El Unschooling es para todos los niños, ¿será también para todos los padres?

unschooling para todos los niños

Tengo sólo 5 minutos al día en los que no necesito pensar en nada, me permito sentarme y sólo dejar pasar el tiempo. Me detengo y funciona no pensar en nada por los primeros 20 segundos, aún trabajo en ello, ya que al cabo del primer minuto ya estoy escribiendo en mi mente lo que encuentras en mis artículos. Y de allí, de esos momentos donde “no hago nada” ha nacido la siguiente reflexión, algo con lo que me encuentro todos los días.

He leído tantas veces en conversaciones en las redes sociales, en comentarios e incluso en artículos que el Unschooling es una “forma de educar en casa”. A mi parecer, no lo es. La idea del homeschooling donde se tiene un horario, un currículo que seguir, incluso una escuela virtual, eso si suena más convincente al hablar de “educación en casa” y es respetable, siempre he creído que cada familia elige lo que mejor le viene, lo que mejor se ajusta a su forma de ver y vivir sus días. No creo incluso en esa palabra que ronda la red donde se refieren a una versión híbrida (un Unschooling mezclado con un Homeschooling) de educación en casa “el flexischooling”, incluso yo he caído en la pronunciación y escritura de la misma. Pero, bien pensado el asunto, creo que no tiene sentido, ¿cómo es que existe tal cosa?, ¿cómo se puede ser homeschooler y unschooler a la vez? o será que es ¿un día si y otro no?, ¿cómo funcionaría eso?

No lo se, pienso en ello y siento que es tan fácil decir ES o NO ES, ¿porqué tendemos a crear palabras para nombrar algo intermedio? ¿será que nos sentimos más cómodos si estamos en medio? “así nadie me juzga, yo estoy en medio”, cuando en definitiva es IMPOSIBLE que exista, desde mi perspectiva y pedagogicamente hablando.

Ahora bien, sobre Unschooling. Me encuentro con esto: somos una familia Unschooler pero de vez en cuando hago a mis hijos llenar libros de ejercicios que no pidieron, pero que yo considero son necesarios para su futuro; o los dejo hacer lo que quieren hasta que me parece que ya fue suficiente de “juego” ¡qué se pongan a trabajar!; o les invito y aliento a seguir sus intereses pero yo les digo cómo deben investigar, qué deben escribir, cómo deben hacerlo ¡ellos no saben cómo, me necesitan!; o les leo libros que para mí son geniales y todo niño debería amar y necesita leer durante su infancia “yo los amé, a mi me sirvieron mucho ¿porqué a mis hijos no?”; o les dejo perseguir sus sueños e indagar sobre lo que les interesa un rato, terminando eso que ingresen a su escuela online y cumplan con lo requerido allá; entre otras tantas que no dejo de escuchar. Se vale proponer más no imponer. Lo que me ha llevado es pensar: “¿será que el Unschooling ES PARA TODOS LOS NIÑOS, pero no para todos los padres?”.

Los adultos, sus padres, nosotros somos los inseguros, los miedosos, los no creativos, los faltos de imaginación, los desconfiados (sin generalizar, pero…¡vaya que así somos muchos!) Somos nosotros los que permitimos que el aprendizaje fluya naturalmente o lo frenamos por completo. Los padres somos los responsables del cómo viven su día a día nuestros hijos, somos nosotros los que determinamos con nuestras acciones y nuestra vida “el cómo” viven sus días, ellos son nuestro reflejo y si en algo “fallan” es fallo nuestro, si algo no comprenden es porque nosotros hemos provocado esa incomprensión; se sienten inseguros, nosotros provocamos esa inseguridad; no saben qué o cómo hacer o resolver algo, somos nosotros quienes fomentamos esa falta de creatividad; sienten desgano al pensar en investigar, esa falta de ganas de investigar también es provocada por nosotros; no tienen ganas de aprender sobre algo nuevo, esas escasas ganas de encontrarse con nuevos aprendizajes, ¿adivina de dónde provienen?…y la lista sigue.

¿Porqué afirmo que el Unschooling es para todos los niños?

El Unschooling es para todos los niños porque TODO niño nace libre y curioso, autodidacta por naturaleza, dispuesto a aprender por iniciativa propia, sediento de nuevos conocimientos; así nacimos todos, pero el sistema educativo se encargó de hacernos creer que aprender es aburrido y que no tiene sentido. No conozco niño alguno que no tenga ganas de aprender sobre algo o que nada le provoque curiosidad o le interese. Puede haber niños que se sientan perdidos, pero eso no es culpa del niño, siempre lo digo, ¿qué está sucediendo en esos momentos en los cuales no parece estar interesado en algo? ¿y si lo que necesita es un mejor acompañamiento?

Ahora bien, ¿qué necesita un niño(a) para vivir el Unschooling y disfrutar de su aprendizaje libre y autónomo?

Por su parte, básicamente nada, SÓLO SER ELLA/ÉL MISMO. Por otro lado, necesita padres que confíen en él o ella, que estén tranquilos y relajados, que se comprometan a documentarse sobre el cómo es que su hijo(a) aprende, que se comprometan a seguir y acompañarles no a imponer ni a obligar a “trabajar” ; padres libres, libres para aprender en conjunto con sus hijos, libres de esas cosas de las que se han contaminado durante su vida escolar; dispuestos a comprender el aprendizaje desde otra perspectiva, comprender que la verdad es que nuestros hijos aprenden de TODO en TODO MOMENTO, sin necesidad de nosotros sugerir tal o cual actividad, material, materias a cursar, libros que leer, etc. Hemos aprendido que así es como hay que “enseñarle” a los niños, nos enseñaron durante todos nuestros años escolares que si no tienes una maestra al frente y unos libros que llenar, un programa estricto que seguir y unas materias que cursar, no estás aprendiendo; tenemos muy bien aprendido que jugar es “perder el tiempo” y que sólo basta con los 20 o 30 minutos de recreo para ello y que para nada se aprende durante esos tiempos de juego; que la única manera en que se aprende es como supuestamente “aprendimos” nosotros. Y perdón por todos los “aprender” pero era necesario.

Te pregunto, ¿si hoy tuvieras que resolver uno de esos exámenes de los primeros años escolares, (elige el grado y materia que tú quieras) lo aprobarías? ¿De verdad recuerdas lo que te “enseñaron”? Entonces, ¿porqué creer que nuestros niños hoy necesitan de esas mismas metodologías? ¿Porqué entonces recrear la escuela en casa? ¿Porqué repetir lo mismo que sabemos bien, no ha funcionado? Sabemos, quienes hemos optado salir del sistema educativo, que las escuelas no aportan lo que un individuo requiere, que el sistema es obsoleto, que no es eso lo que deseamos para nuestros hijos, para su futuro.

Es hora de abrir los ojos ¡nuestros hijos nos necesitan! y nos necesitan para ser sus compañeros de aventuras, sus proveedores de experiencias de aprendizaje, de materiales significativos de acuerdo a sus características individuales, edades e intereses. Nos necesitan atentos, nos necesitan observadores, incluso nos necesitan documentando sus procesos de aprendizaje, llevando un record del cómo es que llegaron a tal o cual aprendizaje, de lo que a ellos les interesa, de esas preguntas que surgen de pronto y de la nada y a las que habría que darle seguimiento por la valiosa aportación en su desarrollo.

¿Quieres ser un padre Unschooler? ¡Sí puedes! No tardes mucho porque HOY es cuando, porque cada día que pasa es irrecuperable. Es cuestión de decisión, como siempre digo, es personal y sí, es necesario trabajar en ti mismo para lograr este cambio de pensamiento, es necesario cambiar tú y comprender el Unschooling desde tu propia vida para lograr transmitirlo a tus hijos. ¿Cómo empezar? Sé un unschooler tú también, investiga sobre lo que te interesa ¿habrá algo sobre lo cual quisieras saber más y no lo has hecho? Sé, autodidacta, busca algo nuevo para conocer y comparte tus aprendizajes y el cómo los obtuviste con tus hijos. No se te ocurre nada por ahora, investiga sobre los intereses que manifiesta tu hijo y compartan un momento conversando y mostrando lo que encuentren cada uno por su parte. Promueve desde tu propia vida, con tu ejemplo, lo que quieres desarrollar en la vida de tu hijo(a).

Entonces, para cerrar, te dejo algo para reflexionar: “El Unschooling es para todos los niños, ¿será también para todos los padres?”
Y al final, esa será decisión tuya y de nadie más, vivir este estilo de vida radical, es compromiso TOTAL y requiere mucho, pero mucho, RESPETO hacia tus hijos, hacia sus procesos naturales de aprendizaje, hacia su ritmo y cada una de esas características que le han único.

Como siempre, gracias por leerme.

Zayda C

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