Ya desescolaricé ¿Ahora qué sigue?

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¿Ya has desescolarizado? ¿No sabes por dónde comenzar? ¿Qué temas abordar y cómo? ¿Qué necesita saber tu hijo(o)? ¿Quieres saber más sobre eso que debería estar aprendiendo tu hijo(a) a su edad?

Te doy mi opinión, estos son algunos puntos, no reglas; sino como una propuesta.

En mi experiencia personal y como unschool coach de muchas familias, estos 16 puntos han sido clave para comenzar y vivir sin escuelas de la manera más tranquila posible.

Las dudas nos atacan todos los días, nuestra mente escolarizada no nos permite ver más allá de lo académico y optamos por un inicio donde todo se parece mucho a la vida escolar de la que estamos huyendo. Es natural no saber, es también un proceso de aprendizaje que tú estás viviendo. Al desescolarizar, no sólo los niños salen del sistema, lo hace también toda la familia.

No voy a mentir, el inicio no resulta tan fácil para algunos, pero mi recomendación de siempre es que lo veas como una desintoxicación, estás limpiando todo lo vivido dentro del sistema, aún y cuando nunca hayas escolarizado a tus hijos, tú sí lo estuviste y es probable que concibas el aprendizaje como una estructura fija, cuyos procesos funcionan de solo una forma, la que viviste, la que vivimos todos.

Comencemos por esto: “Escuela no es sinónimo de aprendizaje”. Y con escuela, me refiero a ese tipo de educación poco flexible, donde un adulto pretende controlar qué y cuándo habrá que aprender tal o cual tema. El aprendizaje va más allá, no funcionamos así.

Cada uno de nosotros decide qué aprender y cuándo lo hará, sin importar las circunstancias o que un externo “te lo explique”, serás tú quien decida si eso es suficiente para aprenderlo. Nuestra mente no funcionan así, nadie tiene la capacidad de “entrar” a la mente de otra persona e “introducir” conocimiento. Podemos acompañar, acercar herramientas, guiar, pero sólo eso. Cada uno toma y aprende.

Vamos por pasos:

1. Objetivo:

Responde la siguiente pregunta, en familia: ¿por qué desescolarizamos y qué queremos de esto? Luego escribe un objetivo claro, medible, alcanzable y realista.

El mío: “Que mis hijos sean felices, que busquen de manera consciente su propósito, que cada día sea una oportunidad de autoconocimiento y reflexión personal. Que se sientan amados y respetados en cada aspecto de su vida. La única rutina para nosotros siempre será ser fiel a uno mismo, esto no es negociable.”

2. Educación más allá de lo académico:

Toma unos momentos para reflexionar sobre la importancia de los conocimientos que plantea el sistema educativo ¿será necesario aplicarlos todos a la formación de tu hijo(a)? ¿por qué? ¿cuáles sí y cuáles no?

Mi opinión: ningún conocimiento que esté fuera del interés de una persona debería formar parte de su vida.

3. Desarrollo de habilidades:

Básico conocer sobre desarrollo de habilidades, desde mi opinión, no sólo personal sino también profesional, esto tiene mucho más valor que cualquier tema en específico:
-Habilidades sociales y emocionales
-Habilidades de auto conocimiento
-Habilidades de pensamiento
-Habilidades de investigación
-Habilidades de comunicación
Para mí, esta es la base de todo. Puedes leer sobre esto aquí.

4. Educación emocional:

Aunque ya está en el punto anterior como “habilidades sociales y emocionales”, quiero abordar de manera más clara este punto.

De nada sirve aprender un montón de conceptos, que sume y reste, que lea, etc. si no sabemos gestionar las propias emociones y comprender las de los demás.
Puedes ser el más preparado, en tu ramo, pero si no sabes regular tus emociones, no las conoces ni sabes cómo enfrentarlas, no eres empático, seguramente, fracasas en cualquier cosa que pretendas hacer o tu éxito no será por completo satisfactorio. No queremos esto para nuestros hijos(as), lo sé, y por ello te propongo este punto como algo muy importante, algo que no debes dejar pasar.
Busca información, toma algún curso o que tu hijo(a) lo haga, hay información por todos lados.
Integra “educación emocional” a tu día a día.

5. Inteligencias múltiples:

Investiga también sobre esta teoría, te servirá mucho para comprender y conocer a tu hijo(a). Trata de encontrar las predominantes en tu hijo(a), te ayudará a acompañar de mejor manera su desarrollo y ser consciente de quién él/ella es.

6. Enfoca tu atención en el “Aprender a Aprender”:

Te servirá mucho conocer al respecto. Aprender a aprender GARANTIZA que tu hijo(a) sea capaz de acercarse al conocimiento, adquirir nuevas habilidades, crear nuevas formas de aprender, saber buscar fuentes confiables y dónde encontrarlas, ser crítico, etc.
Termina cada proceso de aprendizaje, ya sea libre o estructurado con las siguientes preguntas de reflexión:
– ¿Qué aprendí?
– ¿Cómo lo aprendí?
– ¿Qué puedo hacer con lo que aprendí? ¿Cómo o en qué lo puedo aplicar?

Te aseguro que las respuestas de tu hijo(a) te sorprenderán. A veces pensamos que “no están aprendiendo”, estas preguntas también te sirven a ti para VER más allá del “solo se la ha pasado jugando”.

7. Relax:

Todo a su tiempo, tiene toda una vida para aprender, sin presiones es mejor. Tienes la oportunidad de darle lo que el sistema educativo falla en hacer por los niños(as), ser libre de seguir sus intereses y aprender a su ritmo. Nadie te está exigiendo nada, ni monitoreando lo que aprende o no tu hijo(a). Dale la oportunidad de SER, de aprender desde eso que ama, de buscar respuestas a esas inquietudes del día a día.
Por tu parte, relax, no pasa nada si tiene 7 años y aún no lee a la perfección, no pasa nada si tu sobrino (o cualquier otro niño) “sabe más” (en realidad no sabe, lo memorizó y seguramente lo olvidará pronto).
Tu hijo(a) es un reflejo tuyo. Si estás estresado(a) o afligido por esta situación (o cualquiera) ¿Cómo crees que se siente él/ella?

8. Disfruta de tu vida en familia y en libertad:

Disfruta que tienes a tu hijo(a) contigo y que puedes conocerle de manera cercana. Dale el tiempo que no podrías si estuviese aún escolarizado, conversa, juega, ríe, sueñen juntos(as), vivan este estilo de vida de la mejor manera, con respeto y amor.

9. Por experiencia, es mejor:

Busca la teoría de “Aprendizaje por experiencia” de Kolb, de la cual también surge una de las teorías de “Estilos de Aprendizaje”.
Encontrarás que no hay mejor manera de aprender que “haciendo” y no será sólo una suposición, estarás informado(a). También podrás ver que no todos aprendemos de la misma forma. Te darás cuenta que no para todos es mejor leer y responder preguntas, algunos necesitamos movernos, otros escuchar música, ver videos o imágenes, etc. Diversidad de formas.

10. Respeto:

Lucha por el derecho natural de tu hijo(a) a ser él/ella mismo(a), defiéndelo con lo que sea necesario, incluso de ti mismo(a).
“Muchos padres harían cualquier cosa por sus hijos(as), excepto, dejarles ser ellos/ellas mismos(as)”. -Banksy
No impongas nada, lo único que es necesario controlar, es a ti mismo(a). Si les permites fluir en su aprendizaje, en esa búsqueda de sí mismos(as), te aseguro que todo llegará a su debido tiempo.
Proponer, no imponer.

11. Desescolarízate:

Sí, tú primero.

Te invito a un programa que comienza en enero de 2017.

12. Sin emoción, no hay aprendizaje:

No hay aprendizaje que dure, si no se siente. Diviértanse, el aprendizaje se disfruta, se vive, se toca.

13. Aprende:

Queremos hijos(as) “aprendedores”, tenemos que estar dispuestos a poner el ejemplo. Ellos/ellas aprenden más de lo que ven en nosotros que de cualquier libro.

14. La vida no se divide en asignaturas:

No vamos por la vida y las situaciones van dividiéndose por asignaturas para que podamos resolverlas. La realidad es que cada cosa que hacemos involucra una variedad de conocimientos previos y de diversas asignaturas, si lo quieres ver de esta forma. Así que, centra tu atención en aquello que están haciendo, siempre es mejor trabajar desde algún proyecto o investigación, para luego crear conexiones desde otros puntos.

15. Cuidado con las etiquetas:

Sucede que tratamos de etiquetarnos constantemente, es nuestra necesidad de pertenecer. Pero en esto de la vida sin escuelas lo único que provoca es confundir y dividir. Ustedes son únicos como familia, no es necesario que esto que hacen al desescolarizar encaje en uno de los títulos (homeschoolers, unschoolers, radical…). Ustedes son la familia “tal” y viven sin escuelas, punto. Cada familia lo vive distinto.

16. Autodisciplina:

– Disciplina que una persona o los miembros de un grupo se imponen voluntariamente a sí mismos sin ningún control exterior. Mucho más valioso que imponer o regular de manera arbitraria.

Y me parece que con esto tienes para comenzar o para avanzar, será cuestión de reflexionar en qué te sirve de este artículo y qué no. Sabes que cuentas con mi apoyo, mi objetivo y propósito en esta vida es “desescolarizar la vida de muchos niños(as)”, así que, siempre que mi tiempo me lo permita, estoy dispuesta a ayudar.

Con todo el cariño de siempre,

Zayda Cadengo

Contacta conmigo y te apoyo.

La única y verdadera definición del Unschooling

unica definición de unschooling

Con poco más de 1 año sin escribir para este sitio, regreso con una reflexión que tengo que compartir contigo.

Como sabes este sitio se fundó con el Unschooling tatuado y con todas sus letras, nada era más parecido a lo que mi familia estaba viviendo ni a lo que promuevo y comparto con todos ustedes. Al poco tiempo, algunos meses después, nos dimos cuenta de que el Unschooling por sí solo nos quedaba corto y descubrimos que nos parecíamos más a los radical unschoolers. Han pasado ya algunos meses más y también hemos llegado al punto donde éste último concepto nos queda de nuevo holgado. Creo que no somos nada, dejamos de encajar en ambas definiciones.

Buscas por las redes sociales e incontables grupos de familias que han retirado a sus hijos de las escuelas aparecen en la pantalla y te sientes con muchas ganas de pertenecer a todos y contarle al mundo la gran cantidad de familias que han optado por esta opción educativa. Estarás de acuerdo conmigo, no todos los grupos son tan “lindos” como parecen en un inicio. La crítica es fuerte y carecen de sensibilidad hacia “los nuevos” que llegan con el montón de preguntas (las mismas siempre y las que tanto tú como yo tuvimos en un principio). Algunos de ellos son dirigidos bloggers y promueve su blog, yo misma lo hago en nuestra Comunidad UNSCHOOLER.

Escriben lo que creen que es el unschooling, homeschooling, flexischooling… y cierran la puerta. Defienden a capa y espada sus cerradas definiciones y las comparten como si fuese la verdad absoluta.

Yo hablo desde nuestra experiencia y promuevo la desescolarización, sin embargo, quien me sigue desde hace tiempo se habrá dado cuenta de que no escribo la verdad única y absoluta y jamás me leerán diciendo que “yo sé lo que es el unschooling” y que “sólo yo tengo la verdad en mis letras”. Comparto lo que pienso y siento y si algo es de apoyo o hacen “click” con mi ideas, genial, si no, igualmente me hace feliz saber que no todos pensamos igual, considero que esas diferencias son una de las riquezas de nuestro mundo.

Ahora bien, el unschooling o cualquier otro tipo de educación sin escuela tiene su propio valor. El valor y significado que le das tú al diseñar para tu familia lo que mejor va conforme a sus creencias, ideales, objetivos, etc.

 

Sobre definiciones

Una familia, como la tuya o como la mía, con todo eso que le hacen única, con esas experiencias diarias que marcan su vida desde que despiertan hasta que duermen, con esos detalles, creencias, ideales; son precisamente lo que NO permite establecer una definición única del unschooling.

Cada niño es único y sus necesidades son distintas a las de los demás, incluso a las de sus hermanos. Por ello cada familia toma un camino u otro y para ese niño y esa familia eso es lo ideal.

Ahora, entender desde la perspectiva de alguien más lo que significa el homeschooling, el unschooling, el radical unschooling, el flexischooling, el ecléctico (o cualquier otro tipo), es simplemente poco real. Es mucho mejor establecer como familia sus propios objetivos y con base en ello definir lo que para ustedes es la educación sin escuela, incluso, inventar un nuevo nombre a lo que como familia hacen en relación a la educación. Si bien, es importante saber qué estamos haciendo, no lo es tanto es saber a qué se le parece. Las etiquetas encierran, limitan y no nos permiten fluir.

Nuestra etiqueta hoy en día, después de años en este estilo de vida (sin escuelas) se llama FAMILIA MC, no somos unschoolers, no somos radical, no somos flexi, no somos nada de eso, somos una familia como tantas, que en amor y comprensión aprendemos todos de todos fuera de las escuelas, fuera del sistema educativo con sus imposiciones absurdas y conocimientos obligatorios, tan vacíos como el sistema mismo.

Mi invitación, para terminar esta reflexión, es a no encerrarte en ninguna, a no etiquetar a tu familia y a permitir que el aprendizaje en familia, libre, autónomo y natural, fluya día con día. No es necesario saber “qué somos” o “qué haremos” o “qué tipo de educación sin escuela vamos a elegir”. Lo que sí es necesario es establecer objetivos y caminar seguros y en paz. Lo que si IMPORTA son nuestros hij@s y nuestra relación con ell@s.

La única y verdadera definición del Unschooling (o cualquier otro) es la que tú y tu familia establecen, punto. Que no te engañen.

Como siempre, gracias por leerme.

No olvides que puedes escribirme aquí y dejarme tus dudas o comentarios.

Zayda Cadengo

 

Enemigos del aprendizaje (2/7)

enemigos del aprendizaje 27

Hola de nuevo en esta entrega analizaremos otros dos enemigos del aprendizaje, analizaremos como nos detienen en nuestro proceso del aprendizaje y en el de nuestros hijos y veremos alguna manera de cómo enfrentarnos a ellos.

3. Dado como soy no puedo aprender eso.

Es común que en la infancia nos pongan etiquetas en nuestros procesos de aprendizaje, y también es común que esas etiquetas las adoptemos como ciertas y de pronto nos vemos contando una historia sobre nosotros mismos usándolas como pretexto para no continuar aprendiendo.

Me refiero por ejemplo a aquellas personas que dicen: “Yo nunca fui bueno en la escuela”, “Yo no soy bueno para los deportes”, “Yo tengo dos pies izquierdos”, etc. Estas frases son consecuencia de procesos de aprendizajes fallidos que van moldeando nuestra personalidad pero que también nos van creando paradigmas y barreras en nuevos procesos.

Estas creencias pueden ser arraigadas en la infancia a consecuencia de frases que los padres, maestros, amigos o familiares le dicen al niño al atravesar con dificultad una de las etapas en las que el niño se enfrenta al aprendizaje, ya sea en la escuela, al realizar una actividad artística o deportiva. “eres un tonto”, “no sirves para esto”, “eres un flojo”, etc. Y el niño puede adoptarla y enfrentarse a este enemigo: Dado como soy no puedo aprender eso.

Por el contrario también puede ocurrir que nos sintamos en un estatus muy alto y digamos que cierta actividad no es para nosotros. Por ejemplo la realeza podrá indicar que hay actividades que solo son para los plebeyos, o también pensar que hay actividades que solo son para cierto genero, por ejemplo “cocinar es solo para mujeres” o “yo no se de autos porque eso es para hombres”.

Para enfrentar esta enemigo, cuando nos hacemos responsables en la educación de nuestros hijos, es importante el cuidar las conversaciones que tenemos con nuestros hijos y comprender que siempre que hagamos algo por primera vez atravesamos por momentos de confusión, pereza mental, estados de ánimo no aptos para aprender en ese momento, pero eso no nos indica que es una característica permanente en nuestros hijos, son solo eso, momentos dentro del proceso, por lo cual no hay que etiquetar y juzgar a nuestros hijos porque pueden arraigar ese modo de “ser” y actuar en consecuencia del mismo.

Cuando nosotros nos enfrentemos a este enemigo debemos enfrentarlo con un auto-análisis de nuestros juicios hacia nosotros mismos, con preguntas como ¿Por qué digo eso sobre mí? ¿Cuándo fue la primera vez que escuche eso de mí? ¿Para qué soy bueno y como puedo aplicarlo en este nuevo aprendizaje? Y otras preguntas reflexivas que amplíen nuestra visión hacia nuestras propias capacidades. Si sientes que no tienes las preguntas correctas te invito a que visites a un Coach Ontológico el te ayudara a descubrirte y superar a este fastidios enemigo.

4. El fenómeno de la ceguera cognitiva. Cuando no sabemos que no sabemos.

¿Cuántas cosas ignoro? ¿Cuántas cosas no he descubierto aun? ¿Cuántas cosas no se que no se?

Este fenómeno es poco común en los niños pues es normal que no sepan, son nuevos en este mundo y les falta mucho por aprender, este estado es bien sabido por ellos y esto los hace curiosos, observadores, preguntones, y lo mejor tienen la emoción de la sorpresa cada día, cada instante que se enfrentan a algo nuevo. Lo malo es que vamos olvidando que este estado es permanente, con forme vamos creciendo vamos creyendo que sabemos, mucho o todo y de pronto se nos olvida que no sabemos. Ya no sabemos que no sabemos. Si no aceptamos que no sabemos, entonces no habrá posibilidad de aprender, no habrá motivo ni razón para hacerlo. En cambio si declaramos nuestra ignorancia ante algo estamos dando el primer paso para adentrarnos al aprendizaje.

Para enfrentarnos a este enemigo tenemos que declararnos un “eterno aprendiz”, recordar esa curiosidad con la cual nacimos y crecimos.

Aceptar que el ignorar es permanente y no degrada en nada a nuestro ser pues no existe nadie que todo lo sepa. A nuestros hijos hay que transmitirles este sentimiento de que el “no saber” no es malo y no debemos crear en ellos el temor a declararse ignorante ante los demás.

Esto nos permitirá volver a ser curiosos, observadores, preguntones y sobretodo nos va a dar la maravilla de la sorpresa.

Espero que esta entrega les sea de utilidad y les invito a aplicar el auto-análisis y tratar de reconocer si estos enemigos están presentes en nuestro proceso de aprendizaje o en el de nuestros hijos.

Nos vemos en la siguiente entrega.

Puedes leer el artículo anterior, Enemigos del aprendizaje parte 1/7, dando clic aquí.

También te invito a contactarme para profundizar en tu análisis y generar acciones al respecto.

Antonio Gómez
Coach Ontológico

Puedes leer más sobre este y todos los temas que Antonio comparte en nuestro sitio en su sección: Aprendamos juntos
+52 1 9981960057
http://www.ampliatuvision.com
antonio@ampliatuvision.com

Los desescolarizados, una “amenaza” real

desescolarizados

¿Desescolarizados? ¿Quienes son? ¿Qué hacen? ¿Por qué existen?

Desde siempre he considerado a la escuela como única fuente de aprendizaje y conocimientos que ayudarán a mis hijos a ser alguien en la vida, hoy me propongo criticar y hacer ver a quienes me lean que estos “desescolarizados” son una amenaza y debemos hacer algo al respecto y pronto o nuestra sociedad pagará las consecuencias.

Resulta que hoy está de moda sacar a los niños y niñas de las escuelas, llevarles a casa y hacer de su día un parque de diversiones. Ahora, después de tanto tiempo y esfuerzo que nuestro sistema educativo ha puesto en la educación de nuestros hijos. ¿No es esto una aberración? ¡Mal agradecidos! ¿Cómo se atreven a cuestionar lo que nos enseñó la escuela? ¿Qué acaso no estamos perfecto hoy día? Sucede, que comienzan a cuestionarme por el hecho de que yo, una madre preocupada por sus hijos, tenga aún plena confianza en la escolarización ¿qué acaso se consideran superiores en algún sentido? es decir, ¿consideran tener TODO lo que se necesita para enseñar a sus hijos en cada aspecto de su vida? Yo no creo. Sinceramente me tiene un cuanto preocupada este asunto de los desescolarizados, no sé bien si están saliendo de sus cuevas (en las cuales se reprodujeron y ahora quieren ser parte de nuestra benditas sociedades) ¿de dónde salieron tantas y tantas familias de desescolarizados? Yo siento que son simples hippies, algunos seguro viven en combies y andan por el mundo apestando nuestra limpia sociedad. ¿Y sus desescolarizados? ¿Qué harán con sus vidas? ¿Es que de verdad estas familias se creen el cuento de que los niños aprenden jugando? ¡Por favor! Eso no puede ser cierto, el juego es una pérdida de tiempo, los niños necesitan tener un día lleno de responsabilidades tanto escolares como extra escolares, necesitan tareas todos los días por las tardes para llenar sus libretas y completar los libros de texto que nuestro amado sistema escolar ha creado para un mejor futuro. Nuestros niños hoy, más que nunca, necesitan maestros en frente diciéndoles qué hacer, cómo pensar, que les enseñen a distinguir entre lo bueno y lo malo, que les llenen el día de conocimientos que les conducirán a encontrar su camino en unos años, cuando deban elegir una carrera para toda la vida y tenga el empleo de sus sueños. Ellos no necesitan a sus padres, nosotros lo único que hacemos es pagar las colegiaturas y revisas sus calificaciones, la verdad no nos da tiempo de más, entre nuestros trabajos y las responsabilidades de cualquier adulto productivo, necesitamos el apoyo de las escuelas para nosotros poder salir a hacer realidad nuestros sueños de tener una casa, un coche, viajes y demás cosas necesarias para que nuestros hijos sean también felices con todo eso que podemos darles. ¿Tiempo? no, ese no tenemos, es que no alcanza, pero tenemos muchas cosas que podemos comprar para ellos, entre juguetes y demás “chucherías” seguro se les olvida que no estamos en todo el día, además su nana es una lindura que hasta cuentos les lee antes de dormir, bella mi Anahí (con su nombre de rebelde, futura primera dama) que siempre está a mi lado para cuidar a mi hijos, sin ella, no seríamos la familia feliz que hoy somos.

¡Esos desescolarizados con sus padres todo el día a su total y completa disposición! Seguro que se vuelven unos irresponsables, llenos de miedos a la vida, porque, permíteme que lo diga, pero esos pobres niños viven en una burbuja, tan absurda y tan peligrosa para nosotros lo que seguimos los lineamientos que marca nuestro régimen social. ¿Imaginas nuestro futuro y el de nuestros hijos al lado de estos desescolarizados? A mi me da un miedo terrible, la verdad que cuando lo traigo a mi mente me dan una ganas de acabar con todos ellos. Es que tan sólo toma un minuto para pensar en lo que tendremos que vivir con estos hippies por todos lados, seguro ni se bañan, he visto fotos donde incluso toman como muy gracioso que sus desescolarizados anden en pijamas todo el día, sí, me lees bien, ¡TODO EL DÍA! ¿qué tiene eso de gracioso? Ahora que lo pienso, entonces ¿qué hacen en su día a día? ¿duermen o qué? Yo creo que sí. Ahora entonces me comprendes, entiendes mi preocupación, imagina nuestro futuro lleno de gente sin bañarse y en pijamas por las calles como si nada, pobres de mis hijos, no sé que van a pensar de eso, ¡esos mugrosos desescolarizados!

Y lo peor, sí, aún no lo he escrito, espera a que lo leas. Estos desescolarizados serán unos ignorantes de adultos, de hecho, creo que ya lo son, porque piénsalo, estos niños no están aprendiendo nada, ¡hay no! siento que estamos regresando en el tiempo a la época de las cavernas, al rato ya ni podrán hablar ¿cómo nos comunicaremos con ellos? Creo que en definitiva serán como otra especie, un humanoide algo atrasado y con nada en el cerebro. ¡Terrible! Porque puedo apostar que ni matemáticas básicas saben, ahora hablar de escritura o lectura ¡pf! queda en el olvido.

Es que de verdad no los comprendo, no entiendo porqué les resulta repugnante aprender en la escuela, si las escuelas son lo mejor que ha construido nuestra sociedad. Después, también resulta que abundan entre estas familias de cavernícolas los ex docentes, osea, personas que trabajaron dentro de nuestro maravilloso sistema escolar, ¿qué pasa con ellos? ¿qué no vieron lo hermoso del aprendizaje para las masas? De verdad que no comprendo por qué estos profesionales han optado por salir del sistema y sacar a sus hijos de él.

Ahora bien, ya te conté de mis primeras preocupaciones, me falta otra. ¡La socialización! estos desescolarizados no socializan, no tienen 6-7 horas diarias en un salón de clases junto a 15-25 otros niños para socializar de lunes a viernes, entonces, ¿cómo aprenderán a convivir? ¿cómo si no están en el único lugar donde la socialización es promovida? Incluso hoy día existen nuevas pedagogías donde los niños trabajan diariamente por equipos, ¡eso se lo están perdiendo! y cuando sean adultos no sabrán cómo compartir, no tendrán la capacidad de ser parte de nuestra sociedad, de verdad que ¡cuánto daño le están haciendo a sus hijos! Yo incluso conversé con una amiga psicóloga, una experta con muchos años de experiencia con niños y me decía que esto de los desescolarizados es un daño irreversible para nuestra sociedad, que esos niños jamás serán capaces de integrarse con nosotros, tal cual sucede cuando los animales crecen en cautiverio y pasan muchos años en sus jaulas como entretenimiento de otros y haciendo lo que los demás les dicen, comiendo a la hora que les toca, jugando cuando les es permitido, etc. a estos animales, cuando les liberan no saben qué hacer con sus vidas y seguro muchos mueren devorados por predadores al poco tiempo. 

Es una tristeza lo que estos padres están haciendo a sus hijos, pobres niños jamás conocerán el mundo real, no tendrán amigos, no sabrán de esas cosas que sólo pasas en la escuela, no conocerán al amor de su vida en una de ellas, ni tendrán la posibilidad de ser normales como nosotros.

En cambio, nuestros hijos, los que sí van a las escuelas, seguro serán adultos llenos de experiencias bellas durante su etapa escolar, aprenderán mucho y se convertirán en adultos felices, trabajando en lo que aman y siendo parte de la normalidad. Seguro no terminan como los desescolarizados, trabajando en Mc Donald´s o peor aún, en OXXOs de cajeros, nuestros hijos terminarán sus brillantes carreras y conseguirán un trabajo maravilloso con oficina privada y secretaria, con super sueldos y una carrera en avance constante (suspiro) ¡suena hermoso!

Otra. También ahora dicen que los desescolarizados son “libres” ¡bah! ¿libres de qué? si nadie nos tiene atados a nada, si todo está dispuesto así, es porque nuestros gobiernos quieren lo mejor para nuestra sociedad, quieren que avancemos y que construyamos en conjunto un mejor mundo y parte de ello, de su plan perfecto, es el sistema educacional, en definitiva lo es, porque sin él, entonces ¿cómo nuestros hijos formarán parte de esta visión que nuestros gobernantes tienen de nuestro futuro? Lo ves, te lo digo porque es cierto, yo lo creo, nuestro sistema educativo es la respuesta a la necesidad de nuestra cultura-sociedad de avanzar, de crecer, de ser mejor y mis hijos formarán parte de ello y de eso estoy muy orgullosa. Libres nosotros que sabemos lo que queremos y no andamos como paranoicos sacando a nuestros hijos de las escuelas creyendo en supuestas teorías conspiratorias por parte de nuestros amados y venerados gobiernos.

Yo digo que hay que hacer una marcha para terminar con esta situación, la podemos llamas “La Marcha contra los cavernícolas desescolarizados” y cerramos todas las carreteras hasta que estas familias recapaciten y regresen a sus hijos a las escuelas, osea, también tienen que ver que con mis impuestos se hace posible que existan las escuelas y ellos tirando a la basura ese dinero que me quitan, ni en eso tienen consideración, están tan cerrados en su mundito hippie lleno de rastas, pijamas y piojos que no ven las consecuencias de sus actos. De verdad que deberían quitarles a los hijos, se de algunas familias a las que sí les han sacado un susto esos del DIF, ojalá que esa preciada institución nos dé mejores noticias próximamente y regrese al sistema a cientos de niños. Únanse, los desescolarizados son una amenaza real para nosotros los normales, son una pequeña sociedad secreta que contagia a su paso y provoca que otras familias caigan en su mundo donde los niños mandan y los padres son sólo sus “amigos” ¡qué irresponsabilidad! Te imaginas un mundo donde los padres sean visto como iguales a los niños, o peor aún, donde los niños sean considerados como iguales a los adultos, un caos total. Hay que evitarlo a toda costa.

Sinceramente espero que estos desescolarizados recapaciten, pero como no creo que lo hagan, al menos hagamos sus vida un fastidio con nuestras preguntas sobre la socialización, sobre sus hijos en una burbuja, sobre cómo le van a hacer para entrar a las universidades, sobre el daño que les hacen a sus pobres hijos al tenerlos fuera de las escuelas, sobre eso que dicen de permitir a los niños que aprendan lo que quieran, cuando quieran y sobretodo eso de dejarles jugar todo el día.

Los desescolarizados son una amenaza real, piensan.

Del corazón de una madre que no tiene ganas de desescolarizar ni de comprender a los desescolarizados, por una persona que considera que el sistema es parte de nuestra vida o somos anormales, por una madre tan común que seguramente todos los desescolarizados se han topado con una como ella.

***Una reflexión crítica al sistema y nuestra sociedad basada en comentarios y experiencias reales de cientos de familias que ha optado por desescolarizar.

***Escrito con un toque de humor negro por Zayda Cadengo (fundadora y directora de este sitio web y quien promueve la desescolarización).

¡Cuidado con el Unschooling!

Hace meses que siento una necesidad enorme de escribir este artículo. Hoy por fin le daré voz a mis pensamientos y compartiré contigo lo que he callado por mucho tiempo. ¡Cuidado con el Unschooling!

Has leído en mis artículos lo mucho que amo y promuevo el unschooling, cuánto defiendo el derecho natural de locuidado unschoolings niños a jugar y aprender de la experiencias más que de un libro de trabajo, un currículo o las escuelas online.

La duda más grande en medio de todo esto es siempre ¿qué debo hacer? ¿cómo me aseguraré de que mi hijo está aprendiendo? y es comprensible pensar en ello, también lo viví, también dudé. Pero llegó un punto en mi vida donde todo tuvo sentido, comprendí que no es un rumbo fijo sino construir tu propio sendero y en ocasiones es necesario abrir un camino nuevo, seguramente desconocido. Los primeros días los pasamos jugando, compartiendo momentos divertidos, explorando, paseando, disfrutando del hoy y el ahora, sin más. Al poco tiempo comencé a preguntarme sobre nuestra vida, la dirección que estábamos tomando, nuestra visión como familia, nuestros objetivos y sueños. Tuve claro que nuestra familia sería diferente a muchas otras, que nuestra vida tomaría un camino opuesto al que tomaron, no sólo otros padres, sino también los míos; sabía que seríamos criticados pero, estábamos convencidos de que era así como queríamos que nuestra vida familiar se mantuviera, lejos de un sistema en putrefacción y su “escondido” control.

Todo suena muy bello, pareciera ser el estilo de vida que muchos sueñan con tener, lleno de felicidad y aventura. Y lo es, pero no es tan fácil como me resulta escribirlo. Nuestra vida cambio de ser una “simplona” vida escolarizada a la demandante vida en libertad. ¿Porqué demandante? Porque ser unschoolers, en nuestro caso “radical unschoolers” (sobre lo cual escibiré muy pronto), requiere de mucho tiempo, de sobre esfuerzo, de mucho tacto, dedicación, compromiso, conocimientos, investigación, del ESTAR presente, de compartir con tus hijos TODO momento, de comprender el aprendizaje más allá de lo que “te enseñaron” en la escuela, de conocer a tus hijos de cerca, de saber cómo dirigirte a tus hijos, de conectarte y establecer un vínculo fuerte con ellos; necesitas estar y ser consciente de todo lo que sucede a tu alrededor, necesitas tener claro que ellos te buscarán cuando te necesiten y que imponer y controlar sólo les alejará de ti, resultando una GRAN pérdida, la más grande que jamás vivirás. ¿Ahora comprendes porqué escribí “demandante”? Es mucho más fácil comprar libretas y libros texto/trabajo; aunque igualmente requiere de tiempo, sólo habrá que seguir la receta al pie de la letra y listo, al terminar el libro y llenar libretas con ejercicios “me sentiré tranquilo de que ya cursaron lo necesario” “sentiré que ya saben lo que necesitan saber” “sabré que tengo el control de la situación y eso me dará la seguridad que necesito como padre/madre”. ¿Crees que las últimas tres frases que entrecomillé, son ciertas? No me gustaría escribir aquí mi respuesta a esta última pregunta, creo que puedes adivinarlo y por ello, prefiero dejártelo a ti.

Tengo claro que cada familia tiene derecho a optar por el tipo de educación que quiere para sus hijos. Definitivamente, el unschooling pudiese ser para todos los niños, pero no así, para todas las familias, hay muchos aspecto que intervienen en la decisión. Siempre me gusta aclarar que lo que lees en mi blog no es la verdad que buscas, es sólo una perspectiva, es una opinión más y no pretende hacer nada más que invitarte a reflexionar.

¡Cuidado con el Unschooling!

Ahora, si bien te he hablado sobre los aspectos positivos y lo maravilloso de este estilo de vida y he aclarado lo demandante que pudiese llegar a ser, me falta otro detalle por abordar.

Podemos definir al Unschooling con una palabra: LIBERTAD. Te dejo una frase para invitarte a reflexionar: “Todos hablan de libertad, pero ven a alguien libre y se espantan”; ¡y deberían! ser libre conlleva una responsabilidad enorme, ahora, imagina hablar de la responsabilidad de “permitir a nuestros hijos ser libres”, se multiplica ¿no? A esto me refiero cuando declaro que hay que tener cuidado con el Unschooling. De verdad puede ser uno de los puntos frágiles en este estilo de vida, puedes cometer el error de apartarte de tus hijos, de no estar con ellos como debieses, de alejarlos poco a poco de tu lado porque “ellos aprenden por su cuenta”.

El Unschooling no se trata de que nuestros hijos caminen solos. Se puede definir también como aprendizaje libre, autónomo y respetuoso; autonomía por definición, copio y pego lo que me parece la definición más completa: “en términos generales, expresa la capacidad para darse reglas a uno mismo o tomar decisiones sin intervención ni influencia externa”; algo muy importante al relacionarte en el mundo real, de esta manera nos aseguramos de no ser manipulados ni sentirnos obligados por terceros a hacer tal como ellos dicen o a copiar actitudes dañinas sin pensarlo. Aprender a ser autónomos es cuestión de tiempo y del diario vivir, no nacemos autónomos, nacemos dependientes y eso está perfecto, dependemos de nuestros padres para comenzar nuestras vidas, pero es imperante que poco a poco nuestros hijos se conduzcan por su propio pie, que persigan sus sueños, tomados de nuestra mano pero conscientes de sí mismos y sus necesidades, capacidades y demás aspectos que les harán alcanzar sus objetivos. Así que, como lees, el Unschooling no es “dejarlos” por su cuenta, nos requieren cerca pero sin el innecesario control, como compañeros de vida y eso es toda una responsabilidad. No confundas cerca con encima, confiar en nuestros hijos es clave y parte fundamental de la construcción de su identidad. Nuestros hijos aprenden todos los días y la principal fuente de su aprendizaje es la curiosidad, por lo tanto, permitirles explorar y adentrarse en temas que les interesan sin la presión de “lo que tiene que aprender para su fututo” (por cierto, de todos desconocido), será nuestro principal objetivo como padres unschoolers; de esta forma contribuimos al encuentro con lo que les apasiona, con su propósito de vida.

Lo dejaré así, de nuevo, ¡cuidado con el Unschooling! ¡cuidado con dejar a tus hijos solos! ¡cuidado con no estar consciente de sus necesidades! ¡cuidado con el control innecesario! ¡cuidado con apartarlos de tu lado! ¡cuidado con no permitirles aprender de la vida imponiendo conocimientos vacíos y sin sentido para sus vidas! ¡cuidado con no ESTAR! ¡cuidado! Pero, no temas, permite que tu instinto te dirija, no nacimos padres, pero algo nació dentro nuestro el día que ellos llegaron a nuestra vida. Tienes todas la herramientas necesarias, no lo dudes, sólo hay que dejarlas salir. Nadie nos puede “enseñar” a ser padres, nadie tiene la verdad en ello, por cuanto todos y cada uno de los habitantes de esta tierra somos únicos, sólo habrá que aprender a sacar la mejor versión de ti mismo en cada uno de tus roles (esposo/esposa, padre/madre, amigo/amiga…hijo/hija) pero recuerda que antes que todos esos roles que la vida te ha permitido conocer, estás SÓLO TÚ MISMO y aprender a conectarte contigo permitirá que establezcas conexiones saludables con quienes te rodean, entre ellos los que seguramente ocupan los primeros lugares en tu lista: tus hermosos hijos.

Fuera de ello, de ese pequeño detalle que seguro no habías notado o te había pasado de lado, puedes estar seguro de que el Unschooling es un estilo de vida maravilloso, único, potencialmente deleitable y sumamente divertido; toda una aventura, la más grande aventura de tu vida, eso te lo garantizo.

Esta es la única infancia que nuestros hijos tendrán, nos necesitan cerca, necesitan nuestro abrazo, nuestro amor, nuestro reconocimiento, nuestra confianza ¿cómo quieres que la recuerden? ¿qué te gustaría que recordarán de su vida a tu lado? ¿cómo quieres que recuerden su relación con sus padres?

Te dejo otra frase que me encanta y me recuerda uno de mis objetivos como madre unschooler: “Que sea esta la infancia que recuerdan con cariño y no la infancia que superar durante su vida adulta” y para asegurarte de ello, sólo necesitas amarles, respetarles y estar junto a ellos.

Dejo mi abrazo y cariño de siempre, sabes que tienes en mi persona alguien en quien apoyarte.

Nos leemos pronto,

ZaydaC

Freinet, en busca del Aprendizaje Natural

En esta ocasión tengo el placer y honor de compartir contigo un artículo de Madai Guido de Jugar en tribu donde nos cuenta sobre la pedagogía de Celestín Freinet y su perspectiva sobre el aprendizaje natural y por experiencia.

Te invito a leerle, visitar su blog y dejarle un comentario. Gracias Madai por acompañarme en esta aventura, me encanta y emociona tenerte de escritora invitada, abrazos.

ZaydaC

 

Freinet, en busca del Aprendizaje Natural

Te invito a viajar por el tiempo para que conozcas de la pedagogía que se convirtió en mi verdadero amor. Los prados frescos y el aroma a flores reina en los pueblos de Francia por ahí de 1950. Ahí como meros espectadores ocultos entre la hierba, vemos como en medio de la naturaleza, caminando con grupo de niños, se encuentra un hombre llamado Celestín Freinet que con toda paciencia permite a los niños descubrir el entorno natural y aprender en libertad.Cada uno de ellos no lleva más que una libreta de hojas blancas y una tiza donde trazan todo cuanto les llama la atención. Así, mientras pasean vemos como un niño dibuja una liebre, otro corre entusiasmado a observar un insecto que encontró en una rama y uno más, se embelesa con el paisaje que se asoma entre las colinas, por cierto, también escriben a su forma letras que en su momento se convertirán en palabras. Freinet no está en absoluto preocupado porque ahora no se entienda su escritura, pues sabe que a su tiempo y a su propio ritmo cada niño aprenderá a hacerlo de forma natural.

¿Qué piensa Freinet del Aprendizaje Natural?

Escuchamos decirle: “Creo que el niño aprende por tanteo experiental, es decir, en base a sus propias experiencias y vivencias cotidianas. Además todo cuanto aprenda debe tener una utilidad para él y para todos.

Ya está terminando la mañana, así que Freinet invita  a los niños a regresar a la escuela. Al llegar un espacio rico en materiales y ambientes invitan a los niños a seguir aprendiendo, todo con calma y sin prisas, los niños andan por su aula tomando lo que deseen hacer. Una biblioteca se observa en un rincón, la cual contiene libros y revistas que los mismos niños han traído y acomodado.

Ya sentados todos juntos en un espacio libre, los niños se comunican entre ellos platicando cosas interesantes. Puede que “den lectura” a sus diversos descubrimientos en su clase-paseoo bien, de los pensamientos que desean compartir. De esta manera se transmite el valor de la escucha activa, la retroalimentación, el valor del respeto, la igualdad, la paciencia entre otros más.

Asomados nosotros desde la ventana, podemos ver en el interior que son los niños quienesplanean colectivamente que desean hacer durante su día, ya sea de manera individual o en grupo si así lo prefieren. En ocasiones han realizado “asambleas” para poner en discusión algún problema que se haya presentado antes o un tema de importancia a considerar y dar soluciones, temas que previamente fueron descritos en su periódico mural, donde felicitan o recomiendan mejoras a sus compañeros por sus acciones.

Cada cierto tiempo los niños eligen sus más preciados escritos, investigaciones y dibujos para compilar su revista escolar e imprimirla. Es por ello que Freinet no lleva un Curriculum, ni libros en específico, sino que insta a los niños a crear los propios por medio de sus aprendizajes reales.

Por su propia iniciativa vemos como un niño se levanta y propone dar una conferencia en la próxima semana. Y es que, gracias a la libertad para aprender, los niños se desafían a sí mismos para hacer investigaciones profundas y presentarlas formalmente a sus compañeros. Nerviosismo pero sobre todo mucha satisfacción se vislumbra en los ojos del niño al pasar por esta experiencia.

No existen exámenes ¿Para probar qué? A cambio de eso, los niños ocupan sus energías en cosas útiles y que aporten valor a sus vidas. De vez en cuando se hacen correspondencia con niños de otros pueblos e incluso su amistad se ha hecho tan fuerte que ya han tenido la oportunidad de conocerse e irse de intercambio.

Las matemáticas no son un problema, pues siguiendo su mismo estilo y confiando en que los niños tienen una alta capacidad para aprender libremente, Freinet les ha traído unas gallinas, naranjas, costales de maíz y otras tantas cosas para que pesen los huevos, cuenten el maíz y corten en porciones iguales las naranjas. Les invita a que tomen medidas de los ingredientes para hacer pasteles, para después venderlos y así general dinero a su “pequeña cooperativa”. De esta manera, están en contacto con las operaciones básicas. A esto le llamó Cálculo Vivo, la forma real de aplicar los números… creo que Freinet es un visionario sin duda, pues de esta manera está generando emprendedores, autómatas y formando educación financiera.

Y entonces, se hace tarde, nosotros debemos regresar a nuestro tiempo, así que nos alejamos poco a poco de los prados, dejando que ese gran hombre con su enorme corazón embriagado por el amor a los niños, continúe su labor. Un hombre que después  de la adversidad vivida, entre guerras, padecer una sordera y de mala salud a causa de ello vivir la experiencia de ser víctima de un campo de concentración, encontró que es, en la cooperación, la comunicación, la escucha y el entendimiento de todos, la llave del desarrollo de los pueblos.

“La escuela no debe desinteresarse de la formación  moral y cívica de los niños y las niñas, pues esta formación no es sólo necesaria, sino imprescindible, ya que sin ella no puede haber una formación auténticamente humana”

Celestín Freinet

Si deseas conocer como se da esta pedagogía aquí en México, existe una escuela llamada Manuel Bartolomé Cossio, que no solo es Pionera sino que además tiene un tesoro invaluable, la maestra Graciela González de Tapia, esposa de José de Tapia quien tuvo la oportunidad de vivir de cerca la filosofía de Freinet. Es una mujer amorosa y entregada a su labor y aunque tuve el gusto de platicar con ella sólo por teléfono, pude apreciar su gran pasión por ayudar. No te olvides de echarle un vistazo a su página hecha por sus propios alumnos.

Y ahora, ¿Qué opinas sobre el Aprendizaje Natural?

Agradezco por leerme,

Nos vemos en unas cuantas lunas…

Madai Guido

Del Homeschooling al Unschooling sin morir en el intento

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Creo que “las preguntas” sobre unschooling son lo cotidiano para mi y siendo sincera, me encantan; jamás me ha molestado que alguien me pregunte por nuestro estilo de vida, lo que hacemos, cómo es que nuestros unschoolers aprenden, sobre la legalidad, sobre umbrella schools, en fin, miles de signos de interrogación acompañan mi día a día y lo disfruto mucho. De hecho, lo he dicho varias veces, me fascina la idea de responder, son un reto para mi, sobretodo cuando esas preguntas vienen en mal tono y de personas que no creen en la educación fuera de las escuelas. Me gusta su silencio al terminar mis respuestas, jamás me he encontrado con alguien que tenga un argumento lo suficientemente bueno respecto a la escolarización y creo que jamás lo haré, por cuanto la realidad es que el sistema educativo es pensado para todo menos para un desarrollo integral y equilibrado en nuestros niños.

Hoy daré voz a una de esas dudas, una de las más frecuentes. Pero, esta pregunta viene de quienes ya tomaron la decisión de salir del sistema, quienes con valentía y responsabilidad han optado por una educación comparable al valor de sus hijos, no a la educación raquítica y vacía que ofrecen las escuelas. Esa pregunta me encanta: ¿cómo pasar del homeschooling al unschooling? y como siempre te hablaré desde mi opinión y recuerda que siempre será sólo eso, una opinión que no pretende ser la verdad absoluta, nadie la tiene. Es un escrito que podrá servir de reflexión para ti, sin más que sólo eso.

Hablemos sobre las diferencias.

La mayoría de nosotros alguna vez ha escuchado sobre educación en casa o homeschooling. Simple, se refiere a eso tal cual sus tres palabras en español lo dicen educación en casa, o bien, escuela en casa. Es una reproducción fiel del sistema educativo, con un régimen de horarios estrictos o no tanto, un currículo que adquieren o siguen cierto programa por el que pagan en una escuela online. Los padres son los maestros, los hijos los alumnos. La casa es el salón de clases e incluso algunas veces tienen una habitación destinada para “las clases” y luce como cualquier aula; sus días son una rutina basada en eso que “necesitan” aprender, tienen organizado su día entre “materias” o “asignaturas; los padres, son quienes planean todo lo que los niños deben hacer para aprender. Algunos se dicen más flexibles, sus horarios no son rígidos, los currículos son comprados o bien elaborados por los padres, incluso hay quienes dicen seguir los intereses de los niños, sólo que se les permite de vez en cuando porque hay que cumplir con “lo que de verdad importa” y eso que “importa” está basado en lo que deben aprender para rendir cierto examen (en México por medio del INEA). Básicamente esto es el home-schooling, más o menos de lo que escribí, pero me quedo con estas líneas para describirlo. Lo he vivido, lo he visto, lo he escuchado, lo he leído, he conocido familias que lo hacen tal cual lo describí. No omití nada.

boy-358188_1280Ahora, sobre lo que amo y promuevo y sí, se notará muchísimo que a esto dedico mis días. Pero no te diré lo que es el unschooling, eso ya lo he escrito varias veces, te diré lo que NO ES el unschooling, de hecho, ya lo escribí en el párrafo anterior. El unschooling no es educación en casa, no es aprender con base en un currículo o inscribiendo a tus hijos en una escuela online, no es tomar el rol de maestro ni tus hijos el de alumnos, no es rutinario, no hay horarios, no hay imposiciones, no hay temas “que necesitan” aprender nuestros hijos, no hay grados, no hay nada parecido a la escuela, no existe rastro alguno del sistema educativo. Eso es lo que buscamos, queremos hijos libre pensadores, autodidactas, emprendedores, creativos, sin miedos ni inseguridades, fuertes y en control de sus emociones y perdón, pero todo esto que describo se aprende sólo si se les permite explorar el aprendizaje y encontrar el conocimientos a través de sus intereses, de su trabajo de investigación, de esas preguntas que surgen en el silencio, ahí cuando no saben qué hacer y van a decirte que “están aburridos”. Los unschoolers no viven un día igual al anterior, no saben de “materias” o “asignaturas”, ellos si aprenden, pero sólo aprenden lo que hace falta aprender según sus intereses, según su realidad, sus objetivos, sus sueños. Y sí, en caso de que un unschooler decida interesarse sobre la química o cualquier otro tema que pudieses relacionar con las “asignaturas” tradicionales, entonces habrá que proporcionarle los medios o recursos para ello. Pero la diferencia es que ha sido un genuino interés y no una imposición del padre/madre. Los padres/madres unschoolers no ponemos límites arbitrarios, creemos que los límites se construyen a nivel personal y que todo individuo tiene la capacidad de hacerlo. No existen reglas, no creemos en ellas, creemos mejor en las actitudes, construimos en familia, según nuestras convicciones, lo que es bueno o no y el cómo comportarnos, siempre basado en el respeto y la tolerancia. Nuestros niños tienen esa capacidad, si les permitimos encontrarla por sí mismos. Cualquier cosa impuesta está fuera de nuestra filosofía y estilo de vida.

Perfecto, seguramente después de leer esto te habrás dado cuenta de que hay una gran diferencia entre uno y otro. Ninguno es mejor que otro y punto. Cada familia tiene su forma y es perfectamente bueno y respetable. Sin embargo, hay un grupo creciente de familias que ha optado por cambiar de rumbo y conocer sobre unschooling.

Así que he decidido dejar unos pasos para lograrlo de manera tranquila y sin presiones.

1. Para ser familia unschooler es necesario primero que los padres se sacudan lo aprendido respecto a la educación. Busca sobre “Aprendizaje por experiencia de Kolb”, aprende sobre el cómo se da el aprendizaje, cómo lo cotidiano tiene un potencial impresionante, cómo surgen en el día a día las posibilidades de aprender, sin más. Saber sobre todo lo anterior te ayudará a estar tranquilo y sentirte seguro con respecto a lo que sucede a nivel cognitivo en tus hijos.

2. Confía en tus instintos y también en tus hijos. Ser padres no es cosa sencilla, pero creo firmemente que hay algo que se desarrolla en silencio cuando nos convertimos en padres, ese instinto que te dice cuando algo va mal, ese cosquilleo que te pone atento cuando existe una situación de peligro, ese no se qué que te despierta de noche, supuestamente de la nada, para descubrir que a tu hijo le a subido la temperatura; eso es instinto paternal y todos lo tenemos. Debemos reconectarnos con ello, nuestros hijos cuentan con nosotros y sólo nosotros sabremos al cien por ciento qué es lo mejor para ellos. Ese temor que siente respecto al unschooling no es en vano, es un llamado natural, te habla de que ESTO NO ES FÁCIL, nadie jamás lo ha dicho y cuidado, porque el unschooling puede prestarse para descuidar a nuestros hijos. ¿Eso nadie te lo había dicho? ¿cierto? pues no es más que la verdad. Necesitas estas consciente de que tus hijos TE NECESITAN todo el tiempo atento, todo el tiempo presente, siempre a su lado, siempre, siempre, siempre. Es un trabajo muy cansado, pero hermoso y los resultados son lo mejor. ¡Cuidado con el Unschooling! que no lleven un currículo, no quiere decir que no hacen nada.

Ahora bien, nuestros hijos. Confía en ellos, todos nacimos con la capacidad y las habilidades necesarias para adquirir conocimientos. Desde temprana edad los niños comenzar por explorar. Debes recordar los primeros meses, donde literalmente ponen a prueba sus sentidos, todo tocan, todo lo llevan a la boca, todo observan, todo huelen, los sonidos les atraen. Así es como aprenden, así es como se apropian de su entorno y comienzan la construcción de su identidad; conocen sus límites (los jalones de cabello, las mordidas y golpes son eso). Llega un momento en que de alguna manera nosotros, los padres, podemos detener esos procesos naturales de aprendizaje ¿cómo? imponiendo, no permitiendo el juego libre o limitándolo, diciendo NO para todo, en lugar de ofrecer otras opciones. Confía en tus hijos, ellos aprenden, ellos de verdad que conocen el camino, nacieron con ello, tienen la capacidad de aprender. Obsérvales de cerca, no te apartes.

3. Deja a un lado tus currículos, da de baja las escuelas online y tómense unas vacaciones. Tomen este tiempo para conocerse, para encontrar en familia sus intereses, para conversar, para reflexionar, para jugar, para caminar en silencio, para “perder el tiempo” si lo quieres llamar así. Deja que tu instinto paternal te dirija, date un tiempo para meditar, nada complicado, siéntate en un espacio tranquilo y conéctate con tus sentidos, escucha, observa, huele, siente, respira hondo muy hondo y relájate. Date ese permiso, porque, te cuento que para que esta transición se de de manera tranquila y natural tendrás que comenzar por ti. Si tu estás tranquilo, relajado y consciente del rumbo que estás por tomar, eso se reflejará en la vida de tus hijos y ellos también vivirán esta transición tranquilos y relajados. No mueras en el intento, esto es clave para pasar del homeschooling al unschooling. El unschooling se basa en eso, es un estilo de vida relajado y sin presiones, el inicio debe ser igual.

4. Listo, no he dicho más de lo que necesitas para cambiar de rumbo, del homeschooling al unschooling.

Si aún no te convence entrar de lleno, tal cual lo describo en los pasos anteriores, no te preocupes. Todo en la vida es un proceso, tu proceso puede requerir de más tiempo, o de un comienzo un poco más organizado. Puedes comenzar por diseñar y planear experiencias de aprendizaje, sin imposiciones, es mejor proponer. Las propuestas son actividades que sugieres a tus hijos, pensadas por ti o en conjunto con ellos y organizadas por ambos, incluso puedes separarlo por “áreas de aprendizaje” según sus intereses. Por ejemplo, si está interesado en la naturaleza, puedes organizar una salida al parque y buscar distintos tipos de árboles o arbustos para luego crear un pequeño libro sobre las plantas de tu comunidad. Eso es una experiencia de aprendizaje que promueve el desarrollo de habilidades de investigación, pensamiento, comunicación y demás. Una experiencia significativa y enriquecedora.

Siguiendo los anteriores pasos, tendrás una transición tranquila y sin morir en el intento.

Leo constantemente en los grupos sobre homeschooling a padres preocupados porque sus hijos de 4-5 años aún no leen bien, porque no creen estar haciendo bien su “trabajo” como educadores en casa, porque no saben si es así como debieran sus hijos aprender, porque no tienen ni idea de cómo “enseñar” a sus hijos sobre física; madres que con sólo leerlas puedo ver sus lágrimas de ansiedad y estrés. Comprendo plenamente que no es fácil digerir que te encargarás de la educación de tus hijos en todo sentido, en cada área de su desarrollo y claro los resultados de eso serán por completo responsabilidad de los padres, de nadie más, no habrá maestros a quienes culpar o malos métodos de enseñanza-aprendizaje que reprochar. Será por completo nuestra responsabilidad y eso PESA. Sin embargo, puedo decirte que estás en el camino correcto, lo escribí antes y lo dejaré aquí de nuevo por que lo creo importante: “Nadie jamás dijo que esto era fácil”. Aún así, sabes que cuentas conmigo para ello, tienes en mí una compañera de aventura, de verdad, no me molesta recibir tus dudas, para nada me quitas tiempo, te responderé cuando mis ocupaciones y mis hijos me den permiso, pero ten por seguro que puedes contar conmigo.

Dejo un experimento de Dr. Edward Tronick donde podrás ver cómo es que nuestra actitud, nuestras emociones, nuestro trato, se refleja por completo en nuestros hijos, son sensibles a lo que nos pasa, al cómo nos sentimos. El experimento es en infantes pero esto permanece por toda su vida junto a nosotros. Así que si estás tranquilo, mejor.

 (Video en inglés pero no necesitas mucho para comprender lo que sucede)

Espero que este artículo te ayude a comprender que el camino NO EXISTE, lo construyes tú mismo, por lo tanto, no es igual de una familia a otra. Cada familia, como única, tiene un estilo ÚNICO, que nadie te diga cómo hacerlo, nadie en realidad tienen en sus manos (blog) la verdad absoluta ya que no existe definición universal para el Unschooling. Lo que has leído en este artículo es desde mi perspectiva, es tan sólo una opinión más. Toma de él lo que te gusta, busca aquí y allá tu propio estilo y te invito de corazón a establecer tu propio concepto de educación sin escuela.

Abrazo y como siempre, gracias por leerme.

ZaydaC

Cada niño es único y merece ser tratado como tal, sin la generalidad de los currículos y escuelas online

cada niño es unicoHace tiempo que vengo pensando en el por qué me es tan sencillo llevar este estilo de vida. A decir verdad, como todos al inicio de nuestra travesía fuera de la escuela, comencé por comprar un currículo online. Te cuento que no nos fue nada bien, aun cuando mi intención era que nuestros hijos vivieran su día día más relajado que dentro de la escuela y que cada momento tuviera un significado para ellos, lo que hacíamos era por completo lo opuesto. En aquellos días, durante nuestra primer etapa como travelschoolers, nuestra vida pasa dentro de hoteles, así que todas las mañanas debíamos ponernos a trabajar para tener tiempo de ir a nadar y ver algunas películas juntos, esperar a papá y por las noches salir a cenar en familia. Nuestras mañanas para nada eran tranquilas, era YO CONTRA MIS HIJOS, una lucha diaria, ellos apáticos, yo gritona; ellos enojados, yo fastidiada.

Fue entonces cuando me detuve a reflexionar en lo que estábamos haciendo y me dí cuenta de que me había equivocado al comprar ese currículo. Está de más contarles lo pésimo que era, lo lento que se ponía el servidor y las miles de veces que teníamos que poner contraseñas para continuar trabajando; agrega a esto que el currículo que pagamos no estaba pensado para disfrutarse, parecía más un “ahórrate el trabajo mamá” que otra cosa, es decir, te dan todo para la semana y dividido por materias, listo para imprimir y responder; cada día de la semana debías trabajar en esto o aquello, llenar esta o aquella actividad, leer esto o aquello, hacer un resumen de esto, escribir aquí, responder allá y nada con sentido entre sí. Era un “salpicadero” de una y otra cosa, estructurado para trabajarse de manera aislada, sin conexión entre sí; quedaba todo por separado, sin formar parte de la vida de los niños, sino sólo como una simple ESCUELA ONLINE, igual a una presencial.

Estuve por un momento en reflexión y decidí hacer lo que tanto había hecho durante mis años como docente, una planeación de experiencias de aprendizaje, basada en la etapa en la cual cada uno de mis hijos se encontraba en esos momentos. Lo hice, por materias y partiendo de una idea central o concepto. Me gustó, me llevó varios días, hice conexiones entre las materias, mi objetivo era que nada estuviera aislado, que todo fuera encajando entre sí para lograr mayor comprensión y asegurar aprendizajes para toda la vida.

Comenzamos con este currículo, no teníamos horarios sino que dejábamos que el día nos dijera cuándo, me permití ser un poco más flexible.

Con el tiempo, fuimos abandonando el currículo y nuestro anecdotario, nos permitimos ser LIBRES en todo sentido. Y lo hicimos porque como padres nos topamos con que hay muchas razones las que nos tienen fuera del sistema; una de ellas es que no queremos que nuestros hijos sean engañados, no queremos que ellos aprendan mentiras bien planeadas. En cada sistema educativo encontrarás este tipo de “cosas que enseñan” que nada tiene que ver con la realidad, por ejemplo en historia, ni te asomes a ver los libros de historia de México de las escuelas (nuestro país), creo que todos sabemos que la historia carece de super héroes, pero al leer esos libros encontrarás a Cristóbal Colón como un descubridor y no como un saqueador, por darte un ejemplo. Estas razones y que comprendimos que si nuestros hijos no pintan para matemáticos, no tienen porqué perder su tiempo aprendiendo sobre eso (es un decir, nuestros hijos son muy matemáticos) pero lo escribo para que comprendas un poco el por qué de nuestra decisión de hacer a un lado los conocimientos impuestos por el sistema y permitir a nuestros hijos trazar su rumbo, descubrir sus intereses y aprender sólo lo que les interesa.

El resto del cuento ya lo conoces, seguramente has leído otros de mis artículos donde expreso claramente el por qué de nuestro estilo de vida.

Y justo hoy, como a las 9 de la mañana cuando me disponía a levantarme y comenzar mi día, reflexioné en todo esto y en todos los posts en los grupos de apoyo de padres que no saben por dónde comenzar, que tienen muchas dudas en relación a los currículos ¿cuál comprar? ¿qué escuelita online pagar?

He dicho en repetidas ocasiones que me ha costado encontrar radical unschoolers en México, si tengo contacto con algunos de habla hispana pero no en mi país. Ésto, debo decir, me tiene desde hace semanas pensando en “el por qué” ¿Cómo es posible que no encuentre otra familia de radical unschoolers aquí?

Así que recordé que mi carrera como docente me ha traído hasta aquí, que el haber trabajado siempre en Colegios Socio-Constructivistas me permitió conocer sobre procesos de aprendizaje y libertad de pensamiento; no estoy para nada diciendo que esas escuelas son buenas y las recomiendo. Lo que ahí promueven suena lindo, pero dentro del aula es irreal. Siempre pensé que aplicado a un niño, se volvería una buena forma de educación, lo cual era imposible en grupos de 25 niños. En fin, me he dado cuenta de que somos Radical Unschoolers gracias a todos esos años, allá aprendimos (no sólo yo) que la experiencia es la mejor forma de adquirir conocimientos y así es cómo llegamos a esto que hoy tanto amamos y que promuevo de todo corazón.  Entendí que es algo relativamente nuevo, que todos conocen por lo menos la palabra “homeschooling” pero les hablas del Radical Unschooling y no, no logran comprender cómo llevamos nuestro día a día, nos tachan de negligentes y de hippies. Me propuse llevar a más familias esta forma de aprender viviendo, así que estoy buscando comenzar algunas charlas en mi ciudad sobre esta alternativa

Fue un proceso largo. Promuevo y defiendo los procesos naturales no sólo en los niños, sino también en los adultos, en este caso, sus padres. Tenemos derecho a vivirlos, en paz y comprender desde nosotros mismos que todo tiene su tiempo; ésto nos permite entender a nuestros hijos y dejarles aprender a su ritmo, vivir cada etapa, ser niños, jugar y ser felices.

Cada niño es único y pensando en ello, tengo que decir que NO RECOMIENDO NINGUNA ESCUELA ONLINE, NI ADQUIRIR ALGÚN CURRÍCULO, seguro habrá algunas que pinten lindo desde afuera, pero si lo que ofrecen es darle al padre el material con el cual trabajará durante un ciclo escolar, dividido por materias y sin pensar en las necesidades, habilidades, inteligencias de cada niño, NO sirve; desde mi punto de vista es como si aún asistieran a una escuela. Conocimientos generales y vacíos que olvidarán tarde o temprano.

Si tu intención es comenzar, no te preocupes, sé bien que suena algo complicado el crear por ti mismo una planeación de experiencias de aprendizaje si nunca lo has hecho. Considero que será un buen primer paso y que a través de ésto comprenderás fácilmente el cómo se da el aprendizaje en todo momento y cómo aprovechar cualquier situación. Lo cotidiano tiene gran potencial, sólo hay que aprender a distinguirlo.

Ahora, ¿te preocupa la validez de este tipo de educación? tengo algunas alternativas para ello, si eso es lo que te detiene, te puedo contar sobre ello, pero no lo haré aquí para no confundir, te pido me contactes y con gusto aclaro tus dudas al respecto.

También te cuento, que en vista de lo mucho que me gusta estar en contacto directo con las familias que decidimos salir del sistema y el cuanto amo nuestro estilo de vida y quisiera ver otros niños aprendiendo de la vida y sin imposiciones, comencé un curso online para padres, donde tendrás acceso a una descripción clara de todo lo relacionado con la planeación de experiencias de aprendizaje, utilizando como eje central la indagación y pensando en áreas de desarrollo no en materias. Esto será un apoyo para que tú mismo puedas crear un entorno educativo libre, al principio regulado por ti (pero en conjunto con tu hij@) y pensando sólo en él/ella. Donde el objetivo al final de la línea será comprender el aprendizaje natural y  poco a poco dejar las planeaciones de lado, seguro de lo que estás haciendo como formador de tus hijos, confiando en ellos y sus tiempos. Conocerás sobre las teorías que soportan el aprendizaje por experiencia y el cómo acompañar a tu hijo, hacer de lo cotidiano, algo extraordinario.

Las pre-inscripciones ya están abiertas, planeo comenzar con un charla grupal (Hangout de Google+)  donde hablaré sobre aprendizaje por experiencia, la teoría que soporta este estilo de vida.

Si estás interesado en recibir más información al respecto, deja un comentario aquí y enviaré a tu correo la información completa. Comenzaremos pronto. O puedes visitar la página del Curso “Planeación de experiencias de aprendizaje”.

Espero de verdad llegar a muchos padres que están buscando la forma de comenzar o de darle un cambio a su educación fuera de la escuela y al decir escuela me refiero a todo, currículos y escuelas online.

“El objetivo de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente repetir lo que otras generaciones hicieron” -Jean Piaget

“La meta de la educación no debe ser llenar al niño con datos académicos previamente seleccionados sino cultivar su deseo natural de aprender” -María Montessori

Gracias como siempre por leerme,

Zayda C

Un día en la vida de mis Unschoolers

Escribir este artículo me ha resultado un poco complicado, debo confesar que miles de ideas rondaron mi cabeza y ninguna tomaba forma como para incluirla. Eran como buscar luciérnagas de día, no las vez pero sabes que están allí en algún lado. En fin, tarde tiempo en comprender que debía escribirlo todo, que cada una de esas vagas ideas al pasar por el filtro de mis manos y mi teclado, se tornarían fuertes y visibles.

Y aquí voy.

Un día en la vida de mis Unschoolers es algo que no puedo describir como “uno sólo”, no hay día igual a otro, no existe rutina alguna en nuestro mundo de aventuras, cada día ofrece sus inigualables oportunidades y las aprovechamos cuando así lo decidimos. Hay días en lo cuales pareciera que “no hacemos nada” y lo entrecomillo porque creo firmemente en el “no hacer nada” como algo necesario en la vida. Esos espacios de silencio y de encuentro consigo mismo son parte importante de nuestro tiempo en este mundo, es allí donde las respuestas aparecen, donde nuestro pensamiento hace de las suyas y nos muestra el camino, donde nos escuchamos y nos conocemos a profundidad y así avanzamos seguros hacia nuestros objetivos.

Los días, esos no los medimos en horas o minutos, sabemos bien que sólo contamos con 24 horas, pero voltear a ver el reloj no cambia eso. No hay horarios rígidos en nuestros días, los únicos horarios que tenemos preestablecidos (por decirlo de alguna forma) son aquellos que nuestro hijos dedican a sus actividades musicales, cada uno de ellos eligió un instrumento y está aprendiendo a transmitir la música con la que nacieron a través de ellos. Destinan una hora por semana para asistir a clases con un experto, sin embargo, su interés brinca esa barrera del “sólo aprendo con un maestro” y buscan adquirir conocimientos por otros medios. Ellos saben bien que las fuentes de aprendizaje abundan así que han encontrado que YouTube y sus tutoriales son un recurso maravilloso. También saben que no sólo existe un experto en esos instrumentos que tanto les interesan, así que en cuanto suegen oportunidades de aprender de alguien más, lo hacen. La verdad no está en boca de una sólo persona y ellos saben que en la diversidad de pensamiento y formas de ver la vida está la riqueza de este mundo. Tratamos de rodearlos con personas interesantes que puedan o tengan la posibilidad de aportar algo valioso a sus vidas, así que esa es otra de las fuentes importantes de su auto-aprendizaje.

Juegan. No creo que exista mejor cosa por hacer para un niño, ni mejor forma de aprender que el jugar. Y no, no los limito, defiendo su derecho a jugar, por lo tanto les permito jugar todo el tiempo que necesiten. Sé perfectamente TODO lo que están aprendiendo durante sus juegos, por eso es importante para nosotros, sus padres, permitirles jugar y más jugar. Hemos aprendido, muchos de nosotros, que “el juego” no es parte del aprendizaje, es visto como una pérdida de tiempo, como algo que sólo se hace por unos minutos al día porque así es como “debe ser”, porque “la escuela es primero”. Y lo peor del caso es que muchos de los padres de familia con quienes tengo contacto aún LO CREEN ASÍ, triste, pero cierto. Si tan sólo dedicaran unos cuantos minutos de esos en lo que se preocupan porque sus hijos se la pasan jugando a investigar sobre la relación tan estrecha entre el juego y el aprendizaje, vivirían en paz observando a sus hijos “perder el tiempo jugando”.

Nuestros Unschoolers son dueños de su tiempo y hacen con él lo que mejor conviene para los sueños que construyen desde hoy. Protagonizan sus días, ellos y sólo ellos deciden qué y cuándo.

¿Qué les gusta hacer? Tal vez respondiendo a esta pregunta permitiré vean un poco el cómo vivimos el unscholing en nuestra familia.
Como saben, tenemos 3 peques. El mayor tiene 11 años, él es un LEGO fan y pasa mucho de su tiempo creando con esos bloques, ama los videojuegos y también pasa un tiempo en ello. Desde hace tiempo que dice querer ser ingeniero en robótica o ingeniero químico, de hecho ha pensado en las dos porque tiene ya varias ideas/proyectos en mente y necesita un poco de ambas para desarrollarlo; nuestro hijo es un ingeniero en desarrollo; el trabajo que hace hoy al respecto es ya parte de su formación como ingeniero, así que ¿porqué esperar a que “sea grande” para llamarse ingeniero?. Lo que ocupa sus días ya es ingeniería y aún que hay otros días en los que lo olvida, eso no deja de estar en su mente.

Nuestra otra peque tiene 9 años, ella pasa su tiempo sobre sus bicicleta, le encanta practicar lo que ya ha aprendido en su teclado y juega mucho con su pequeña hermanita, aunque no todo sea miel sobre hojuelas siempre pasa mucho tiempo con ella. La inteligencia naturalista predomina en su personalidad, por lo que ella ha manifestado querer ser veterinaria, ama a los animales y debo decir que los animales la aman a ella, tiene un don especial para comunicarse con ellos, de verdad se comprenden entre sí. Le gusta saber sobre animales y constantemente hace preguntas sobre ellos.

La más peque tiene 5 años, ella es un alma libre que sabe estar consigo misma. Puede pasar largo tiempo ella sola jugando en jardín o simplemente caminando de un lado a otro. Le gusta que le lea cuentos desde siempre y hace tiempo que comenzó a dictarme algunos de su autoría, los tengo guardados en mi laptop y espero algún día leerlos con ella en unos años más para ver su reacción respecto a las historias tan fantásticas que creaba desde sus 4 años. Como me ha observado pintar y ser maestra de arte y pintura desde siempre, ha decidido tomar el mismo camino. Está ya aprendiendo de varias técnicas e incluso comenzando sus primeros estudios a color para lo que será su primer serie. Ella es una niña en movimiento y me ha enseñado muchas cosas nuevas al respecto, busca la manera de aprender mientras se mueve y la verdad que ni cuenta se da de ello hasta que llego yo y le cuento cómo es que lo que hace le ayuda a aprender tal o cual cosa.

Es así como un día en nuestra familia pasa, si alguno quisiera visitarnos es bienvenido porque creo que es la única forma de explicar bien cómo acompañamos a nuestros hijos en sus procesos de aprendizaje. Es cuestión de estar atentos siempre, de observarles de cerca y en cuanto la oportunidad se presente hacer evidente el aprendizaje. Para ellos es sólo jugar todo el tiempo, pero para nosotros es un reto diario, surgen oportunidades todos los días y las tomamos y nos apropiamos de esos momentos para aprender algo junto a ellos. Si es necesario profundizar, profundizamos; si necesitamos experimentar, lo hacemos; si necesitamos simplemente salir a conocer un lugar nuevo para abrir nuestras mentes y aprender sobre algún tema que no encontraríamos dentro de casa, lo hacemos. No somos sus guías, somos sus compañeros de aventuras, somos sus padres y cuentan con nosotros para todo. Saben que si nos necesitan aquí estamos para ellos y también saben que no estorbamos, saben que los dejamos ser ellos mismos.

Nuestra familia es así, este estilo de vida es lo mejor que nos ha pasado y aunque para mucho es difícil comprender como llevarlo a cabo, a nosotros simplemente se nos da natural. Tal vez alguno se identifique con “el cómo” vivimos nuestro día a día, tal vez no, pero es así como lo hacemos. Vivimos el presente, el regalo precioso del hoy.
Y muchos seguramente se preguntarán cómo es que “certificaremos” los estudios de nuestros hijos y mi respuesta es simple: “ya estamos trabajando en ello y no nos preocupa”. La educación como hoy la conocemos es algo relativamente nuevo, las escuelas unos años atrás no eran tan “importantes” como hoy. La educación se daba dentro del círculo familiar, la comunidad estaba involucrada en ello y funcionó perfecto hasta que los intereses malintencionados (ocultos) tomaron fuerza y la gente lo tomo como parte de sus vidas sin cuestionar.
Hoy nuestros hijos, como muchos otros están viviendo un cambio de esa antigua percepción de la educación y en ello nos enfocamos. Estamos, junto a otras familias, criando ciudadanos incómodos y no nos dejamos llevar por lo que la mayoría hace, somos libres y con ello viene la responsabilidad de desarrollar la habilidad de auto-gobernarse en nuestros hijos para que no sean manipulados por nadie, para que cuestionen todo lo que les rodea. Ellos, nuestros hijos, están aprendiendo que ser libres es la única forma de vivir, no tienen que “adaptarse” a algo que no les hace felices.

Espero haber aclarado un poco y me disculpo por no poder escribir un “listita” de actividades diarias de mis hijos, eso no existe en esta familia y escribir algo así hubiera sido una pérdida de tiempo y una mentira.

Agradezco, como siempre, el tiempo que has dedicado para leerme.

Zayda C.

Unschooling Aprendo en Libertad

Orgullosamente madre Unschooler, ¿cómo llegué a este punto?

Me declaro total y completamente  reflexiva, me encanta estar conmigo misma y escuchar mis pensamientos por algunos minutos. Debo decir que tengo la capacidad de alejarme del momento y viajar durante algunos segundos o incluso minutos a lugares donde hace algunos años jamás hubiera llegado. He aprendido a estar en calma y a  pasar un tiempo a solas conmigo, ha resultado una verdadera delicia y he conocido mucho más de mi persona, que en todos mis años.

Y ha sido en medio de estos momentos donde me encontré hace unos días observando mi vida y la de mi familia. No pude evitar recordar lo mucho que he pasado y todo lo que he aprendido sobre nosotros, sobre nuestros hijos,sobre nuestra manera de ver la vida, sobre mí. Y la siguiente pregunta vino a mi mente: ¿cómo llegué hasta este punto? ¿qué me trajo hasta aquí? Te contaré algunas de las experiencias que me llevaron a tomar esta decisión, algunas muy personales pero espero puedas comprender que si lo escribo aquí es por mi compromiso con los niños, por mi deseo de abrir los ojos de quienes me rodean respecto a la educación dentro de las escuelas.

Mis respuestas de inmediato aparecieron como fotografías, una tras otra, pasaron frente a mí todos aquellos años atrás. Vi de todo, desde ex compañeras de trabajo, colegios en los que trabajé, malas personas dirigiendo un espectáculo bien montado dentro de las escuelas donde trabajé, buenas amigas que me ha dejado mi experiencia como ex docente y muchas caritas tristes y solitarias, esas caritas de mis ex alumnos, de muchos de ellos, abandonados por sus padres día tras día;  iban al colegio y salían de él para ir a sus extracurriculares, regresaban a casa de noche cansados y con ganas de ver a sus padres, los cuales, pocas veces les ponían atención. Y esto último, no lo he inventado yo, fue parte de mi vida como docente, fueron las pláticas entre mis alumnos y yo, sus dibujos, los que me lo contaban todo.

También recordé la primera vez que dejé a mi hijo mayor en el maternal a sus pocos año y meses de vida y el cómo era tan fuerte mi convicción de que eso “era lo mejor” para mi pequeño. Jamás había escrito sobre esto pero mi corazón lloraba cada día al dejarlo en manos desconocidas y mis lágrimas salían como ríos mientras conducía de regreso a encontrarme con una casa sola y sin sus ruiditos, sus risitas y sus pequeñas manitas. ¡Cuánto tiempo perdido! De verdad no hay recuerdo más doloroso que ese, pero mi edad, la inexperiencia, el “consejo” de quienes nos rodeaban no me permitió darle a mi pequeño hijo TODO el tiempo que necesitaba junto a su madre. Es algo que jamás recuperaré, son momentos que perdimos juntos, jamás veré esos días de otra forma, serán así en mis recuerdos, solitarias mañanas anhelando dieran las 12 horas para regresar por él y abrazarlo.

En ocasiones, muchas por cierto, estamos completamente convencidos de que lo que hacemos por nuestros hijos es bueno, nuestras intenciones siempre son buenas, al final amamos a nuestros hijos como nadie más y queremos verles felices. Hoy sé lo mucho que estaba equivocada. Y no me dí cuenta de mi equivocación si no hasta que ya mis tres hijos pasaron por esa etapa, no pude rescatar a ninguno de mi ignorancia, sólo me queda este intento por recuperar a cada uno de ellos, de conocerlos como debí desde el principio de sus vidas. Eso intento.

Pasaron los años y comencé a trabajar en mi misma, aprendí/me enseñaron bien que para ser “alguien en la vida”  había que “hacer algo”. La pintura siempre ha sido mi pasión, desde mis 14 años no dejaba de pintar, descubrí que eso era lo que quería hacer por el resto de mi vida a esa tan corta edad. Cuando mi primer hijo nació y yo “tenía tiempo libre” mientras él asistía al maternal, un día por semana iba a clases con un maestro que me dejó tantas enseñanzas, tanto fue lo que puso frente a mí que hoy sólo me queda decirle “gracias por cambiar mi vida”, de esos pocos bueno maestros que durante tu vida encuentras en el camino. Supo bien cómo sacar de mí lo que tanto ansiaba pintar, me mostró algo que nadie más, conocí la belleza del trazo infantil, irónicamente en pinturas de algunos adultos, esos trazos no venía de las manos de ningún niño. Él, mi maestro, me presentó a COBRA, un grupo de pintores de finales de los 40´s que en reclamo a la industrialización y todo lo que en aquellos tiempo sucedía en nuestro mundo, comenzaron a pintar “como niños”. Quedé fascinada con ello y decidí que así comenzaría mi primera serie, eso además de lindo sería muy fácil de hacer (eso pensaba); jamás estuve más equivocada. Trazo tras trazo simplemente no conseguía darle la forma que deseaba a mis dibujos, no parecían hechos por un niño, mi mente adulta ya no podía recordar nada de aquella libertad. Fue aquí cuando mi amor por la pedagogía y la educación despertó. Busqué algunos libros sobre trazo infantil, sobre educación, sobre el cómo los niños aprenden, de dónde es que consiguen hacer  sus dibujos y el porqué nosotros, los adultos, hemos perdido la capacidad de hacerlo. Investigue mucho tiempo y no logré dar en el blanco, así que decidí vivirlo. Abrí una clase de pintura para niños (mis verdaderos maestros de pedagogía), yo les enseñaría a expresarse y ellos me mostrarían el cómo y de dónde vienen sus ideas. Así al fin, al comprenderlos, comenzaría mi tan anhelada serie. Mis investigaciones tuvieron sus frutos, observé a estos chiquitos hacer sus dibujos y aprendí a valorar sus trazos, tan libres y tan limpios, tan suyos y sin contaminación del mundo que lo rodea, tomando sólo lo que para ellos era importante; eran ellos y sus dibujos, eran ellos y sus colores y no importaba si tenían “sentido” para alguien más, ellos comprendían lo que pasaba en esas escenas que plasmaban aún que yo no lo hiciera. Les pedía que me explicaran sus dibujos y sus elecciones de color y cada día quedaba boquiabierta con sus explicaciones, tan naturales, tan sinceras, tan simples y tan complejas a la vez.  Allí comencé.

Unos meses después me invitaron a formar parte del cuerpo docente de un pequeño colegio donde sólo tenía maternal y preescolar. Yo abriría allí un taller de arte donde mi función sería esa, llevar el arte a cada uno de los niños y mostrarles el camino hacia la expresión plástica a tan temprana edad.  De nuevo entré a un mundo por completo desconocido para mí, jamás había trabajado con tantos niños. Tenía tan sólo algunos conocimientos sobre educación y mi miedo era enorme. No me quedaba más que continuar mi trabajo de investigación, conocer todo al respecto y abrirme camino hacia algo que jamás pensé amaría tanto. Leí y más leí, busqué la manera de comprender lo que vivía día tras días al lado de esos pequeñitos, tenía que dar lo mejor de mí, era mi responsabilidad entregarles mis días y mostrarles un poco de lo mucho que amo el arte, mi entusiasmo era gigante, no perdía ni un segundo con ellos, siempre estaba mostrándoles reproducciones de pinturas famosas y no tan famosas, acompañándoles a mezclar colores y descubrir algunos nuevos. Eran mi vida y compartí con ellos mis primeros años como maestra y tallerista, me enseñaron a comprender a mis hijos, que en aquel entonces el mayor ya tenía 4 años y ya nos acompañaba mi pequeñita de 2 años. Todo iba bien, hasta que me dí cuenta de que mucho de lo que la directora ofrecía a los padres NO EXISTÍA en esa escuela, todo era un muy bien armado teatro y los padres, como no veían lo que sucedía durante la mañana, lo creían ciegamente. Me cansé de formar parte de esta mentira y dejé mi trabajo al finalizar el segundo ciclo escolar allí.

Después de algún tiempo comencé a trabajar en otro Colegio, aún con miedo por la primera impresión, pero acepté y me llevé a mis hijos para allá. Este otro Colegio decía ser socio-constructivista y todo sonaba perfecto; debo confesar que me convencieron, se las creí por algún tiempo. Te cuento que en apariencia y a ojos de muchos, incluso los padres familia, esos niños eran “libres”. Realmente, como padre y como docente, creías esto sin cuestionar. Los niños aprendían por proyectos y según, eso les permitía, en medio de sus “investigaciones”, aprender sobre todas las demás materias. Es decir, elegían un tema, supuestamente decidido por la mayoría, donde, en un grupo de 25 a 27 niños, la realidad era que ese tema, era “idea” sólo de unos pocos; el resto se tenía que ajustar a ello. De verdad que la intención era buena y los padres veían a sus hijos entusiasmados en ello, pero, aquí viene lo incoherente; los niños, según, decidían todo lo que sucedía dentro del aula, todo giraba alrededor de ellos y sus decisiones respecto al supuesto proyecto. Nada más alejado de la verdad, los niños eran TODO el tiempo dirigidos por las maestras (sin malas intenciones, quiero pensar) el problema es que al final esta escuela como todas las otras tenían que rendir cuentas, es decir, era controlada por el sistema educativo. Eso es normal, así trabajan todas la escuelas, eso es parte de las regulaciones del sistema. El problema es que lo que “vendrían” era otra cosa y al final lo que hacían era total y absolutamente una mentira. No era real. Había siempre uno o dos niños líderes, ellos lo decidían todo y los demás sólo eran influenciados por esos pocos y no les quedaba más que aceptar lo que la mayoría decidiera. Cuando era momento para votar (proceso por medio del cual todo se decide en esta escuela), podías ver sus caritas volteando a sus compañeros, levantando sus manitas e intentando decidir por lo que la mayoría eligiera, sin pensar en lo que a ellos en realidad les interesaba. Cosa más absurda no he vivido. Las maestras, muchas muy buenas y comprometidas con su trabajo, eso no lo niego, sabían bien como hacerlo desde hace años atrás, ya era un formulita bien aprendida que sabían bien seguir para que todo el teatro al final del ciclo escolar pareciera planeado y hecho por los niños. La verdad era otra, todo era manipulado por ellas (maestras), por coordinadoras y directora, los niños estaban en segundo plano; nada era cien por ciento idea de los niños, nada era cien por ciento hecho por los niños. Pero sabían bien hacer su trabajo y dirigir a los niños a un “producto final” que los mismos niños decían era suyo, los habían convencido durante sus 200 días de ciclo escolar de ello y al final su discurso memorizado era presentado frente a sus padres y cerraban toda esta escena con un aplauso, tantas y tantas mentiras.

Y ¿dónde estaba yo en todo esto? debo decir que allí en medio, pero también debo decir que mi queja era siempre la misma, NO estaban respetando a los niños, a sus procesos naturales de aprendizaje, a sus ideas, a su manera infantil de querer hacer las cosas y mis quejas llegaron a fastidiar a la coordinadora, tanto que terminaron mi contrato al final de dos ciclos escolares. Supongo que fue incomodo tenerme como “empleada”; siempre decía lo que pensaba porque en mí no existía el hacer lo que me dijeran sin antes expresar mi desacuerdo;  fui incomoda porque no lo hacía sin antes decir lo que mi corazón me dictaba y de verdad que lloraba por tantas injusticias. Mi pasión era tanta que no tardé en sentirme el bicho extraño en esa escuela, no comprendía como maestras con tantos años no podían verlo o lo veían y no hacían nada, ¿cómo era posible que continuaran haciendo lo que la coordinación y dirección del colegio les decía, sabiendo bien que no era correcto?

Agradecí salir de ese lugar puesto que mis hijos me acompañaban y bien sabía que ellos también estaban viviendo esa misma mentira. Llegué a pensar que “no existía colegio/escuela perfecta”, que debía conformarme con lo que tenían mis hijos a su alcance y ni hablar. ¡Qué pensamiento más injusto! ¿Porqué mis hijos debían conformarse con eso?, con tan poco, con nada.

Terminó allí mi contrato y después de mucha insistencia acepté otro trabajo, la tercera es la vencida, me decía a mi misma. Esta vez en un colegio constructivista muy grande. Allí trabajaría feliz, pensaba yo, pues me habían prometido que haría con mi puesto lo que quisiera. Y así fue, modifiqué el programa tan obsoleto y viejo que tenía para la clase de “arte” y  trabajé tranquila por unos meses, me trataron siempre maravillosamente, ni una queja al respecto. Pero de nuevo lo mismo, los niños jamás han sido prioridad en esa ni en ninguna de las escuelas en las que trabajé y conocí. Ya era demasiado para mí y para mis hijos, a pesar de las altas expectativas que tenía, la verdad era otra. Me sentía sola. A nadie allí le importaban los niños, nadie tenía el corazón bien puesto para trabajar con ellos más allá del “enseñarles” algún tema, era un ambiente frío y se notaba en sus muros, tan pulcros y nuevos, tan vacíos. Había también buenas maestras, pero eran muy pocas y no tenían tiempo de hacer su trabajo maravillosamente, las llenaban de tantos y tantos formatos que llenar que cuando tenían que estar frente al grupo ya estaban fastidiadas.

Entendí que ya era suficiente, que no podía permitir que mis hijos continuaran viviendo esto, que era cierto que jamás encontraría escuela perfecta, no existía esa posibilidad. Me sentí sola en ese  momento, sentí como mis ideales se iban al suelo, sentí que estaba abandonando a mis hijos; aún y cuando estábamos dentro del mismo edificio yo no estaba con ellos, era su maestra por 50 minutos y esos minutos, cuando iban a mi salón de arte eran hermosos. Amaba lo que hacía, pero amaba más a  mis hijos y de verdad sentía que los estaba haciendo a un lado. Ellos son mi única y más bella responsabilidad y aunque de verdad me había preparado para dar todo por mis alumnos, aún cuando mi corazón no lograba mantenerse al margen y siempre intentaba ayudarles, aún cuando me preparé por meses para comprender cómo el arte podría ser un vehículo para trabajar con sus emociones, debía y lo sabía, dejar a mis alumnos y ver por la tres personitas más importantes de mi vida, mis hijos.

Mis hijos no estaban bien ya, a mi nena tenía una maestra de esas que abundan, de  esas personas que entran al aula con todas sus frustraciones de casa y las descargan con los alumnos; el autoestima de mi pequeña se había visto afectada a causa de esta pésima maestra. No me lo contó mi hija, ella no decía nada al respecto, yo lo veía y lo sufría junto a mis también alumnos/compañeros de mi hija, sus gritos, sus malos tratos, su frialdad. ¡Suficiente!

Así es que investigue sobre Homeschooling/Unschooling  y decidimos mi esposo y yo terminar con este martirio. Salimos, no sólo ellos, si no también yo de ese Colegio y decidimos como familia que sería el último que pisaríamos. La mejor decisión de nuestra vida, como padres y compañeros de aventuras de nuestros hijos.

¿Porqué soy Orgullosamente Madre Unschooler?

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Porque considero que fui valiente. Tuve el valor de sacar a mis hijos de esa vida alejada de sus padres, tuve el valor de decidir por este estilo de vida a pesar del “qué dirán” y de la crítica de nuestra familia y conocidos. Tuve el valor de rescatar a mis hijos muy a tiempo. Es un orgullo decirlo, somos Unschoolers, somos diferentes, somos únicos y nadie, nunca más nos dirá cómo criar a nuestros hijos, no permitiremos que nadie moldee su carácter y personalidad para el bien de otros pocos y jamás pensando en su bienestar. Amamos nuestra vida, nos conocemos, estamos juntos aprendiendo de la vida. Nos damos permiso de aburrirnos, de pasar horas frente a una pantalla viendo películas en familia. Nos amamos más que nunca, crecemos juntos y nos rodeamos sólo de aquellas personas que enriquecen nuestros días. Somos Unschoolers y no existen los fines de semana, las vacaciones, los exámenes, las calificaciones, las desmañanadas para ir al Cole, los horarios estrictos, los días programados, las tareas, las planeaciones forzadas, los currículos innecesarios. Somos nosotros y nuestro mundo, eso basta.

Si aún lo estás pensando, si aún no te decides por este estilo de vida, te dejo esto para reflexionar un poco: “Cada día que pasa es irrecuperable, ¿cómo quieres que sea mañana para tus hijos, para tu familia?”

Un abrazo y como siempre, gracias por leerme.

Recuerda que puedes escribirme: zaydac@unschoolingaprendoenlibertad.com