucho sobre la forma de vestir de las personas, tan distinta a la de ellos, desde niños con turbante hasta mujeres en burkas. Escuchaban con detenimiento los diferentes idiomas y trataban de identificarlos, difícil por cuanto sólo conocen inglés y español, pero pude apoyarles con el italiano y el francés.
Mi niña de 8 estaba muy concentrada observando a las mujeres musulmanas y me preguntaba todo el tiempo si no tenían calor (cabe aclarar que nosotros vestíamos shorts y playera, la temperaruta era alta).
Hablamos un poco al respecto, les dijimos que era importante que observaran a su alrededor, que detectaran las diferencias entre todos ellos y nosotros, pero que respetaran, que tuvieran cuidado al observar para no ofender a nadie. Nuestro hijos parecían más curiosos por la diversidad del lugar que por el lugar en sí, aún y cuando es maravilloso y espectacular, es también igual de hermoso observar a quienes caminaban junto a nosotros. Todos tan distintos, pero tan iguales, con creencias diferentes pero unidos por una misma razón, visitar las tan famosas cataratas del Niagara.
Una experiencia que atesoraremos toda la vida y que nos dió un aprendizaje que se grabó en nuestros corazones; “la tolerancia no significa estar de acuerdo con todos, es más bien valorar las diferencias y respetar a cada ser sobre esta tierra, compartimos el mismo aire, es grandioso conocerles y coincidir, vivir en armonía con todos ellos”.
Al final del día, mientras caminabamos hacia nuestro coche, les pregunté directamente a cada uno de mis hijos sobre su día en la cataratas, ¿qué aprendiste hoy?. Mi corazón salto de emoción cada vez que escuche sus respuestas. Me respondieron, los tres, que aprendieron que somos todos diferentes, que hay distintas culturas y religiones y formas de vestir, pero que hay que respetar lo que cada uno piensa y cree. Me dijeron haber disfrutado muchísimo ver la diversidad de tan cerca, tantas personas distintas en un sólo lugar.
Todos, aunque vivimos en lugares y paises distintos en todo, tenemos la oportunidad de hablar al respecto con nuestros hijos, preparar su corazones para el encuentro con las diferentes personas con quienes compartiran su vida adulta. Creo que es importantísimo fomentar la tolerancia, no enseñarla, la tolerancia no se aprende ni se enseña, se vive.
Gracias por leernos.
Un abrazo,
Zayda C.
Todo un Museo de preguntas

Museos: fuente interminable de aprendizajes

En cada una de nuestras ciudades podemos encontrar museos. Ellos nos hablan de la historia de esa cuidad, de su cultura, su gente, sus expresiones artísticas y mucho más.
Los museos para nosotros son fuente de innumerables oportunidades de aprendizaje.
En esta ocasión te hablaré de cómo continuar aprendiendo de una visita al museo, de esas visitas en la que sólo observas y disfrutas del momento con tus hijos, tomas fotografías y básicamente terminas el día sin decir más.
La clave está en poner atención, en permitirles tomarse su tiempo para observar lo que les provoca curiosidad. Y en esos momento en lo que los vez interesados en algo, tomas la foto. No harás nada por el momento, sólo déjales disfrutar, disfruta tú también de la visita.
Pongamos un ejemplo para clarificar el tema.
En este caso es el Metropolitan, en New York. Esta parte del museo esta dedicada a Egipto (una de ellas, el museo es enorme).
Observaron y caminaron dentro de una construcción egipcia. En el momento sólo tomamos fotografías, disfturamos de ver la impresionante construcción, sin decir más. Puede parecer un momento perdido, que nada se aprendió al respecto. Sin embargo, las posibilidades son muchas.
Tener las fotografías ayuda muchísimo, no sólo son momentos del tiempo que guardamos para recordar, podemos aprovecharlas y en una de esas veces en las que te sientas a ver fotografías y platicar de los viajes y las experiencias guiarlos hacia nuevos aprendizajes.
En este caso en específico, son un pretexto perfecto para hablar de civilizaciones antiguas, arte a través del tiempo (arquitectura), cómo han cambiado nuestras construcciones; cómo interactuamos con los demás, cómo lo hacían antes; cómo era su política, la jerarquía, a qué se dedicaban (oficios), su alimentación, sus ideales, sus religiones, su forma de vestir, los materiales que utilizaban para cada una de sus necesidades (comida, vestido, habitación, herramientas, transporte), las diferencias que encontramos entre ellos y nosotros, en fin tantas posibilidades.
Podemos continuar y simplemente no terminaríamos, son innumerables y como lo dije antes, los museos son una fuente interminable de aprendizajes, hay que estar atentos, tomar muchas fotos, aprovechar cualquier oportunidad para sentarnos con nuestros hijos y verlas, comentar, aprender juntos, entrar a internet e investigar si algo desconocemos; escribir lo aprendido, lo que queremos seguir conociendo, lo que no nos gustó de la experiencia, lo que haríamos diferente en el próximo museo a visitar, en fin, tantas posibilidades.
Seamos creativos, si decimos no serlo o creemos no serlo, preguntemos a nuestros hijos, ellos son creativos por naturaleza y sus ideas te sorprenderán.
En nuestra siguiente publicación compartiré contigo una lista de preguntas que pueden servirte en una visita al museo, te explicaré como utilizar el museo como pretexto para aprender durante tu visita.
Gracias por leernos,
Zayda C